Bankinter: si tu banco entiende tu empresa, tu empresa avanza más rápido
En un entorno en el que cada decisión cuenta, las empresas necesitan algo más que financiación: necesitan un banco que se implique de verdad en su negocio. Bankinter refuerza su modelo de Banca de Empresas para ofrecer más especialización, más cercanía y más capacidad de respuesta a compañías que no quieren un proveedor financiero, sino un aliado para crecer

La empresa española afronta uno de los contextos más complejos de las últimas décadas. La incertidumbre geopolítica, la transformación tecnológica, la necesidad de ganar escala, la internacionalización y la creciente sofisticación financiera de los mercados están obligando a las compañías a tomar decisiones cada vez más relevantes en plazos más cortos. En este escenario, elegir banco ya no es una decisión operativa: puede marcar la diferencia entre avanzar con agilidad o perder oportunidades.
Con esa visión, Bankinter ha iniciado una nueva etapa en su negocio de Banca de Empresas, una actividad histórica dentro del banco y uno de los pilares de su modelo de negocio. La entidad ha puesto en marcha una estrategia orientada a profundizar en la especialización, reforzar el asesoramiento y adaptar con mayor precisión su estructura a las necesidades concretas de cada cliente. Una evolución que conecta directamente con una idea sencilla y exigente: cuanto más se implica el banco, más capacidad tiene la empresa para impulsarse.
Los resultados respaldan esa evolución. Al cierre de junio, la inversión crediticia de Banca de Empresas alcanza en Bankinter los 39.000 millones de euros, un 7% más que un año antes. En España, este crecimiento supone prácticamente duplicar el registrado por el conjunto del sector, una muestra del dinamismo comercial que está experimentando la entidad en los distintos segmentos empresariales. Son cifras que reflejan una actividad sostenida tanto en la financiación de proyectos de crecimiento como en las necesidades operativas del día a día de las empresas.
Más especialización para que cada empresa tenga el banco que necesita
Uno de los ejes principales de la nueva estrategia del banco es la redefinición del modelo de segmentación de clientes. La realidad empresarial actual poco tiene que ver con la de hace una década. Hoy conviven empresas de tamaños muy distintos, con modelos de negocio específicos, necesidades financieras cada vez más sofisticadas y ritmos de crecimiento diferentes.
Para responder mejor a esa diversidad, Bankinter ha evolucionado desde un modelo estructurado en tres grandes segmentos hacia una clasificación de cinco categorías que permite adaptar con mayor precisión los equipos, recursos y capacidades del banco a cada tipología de cliente. El nuevo modelo distingue entre Pymes con una facturación inferior a 10 millones de euros; dos segmentos diferenciados de Medianas Empresas, entre 10 y 30 millones y entre 30 y 150 millones; Banca Corporativa, que agrupa a compañías con facturación entre 150 y 1.000 millones; y Grandes Corporaciones, con más de 1.000 millones de euros.
Esta segmentación no responde únicamente a criterios de tamaño. Su objetivo es facilitar que cada empresa cuente con una atención más ajustada a su realidad, a su momento de crecimiento y a la complejidad de sus decisiones financieras. Desde compañías que demandan rapidez y eficiencia en la gestión cotidiana hasta organizaciones que requieren soluciones avanzadas en financiación estructurada, mercados internacionales o gestión transaccional compleja.

La consecuencia práctica es un modelo de relación más personalizado y eficiente. Los gestores cuentan con una mayor especialización y un conocimiento más profundo tanto de los sectores de actividad como de las circunstancias específicas de cada cliente, reforzando así una de las competencias históricas de Bankinter: la cercanía en la relación y el asesoramiento experto.
Un gestor que no solo atiende: se implica
En un momento en el que la digitalización avanza con rapidez en todos los ámbitos de la banca, la experiencia demuestra que las empresas siguen otorgando un enorme valor al conocimiento y la capacidad de interlocución de su gestor. Especialmente cuando ese gestor entiende el negocio, anticipa necesidades y es capaz de activar respuestas con rapidez.
Los datos de satisfacción y recomendación de clientes sitúan precisamente a este elemento como uno de los factores diferenciales de Bankinter. La entidad lidera los principales indicadores de recomendación en diferentes segmentos empresariales y alcanza niveles particularmente elevados en compañías de mayor tamaño. El reconocimiento de los clientes se apoya en factores concretos como la calidad del asesoramiento, la transparencia en la información comercial, la fortaleza de la relación con el gestor y la capacidad de respuesta del banco ante necesidades complejas.

