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Jesús Suso (Vodafone): “La red no es un producto, sino infraestructura crítica nacional”

El director de la unidad de negocio de empresas de Vodafone reclama mayor implicación en el futuro digital del país, porque cuando fallan las telecomunicaciones, se detiene la economía

Jesús Suso, director de la unidad de negocio de empresas de Vodafone.ALBERTO CEREZO/VODAFONE

Con 26 años de trayectoria en el sector teleco, tecnología y digital, Jesús Suso asumió en octubre de 2023 la dirección general de la división de Vodafone España dedicada a empresas, instituciones y Administraciones públicas.

Este puesto le está permitiendo observar cómo, en su opinión, España sigue infravalorando el carácter estratégico de las redes de telecomunicaciones. Mientras el debate público se centra en la inteligencia artificial, la digitalización o la soberanía tecnológica, “la conversación sobre lo que hace posible todo eso, la red, apenas existe. Es algo que pasa con las infraestructuras que funcionan bien: se vuelven invisibles”, recalca. Sin embargo, advierte de que “las consecuencias de un fallo de la red son hoy mucho más graves que hace una década, porque prácticamente toda la actividad económica depende de la conectividad”.

Cuando una red falla, explica, no solo se interrumpen las llamadas o el acceso a internet, sino que se paralizan la logística, los sistemas de pago, la atención sanitaria o las comunicaciones de emergencia. Ahí cita como ejemplo el apagón de abril de 2025, un episodio en el que los clientes empresariales de Vodafone Empresas –unos 400.000 en todo el país– tuvieron menos de la mitad de probabilidades de perder el servicio que la media del mercado, según un estudio independiente de Ookla.

“Pasa con las infraestructuras que funcionan bien: se vuelven invisibles”
Jesús Suso

Para Suso, este dato demuestra que la resiliencia no se improvisa. “Esa diferencia no se construye en el momento de la crisis. Se construye años antes, con decisiones de inversión y de arquitectura que nadie ve hasta que las necesita”.

El directivo sostiene que las redes han dejado de ser un simple commodity o producto para convertirse en una infraestructura crítica. Este cambio de enfoque obliga, a su juicio, a replantear los criterios con los que empresas y Administraciones eligen a sus proveedores tecnológicos.

Si la conectividad se considera un simple producto, la decisión se limita al precio y la cobertura, pero si se entiende como una infraestructura crítica, “hay que preguntarse qué pasa cuando algo va mal: si la red aguanta, si los datos están protegidos, si hay alguien al otro lado que entiende tu negocio cuando tienes un problema a las tres de la madrugada”. Para una Administración pública que gestiona comunicaciones de emergencia o para una industria que no puede permitirse una parada de producción, “no es un matiz, es la diferencia entre que la operación siga o no”, subraya.

Por ello, defiende que las empresas deben buscar algo más que un proveedor de conectividad, un socio estratégico con la capacidad de entender el problema antes de ofrecer una solución. Como ejemplo, el responsable de Vodafone Empresas, división con 25 años de trayectoria en el mercado B2B español, cita la colaboración iniciada en 2017 con Moeve, de la que surgió la primera red privada 5G implantada en un complejo industrial en España, con más de mil dispositivos operando en tiempo real y plena soberanía del dato.

Experiencias similares se han desarrollado con Aqualia y con Administraciones públicas. “Ese acompañamiento, sostenido en el tiempo, es lo que distingue a un socio de un proveedor. Y es algo que no se improvisa: se demuestra con años de proyectos reales, no con un eslogan”, subraya.

Respecto al auge de la inteligencia artificial, Jesús Suso sostiene que cualquier estrategia basada en IA, automatización o análisis de datos depende por completo de una infraestructura robusta. Un modelo de IA puede ejecutarse en cualquier servidor, pero lo importante es que reciba datos en tiempo real, los procese cerca de donde se generan y opere con garantías de seguridad. Para ello son esenciales la baja latencia, el edge computing y la ciberseguridad integrada desde el diseño.

“El acompañamiento sostenido en el tiempo es lo que distingue a un socio tecnológico de un proveedor”
Jesús Suso

Está trabajando en trasladar a empresas de cualquier tamaño el potencial de integración del satélite como una capa más de la red. Hasta ahora, las organizaciones que operaban en zonas sin cobertura móvil debían recurrir a soluciones independientes, costosas y poco eficientes. La evolución tecnológica permitirá que un mismo dispositivo pueda alternar automáticamente entre la red móvil y el satélite sin necesidad de cambios por parte del usuario. Esto eliminará las actuales zonas ciegas para sectores como el transporte, la agricultura o las infraestructuras energéticas y garantizará la disponibilidad continua de datos para alimentar sistemas de inteligencia artificial. “La IA no ha cambiado lo que hacemos. Ha confirmado por qué llevábamos años invirtiendo en esto”.

Para terminar, considera que España todavía no está abordando una cuestión fundamental: que el futuro digital de España no es solo una cuestión de empresas individuales, sino de país. Tecnologías como el edge computing siguen fragmentadas entre operadores, lo que dificulta que las empresas medianas puedan “acceder a la misma infraestructura que hoy es privilegio de unos pocos”.

La misma reflexión aplica a la ciberseguridad: existe tecnología suficiente para proteger a una pyme con el mismo nivel de sofisticación que una gran multinacional, pero muchas pequeñas empresas siguen estando expuestas a riesgos críticos. “La conversación que falta es esa: cómo hacemos que la infraestructura de nueva generación que ya existe llegue a todos, no solo a quienes ya estaban bien posicionados”. “Ahí se encuentra la verdadera carrera tecnológica que España debe afrontar en los próximos años”, concluye.

La red que lo hace posible
Un proyecto de Vodafone Empresas

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