El mercado único, la tabla de salvación de la UE ante el maremoto geopolítico
El Ejecutivo comunitario quiere impulsar el comercio entre los países miembros para protegerse frente a la inestabilidad global. Los expertos creen que reducir las barreras y el exceso de regulación puede contribuir positivamente, pero recuerdan que los intereses nacionales y la fragmentación obstaculizan la integración
Las presiones comerciales de Estados Unidos y China han empujado a Europa a buscar aliados en el lugar menos esperado: dentro de sus propias fronteras. Ante una coyuntura geopolítica cada vez más inestable, la Comisión Europea pide potenciar el mercado único y favorecer a las empresas comunitarias a través de iniciativas como la Ley de Aceleración Industrial (Industrial Accelerator Act), que propone umbrales mínimos para productos de fabricación local en proyectos con fondos públicos de sectores estratégicos. En este contexto, los expertos concuerdan en que, si bien una mayor integración puede proteger la economía de la Unión, obstáculos como la fragmentación, los intereses políticos nacionales y la excesiva burocracia deben ser superados primero.
Carlo Capuano, subdirector de calificaciones del sector público y soberano de Scope Ratings, explica a CincoDías que, “aunque resulta difícil cuantificarlo, el BCE estima que una reducción de tan solo el 2% en las barreras al comercio de bienes y servicios dentro de la UE podría, a largo plazo, compensar el impacto en el PIB derivado del aumento de los aranceles de EE UU. No obstante, la UE sigue siendo una economía orientada a la exportación y, más allá de reducir las barreras comerciales, debería reforzar su capacidad de adaptación a un entorno geopolítico más complejo, entre otras vías, impulsando la demanda interna”.
El mercado único ya está cumpliendo un papel fundamental para compensar la inestabilidad en el comercio extracomunitario. Entidades como el Fondo Monetario Internacional y la consultora KPMG anticipan que este motor sera el principal impulsor del crecimiento del 1,1% que se proyecta para 2026. Otras entidades como Generali o Scope Ratings anticipan que el crecimiento podría situarse en torno al 1,3% o el 1,4%.
Compensar el daño
Aunque de forma desigual, los aranceles de Washington y la competencia de Pekín han golpeado a las principales economías del bloque. Por ejemplo, las exportaciones francesas a EE UU bajaron alrededor de un 1%, en marcado contraste con el descenso del 9% observado en Alemania y España. “Desde una perspectiva global, la recesión debe entenderse dentro de una tendencia estructural más prolongada de disminución de la cuota de mercado, ya que las exportaciones a China cayeron por segundo año consecutivo [5% en 2024 y 6,5% en 2025]”, detalla un análisis reciente de Natixis.
Por otro lado, si bien los últimos acuerdos comerciales con la India y Mercosur constituyen pasos estratégicos importantes para la UE, estos no tendrán un impacto económico significativo inmediato. “El volumen de comercio entre países aún es relativamente pequeño y la eliminación de los aranceles existentes llevará tiempo. En consecuencia, es probable que cualquier impulso real al crecimiento económico se produzca de forma lenta y a largo plazo”, señalan los expertos de KPMG.
En esta coyuntura, Yael Selfin, vicepresidenta y economista jefe KPMG en el Reino Unido, reafirma que Europa está entrando en un periodo en el que el crecimiento dependerá menos de los factores externos favorables y más de los fundamentos internos. “Si bien los nuevos acuerdos comerciales fortalecen la resiliencia estratégica, es poco probable que generen un impulso significativo a corto plazo. En cambio, el apoyo fiscal, la disminución de las presiones inflacionarias y las condiciones de inversión serán claves para mantener el impulso”, asevera Selfin en un análisis reciente.
Hendrik Leber, CEO de la gestora de fondos alemana Acatis Investment, comparte esta visión, y corrobora que el crecimiento vendrá principalmente del mercado interno, catapultado por los grandes paquetes de gasto en infraestructura y refuerzo militar “La llamada de atención ha sido escuchada, como dejan claro las declaraciones de los principales jefes de Estado de Europa. Ahora es el momento de poner en marcha y aplicar las medidas adecuadas para garantizar el éxito”, expresa el CEO a CincoDías.
