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Hilde Jenssen (Nordea): “La inversión sostenible ha mutado: ahora la eficiencia debe servir para defender nuestros valores”

La gestora de fondos defiende la importancia de que Europa defienda su propia soberanía energética, militar y de cadenas de suministros

Hilde Jenssen, gestora de fondos en Nordea AM, en el Hotel Hesperia.ÁLVARO GARCÍA

Hilde Jenssen (Stavanger, Noruega, 1971) es una de las principales responsables de inversión en Bolsa de Nordea Asset Management, la gestora del gran banco escandinavo, con más de medio billón de euros administrados. La directiva visitó Madrid la semana pasada —procedente de Copenhague— para explicar la nueva estrategia del grupo de apostar por compañías cotizadas que ayuden a reforzar la independencia del Viejo Continente. Una visión que ya arrancó en 2025, cuando la firma lanzó el fondo Empower Europe (empodera a Europa), para garantizar el “suministro de energía, la producción industrial y la seguridad colectiva”.

Pregunta. ¿Por qué han decidido lanzar un fondo con estas características?

Respuesta. Los europeos debemos garantizar, de forma segura y robusta, el acceso a la energía. También necesitamos retomar nuestro papel en las cadenas de suministro y no depender tanto de China. Y, por último, tenemos que pensar estratégicamente en nuestras propias necesidades de seguridad y defensa. Hay muchas compañías cotizadas que pueden ayudar en estos tres aspectos y nosotros estamos participando en ellas.

P. ¿Qué ha cambiado en los últimos años?

R. La invasión de Rusia sobre Ucrania ha puesto de relieve muchas de nuestras debilidades. Este conflicto muestra cómo ha cambiado la forma de hacer la guerra. Ya no se trata solo de artillería, tanques y demás, sino de la importancia creciente que tiene la tecnología. Por ejemplo, con los ataques por medio de drones. Eso ha hecho que haya algunas compañías que antes no conocíamos, pero que pueden aportar mucho a Europa.

P. Esa guerra también ha mostrado las debilidades de las cadenas de suministro...

R. Así es. Hasta hace unos años, el único criterio era buscar los lugares más baratos para producir, donde más barata era la mano de obra. Pero ahora estamos viendo los peligros de que los suministros vengan de muy lejos. Debemos recuperar la producción industrial y, a la vez, que esta sea cada vez más eficiente.

P. Pero, ¿eso en qué se traduce en términos de inversión?

R. Siemens es un buen ejemplo. La compañía alemana destaca en automatización y es líder mundial. Ayuda a otras empresas a ser más eficientes al producir. Otra empresa que tenemos en cartera es Schneider, especialista en la refrigeración de centros de datos, pero que también es experta en buscar soluciones para que los procesos de producción se lleven a cabo de una forma más eficiente desde el punto de vista energético.

P. ¿Han buscado empresas que ayuden a garantizar el suministro de energía?

R. Hemos invertido en compañías especializadas en hacer los cables de alta tensión para que viaje la electricidad, como la italiana Prysmian. Tener el control de este tipo de productos es clave para evitar cuellos de botella en el proceso de electrificación. También invertimos en operadores que colocan esos cables para crear una red sólida o para hacer conexiones submarinas. La infraestructura eléctrica es crítica y operadores regulados como Redeia juegan un papel muy importante.

P. También invierten en generadoras de electricidad...

R. Sí, por ejemplo, en Eon, por la parte de distribución de electricidad. Se ocupan de los clientes y se aseguran de que se modernice la infraestructura de recarga en Alemania. Para nosotros es muy importante estar presentes en toda la cadena de valor económica.

P. En la rama de defensa, ¿hay compañías europeas que produzcan drones?

R. Bueno, tenemos algunas empresas que hacen infraestructura crítica para los drones. Por ejemplo, la griega Theon, especialista en gafas de visión nocturna que utilizan los soldados. Ahora, esa tecnología la están adoptando también los drones. Este tipo de conocimientos especializados es el que va a impulsar a las empresas del sector de la defensa. Muchas compañías están pasando de la forma tradicional de abordar la defensa a una nueva forma donde los drones juegan un papel central.

P. ¿Europa ha perdido ya la carrera del suministro de chips?

R. No creo que Europa se pueda convertir en el principal fabricante de chips del mundo. Estados Unidos y Asia llevan una amplia ventaja. Sin embargo, dentro de esa cadena de valor, hay actores como la neerlandesa ASML que son fundamentales en el diseño de máquinas de litografía, que son las que producen los microchips cada vez más pequeños. Así que puede haber líderes europeos con clientes asiáticos y con producción en Europa. Debemos saber colaborar con los líderes del sector.

P. Usted defiende que la Bolsa europea lo va a hacer mejor que la de EE UU... pero, ¿no es el mismo discurso de otros años que luego no llega a materializarse?

R. El índice S&P 500 está tan dominado por las gigantes tecnológicas que, literalmente, está impulsando todo el crecimiento del mercado. En cambio, en Europa el terreno de juego está mucho más equilibrado y diversificado. Un fondo como el nuestro, que escoge a las posibles ganadoras en ámbitos cruciales, como la relocalización de la producción, la seguridad energética o la defensa, creemos que puede obtener muy buenos resultados.

P. Hace cinco años, el gran tema del sector era la inversión verde y responsable. ¿Ya no importa?

R. Es cierto que en 2021 se hablaba muchísimo más de la transición energética. Pero no es algo que haya perdido importancia. Lo que pasa es que ahora observamos este punto desde la óptica de la resiliencia. La próxima generación de inversión sostenible tiene que estar vinculada a nuestra capacidad para defender los valores democráticos, nuestra forma de vida, etcétera. Por lo tanto, el discurso ha cambiado. Dicho esto, la eficiencia energética es sumamente importante. Porque, ¿de qué otra forma vamos a ser relativamente competitivos en el mercado si no somos eficientes? ¿De qué otra forma vamos a financiar una población que envejece en Europa si no podemos producir de forma más eficiente desde el punto de vista energético? Así que, para mí, los problemas no han desaparecido, sino que simplemente están adoptando una forma narrativa diferente, entre otras cosas, en los medios de comunicación.

P. Hasta hace poco, muchos fondos sostenibles no podían invertir en compañías de armamento...

R. Nosotros, con este fondo, no invertimos en ningún tipo de armamento controvertido según la definición de las Naciones Unidas. Pero estamos ante un debate interesante. En mi opinión, tenemos que reconocer que debemos ser capaces de defendernos. No podemos obviar este debate. Para ello, lamentablemente, también hay que invertir en tecnología armamentística. Significa que, en general, la protección de las generaciones futuras es una prioridad fundamental para cualquier político que se presente a unas elecciones.

P. ¿Los europeos deberíamos invertir más en Europa?

R. Sin lugar a dudas. Hay en marcha importantes reformas de las pensiones en el Reino Unido, Alemania y los Países Bajos, para incentivar a los ciudadanos a que inviertan más en acciones europeas. Aquí, el pequeño inversor tiene mucha querencia por invertir en bonos. Pero, a medida que vivimos más tiempo y con una coyuntura de precios más altos, es importante también destinar dinero a acciones. Además, creo que las acciones europeas no están muy caras.

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