El ICAM certifica su partida de nacimiento: Felipe II avaló su origen hace 430 años
El documento ha sido sometido a un estudio de investigación; el colegio madrileño posee uno de los fondos documentales más completos de Europa
El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha cumplido 430 años. El colegio ha confirmado la autenticidad de su partida de nacimiento jurídico: el original de la Real Provisión otorgada por el rey Felipe II el 15 de julio de 1596 mediante la cual se aprobaron las ordenanzas e instituciones de la Congregación de los Abogados de la Corte. El documento, que se conserva y se exhibe en el Museo ICAM, ha sido sometido a un estudio de investigación del Archivo Histórico que certifica definitivamente su origen y antigüedad.
El hallazgo no es menor. Este texto normativo, conocido en la documentación colegial de los siglos XVI a XVIII como las constituciones fundacionales, es la primera regulación corporativa de la abogacía madrileña y una de las piezas más singulares del patrimonio del colegio. Fueron estas constituciones las que dotaron de estructura corporativa y personalidad jurídica al grupo de abogados que ejercían en la Corte, reunidos en el hoy desaparecido Convento de San Felipe el Real.
La confirmación es fruto de varios meses de trabajo del Archivo Histórico del ICAM, que ha combinado sus propios fondos documentales con la consulta de los grandes archivos de la Administración correspondientes al final del reinado de Felipe II, como el Archivo de Simancas o el Archivo Histórico Nacional. La investigación ha permitido esclarecer con plena certeza técnica el origen, la historia material y la trayectoria de conservación de la pieza.
Para completar el estudio, se ha contado con el testimonio directo del restaurador Mariano Caballero Almonacid, titulado en restauración de papel por la Región de la Toscana (Italia) y por la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid, y autor de la última intervención sobre el documento. Su aportación ha permitido documentar las particularidades materiales de la pieza, derivadas de una intervención de urgencia motivada por su delicado estado de conservación. La Real Provisión de 1596 puede contemplarse en el Museo ICAM y su versión digitalizada está disponible en el repositorio del Patrimonio Documental del ICAM.
Restauración
Entre las actuaciones realizadas figura la aplicación selectiva de papel japonés sobre las áreas afectadas, para estabilizar el soporte y evitar pérdidas irreversibles, así como la incorporación de una cubierta de protección.
Estas intervenciones, coherentes con los criterios de conservación aplicables, confirman la plena autenticidad y la antigüedad del documento.
El decano del ICAM, Eugenio Ribón, califica el descubrimiento de un hito para la institución. “La confirmación de la autenticidad de la Real Provisión de Felipe II de 15 de julio de 1596 constituye un hallazgo de extraordinaria relevancia histórica, jurídica e institucional para el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid. Estamos ante el documento original que dio nacimiento jurídico a nuestra corporación y que estableció, hace más de cuatro siglos, la primera regulación de la abogacía madrileña”, señala Ribón.
El decano subraya también el valor simbólico del documento: “Además de ser el testimonio material de nuestros orígenes, esta pieza excepcional representa la continuidad de una institución que, desde 1596, ha acompañado la evolución de la justicia, del Derecho y de la sociedad española, manteniendo siempre su compromiso con la defensa de los derechos, las libertades y el Estado de Derecho”.
Eugenio Ribón destaca, además, la dimensión patrimonial del hallazgo: “Este descubrimiento pone de relieve el valor extraordinario del Archivo Histórico del ICAM, uno de los fondos documentales más completos y singulares de entre los colegios profesionales europeos. Sus más de doscientos metros lineales de documentación, conservados prácticamente íntegros desde 1596, constituyen una fuente indispensable para comprender la historia de la abogacía y la evolución jurídica de España durante los últimos cinco siglos”.
La exhibición pública de la pieza permite que este legado sea conocido y compartido por los colegiados y por toda la sociedad. “Custodiar nuestra historia no significa únicamente conservar el pasado, sino comprender de dónde venimos para afrontar con mayor responsabilidad los desafíos del presente y del futuro”, agrega Ribón.
Guardianes de la historia
Colegios de la abogacía. El hallazgo de la Real Provisión de 1596 no es un caso aislado. Los colegios profesionales españoles, y muy especialmente los del ámbito jurídico, custodian desde hace siglos patrimonios documentales que han empezado a salir del archivo para formar parte de museos abiertos a la sociedad. El propio ICAM es ejemplo de ello: su Archivo Histórico conserva más de doscientos metros lineales de documentación desde 1596, expedientes de colegiación desde el siglo XVII y libros de actas de juntas de gobierno desde 1691. Además, posee una biblioteca fundada en 1852 con unos 6.000 manuscritos y 740 incunables. La colección se completa con togas, birretes, medallas, lámparas, textiles y una talla del siglo XVIII de la Virgen Inmaculada, patrona de la abogacía y del colegio. Entre los documentos más valiosos del museo, inaugurado en 2026 e impulsado personalmente por el decano Eugenio Ribón, se encuentra la bula del papa Inocencio XII de 1695.
Colegios de procuradores. El fenómeno se repite en otras corporaciones. El Colegio de Procuradores de Madrid custodia fondos bibliográficos que se remontan a 1574. El Colegio de Barcelona despliega una muestra permanente con siete siglos de historia, desde 1349, en la Audiencia Provincial.
Colegios notariales. Algunos custodian archivos históricos de protocolos notariales de enorme valor. El de Barcelona, con documentos desde 1142, es uno de los más importantes.