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Las recompras se multiplican por seis en el arranque de año gracias al BBVA y Santander

Las operaciones con acciones propias marcan máximos históricos en Europa en el primer trimestre, gracias al empuje de la banca

Sede del BBVA en el barrio de Las Tablas en Madrid. LUIS SEVILLANO

Las recompras de acciones van poco a poco consolidándose entre las cotizadas europeas como fórmula para retribuir al accionista, más allá del pago de dividendos. Se trata de una estrategia por la que una empresa adquiere títulos propios en el mercado para posteriormente eliminarlos —amortizarlos, en la jerga— y elevar el precio de las acciones restantes.

La mecánica, muy habitual entre las cotizadas de Estados Unidos, se ha ido afianzando en Europa gracias al impulso de la banca y las energéticas. En el primer trimestre del año las cotizadas europeas han realizado adquisiciones de títulos propios por un volumen total de 50.000 millones de euros, una cifra récord que representa un crecimiento interanual del 19%, según datos aportados por BNP Paribas. En el cuarto trimestre de 2025 el monto alcanzó los 44.000 millones. “Las compañías han aceptado que las recompras son un buen instrumento para devolver capital a los accionistas”, reconoce Manuel Porras, responsable de Global Markets de BNP Paribas en España y Portugal.

Con la banca europea revalidando beneficios récord, tanto a cierre de 2025 como en el primer trimestre del año, el sector se consolida como motor de las operaciones de recompra de acciones por quinto año consecutivo. En los tres primeros meses del año representó el 37% del volumen total recomprado, unos 18.000 millones de euros, gracias a programas de un tamaño relevante. En concreto, los realizados por dos entidades españolas, el BBVA y el Santander.

El BBVA anunció el pasado diciembre la mayor recompra de acciones de su historia, por casi 4.000 millones (3.960). El primer tramo, finalizado a principios de marzo, supuso la adquisición de títulos por importe de 1.500 millones de euros que implicó la compra de 75 millones de acciones a un precio medio de 20,01 euros. Los títulos de la entidad cotizan en la actualidad cerca de los 19 euros. Hasta mediados de abril el banco ejecutó el segundo tramo del programa, que ascendió a otros 1.000 millones.

Por su parte, el Banco Santander inició en febrero un programa destinado a recomprar hasta 5.030 millones de euros en títulos propios. Operativa que temporalmente ha suspendido un mes mientras se cierra la compra de la entidad estadounidense Webster. De igual modo, el Sabadell anunció en febrero un plan de hasta 800 millones, del que ha ejecutado ya unos 300 millones. Repsol ha ejecutado otros 350 millones. El importe de las recompras ejecutadas por cotizadas españolas roza los 5.000 millones en los tres primeros meses del año, lo que supone multiplicar por seis el dato obtenido un año antes.

Tras años coliderando las recompras de acciones en Europa el sector energético retrocedió en el primer trimestre del año. En términos interanuales las operaciones de adquisición de títulos propios realizadas por estas empresas cayeron un 50%, quedando como el sexto mayor contribuyente tras la reducción de los programas anunciada por BP y TotalEnergies a principios de año. Bien es cierto que la perspectiva del sector ha cambiado sustancialmente tras el estallido del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Con el precio del barril de brent por debajo de los 70 dólares antes del inicio de los ataques, algunas energéticas habían comenzado a ajustar sus balances ante la esperada reducción de su beneficio. Pero la guerra ha dado un giro de 180 grados a los precios energéticos y el brent se sitúa sobre los 105 dólares, mientras que los expertos advierten que el shock geopolítico dejará el coste del barril en niveles superiores al inicio del conflicto durante meses.

A la espera de que el contexto aporte claridad a las petroleras, las empresas industriales fueron las más activas en operaciones de recompra de acciones en los tres primeros meses del año gracias a la apuesta por la reindustrialización lanzada por Europa. En concreto, cotizadas como Siemens y Siemens Energy, que ejecutaron sendos programas de unos 1.000 millones de dólares. Tras este sector se sitúan las tecnológicas que, pese a que en Estados Unidos lideran las clasificaciones de recompra, en Europa no terminan de despegar, salvo la excepción de ASML y SAP. La primera finalizó en diciembre su programa 2022-2025 y al que dedicó 7.600 millones, frente a los 12.000 previstos inicialmente. SAP anunció en enero un plan de hasta 10.000 millones de euros y hasta marzo había adquirido una cuarta parte.

Por países, las cotizadas de Reino Unido siguen siendo las que más recurren a las recompras, si bien en los primeros tres meses del año su volumen total disminuyó un 12% internanual, hasta unos 15.000 millones de euros. En cambio, las empresas alemanas y españolas sí que registraron notables repuntes: el volumen se triplicó en las cotizadas germanas y se multiplicó por seis en España.

A cierre de 2025, un total de 467 cotizadas europeas ejecutaron programas de recompra de acciones por un importe nocional de 181.000 millones de euros, con Reino Unido, Francia, Países Bajos y Alemania a la cabeza. Operaciones que volvieron a estar lideradas por el sector bancario —que ejecutó el 33% de las operaciones— seguido por las energéticas (15%) y las empresas industriales. Aun así, no fue un año récord; en 2022 los emisores europeos destinaron un total de 219.000 millones de euros a esta partida después de que el Banco Central Europeo permitiera a las entidades financieras reanudar las recompras de acciones tras haberlas suspendido por los estragos de la pandemia de la Covid-19.

En España un total de 16 empresas ejecutaron algún programa de este tipo de acuerdo a las estadísticas de BNP Paribas con un importe total de 9.000 millones. Cuantía que se mantuvo sin cambios con respecto a un año antes. De las compañías españolas que los ejecutaron, el 46% pertenecía al Ibex 35 y el mayor programa correspondió al Santander, que recompró títulos propios por unos 4.000 millones. Cellnex, Mapfre o Indra fueron algunas de las que optaron por este mecanismo por primera vez.

Novartis lideró el ranking de empresas europeas que más dinero destinaron el año pasado a las recompras, con 9.700 millones de dólares, seguida por la neerlandesa Prosus, con 9.100 millones.

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