Los estudios de experiencia de cliente muestran además que Bankinter ocupa posiciones destacadas en atributos relacionados con la transparencia de precios y condiciones, la calidad de las soluciones de financiación y la fortaleza de su marca entre las empresas. Más del 80% de los clientes empresariales valora positivamente la claridad de la información facilitada durante los procesos de contratación, un aspecto especialmente relevante en un entorno regulatorio y financiero cada vez más exigente.
La baja incidencia operativa constituye otro indicador significativo. Menos del 7% de las pymes y apenas un 4% de las empresas de mayor tamaño declaran haber experimentado algún problema relevante con la entidad, una cifra que refleja la consistencia del modelo de servicio.
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Tecnología para darte más agilidad, no para dejarte solo
La especialización y el asesoramiento se apoyan, además, en una decidida apuesta por la tecnología. La digitalización ocupa un papel relevante en la estrategia de Bankinter Empresas, aunque bajo una premisa clara: utilizar la innovación para simplificar procesos y mejorar la experiencia del cliente, no para sustituir la relación personal.
Las inversiones realizadas en automatización, capacidades analíticas e inteligencia artificial están permitiendo reducir tiempos de gestión, agilizar operaciones y anticipar determinadas necesidades de las empresas. El objetivo es eliminar fricciones operativas y liberar tiempo para aquello que aporta más valor: el asesoramiento y el acompañamiento en la toma de decisiones.
Esta visión combina eficiencia y cercanía. Las empresas demandan cada vez más autonomía para gestionar su operativa diaria, pero también acceso directo a especialistas cuando afrontan decisiones estratégicas. La propuesta de Bankinter busca responder simultáneamente a ambas necesidades.
Acompañamiento también cuando tu empresa cruza fronteras
La internacionalización se ha convertido en una prioridad creciente para una parte relevante del tejido empresarial español. Muchas compañías exploran nuevos mercados, diversifican cadenas de suministro o amplían su actividad comercial fuera de nuestras fronteras.
En este contexto, Bankinter ha reforzado de forma progresiva sus capacidades en Banca Internacional, una actividad que registra uno de los mayores crecimientos dentro del negocio de Empresas. La financiación del comercio exterior, los servicios transaccionales internacionales, la cobertura de riesgos y el acompañamiento en procesos de expansión forman parte de una propuesta que busca ayudar a las empresas a competir en entornos cada vez más globales.
La evolución de la cartera internacional de Empresas de Bankinter, con un crecimiento del 12% entre junio 2025 y junio 2026, hasta los 12.000 millones de euros, refleja la creciente actividad exterior de las compañías españolas y pone de manifiesto el protagonismo de este negocio dentro de la estrategia de crecimiento de la entidad.
Una relación pensada para crecer a largo plazo
La trayectoria de Bankinter en el negocio empresarial se ha construido históricamente sobre una idea sencilla: crecer acompañando a las empresas en sus distintas etapas de desarrollo. Esa filosofía permanece intacta, aunque adaptada a un entorno significativamente más complejo y exigente.

Como explica Maite Cañas, directora de Empresas de Bankinter, “nuestro objetivo es evolucionar el modelo hacia una mayor especialización, donde el conocimiento profundo del cliente y de su complejidad financiera nos permita acompañar mejor sus decisiones de crecimiento, inversión y gestión del riesgo”.
La responsable de la división añade que “las empresas necesitan cada vez más interlocutores capaces de entender el contexto en el que operan y aportar soluciones adaptadas a su realidad específica. La especialización no es una tendencia, sino una necesidad para ofrecer un mejor servicio y generar relaciones de largo plazo”.
La especialización no es una tendencia, sino una necesidad para ofrecer un mejor servicio y generar relaciones de largo plazoMaite Cañas, directora de Banca de Empresas de Bankinter
En un momento en el que la competitividad empresarial depende cada vez más de la capacidad para tomar decisiones acertadas en entornos cambiantes, la banca especializada adquiere una relevancia creciente. La evolución de Bankinter Empresas apunta precisamente en esa dirección: combinar conocimiento, cercanía, tecnología y capacidad de financiación para que las compañías puedan avanzar con más confianza, más respaldo y mejores herramientas.
Porque, en última instancia, el valor de una entidad financiera para una empresa no se mide únicamente por los recursos que aporta, sino por su capacidad para entender el momento que atraviesa cada negocio y actuar en consecuencia. Esa es la diferencia entre tener un banco y tener un banco que se implica. Y cuando eso ocurre, la empresa se impulsa.