Como dato, un análisis reciente de Natixis retrata que los esfuerzos para relocalizar la producción de defensa y energía ya se reflejan en las cifras de crecimiento. “La producción industrial cobró impulso en el segundo semestre de 2025 y fortaleció el mercado laboral, impulsando la creación de empleo a 1,12 millones durante todo el año y reduciendo la tasa de desempleo a un mínimo del 6,2%. Este impulso se financió gracias a un desembolso récord del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) de la UE, que se aceleró considerablemente en el segundo semestre de 2025, alcanzando los 86.000 millones de euros a finales de año”, indica un análisis reciente de Natixis.
El muro burocrático
Con todo, las fuentes consultadas coinciden en que los obstáculos para lograr los objetivos de la UE son siempre los mismos: la fragmentación, la burocracia comunitaria y los intereses políticos nacionales. En esta línea, Leber resalta que, a pesar de que actualmente en la UE “se dan todas las condiciones” necesarias para lograr autonomía frente a China y Estados Unido, los planes de la Comisión Europea probablemente no se consoliden en el corto plazo. “El problema de la UE es que no es un Estado soberano, sino una confederación de Estados soberanos individuales. Esto hace que los procesos de toma de decisiones sean largos, especialmente debido al derecho de veto, que permite a un país bloquearlo todo”, analiza el CEO de Acatis.
El experto agrega que el exceso de regulación a nivel regional es una de las principales trabas para el avance de la integración y el aumento de la productividad. “Mario Draghi lo resumió en su muy comentado discurso ante la Eurocámara en septiembre de 2024: durante la anterior legislatura del Parlamento Europeo, de 2019 a 2024, se aprobaron 3.500 leyes en la UE, frente a solo 350 en los Estados Unidos. Actualmente se está hablando de reducir la burocracia en la Unión, pero, de hecho, se siguen añadiendo nuevas regulaciones aprobadas en los últimos años. Esto debe cambiar urgentemente. Europa debe liberarse de sus ataduras burocráticas para volver a lograr un mayor crecimiento dentro del mercado único”.
Thomas Hempell, responsable de análisis de mercados de Generali AM, también opina que el informe Draghi ha presentado una hoja de ruta muy convincente para reforzar el mercado único, pero dice que su implementación ha sido hasta ahora frustrantemente lenta. “En parte, esto se debe a la complejidad de los intereses nacionales y empresariales, así como de la propia regulación. Los grupos de presión son extremadamente eficaces a la hora de proteger el statu quo, mientras que superar este tipo de resistencias tan concretas requiere un gran capital político para lograr algo mucho más abstracto: un mayor potencial de crecimiento general”, responde el analista de Generali tras ser consultado por CincoDías.
Fragmentación
En particular, los expertos recuerdan el papel que juegan las disparidades normativas entre países miembros para bloquear la integración. Así, Hempell puntualiza que la persistente fragmentación del mercado interior de la UE es un lastre importante creado por la propia Europa. Desde su punto de vista, las barreras no arancelarias, como las divergencias regulatorias y la falta de armonización, siguen funcionando como un arancel interno que la UE necesita abordar con urgencia, tanto para impulsar su potencial de crecimiento como para reducir su dependencia de Estados Unidos y China.
A este respecto, Leber sostiene que un ejemplo reciente y explícito de las trabas internas que se ven en la UE es el acuerdo comercial con Mercosur. “Cuando incluso Italia y Francia estaban finalmente dispuestas a firmar, la derecha, la izquierda y Los Verdes del Parlamento Europeo remitieron todo el asunto a los tribunales para su revisión. Así no se consigue estar en pie de igualdad con los chinos y los estadounidenses. La idea de una coalición de voluntarios que ha surgido recientemente es la forma correcta de proceder”, subraya el CEO de Acatis.
Hempell y Leber también hacen hincapié en que la UE sigue careciendo de un mercado financiero unificado, lo que explica el tamaño reducido de las Bolsas de valores regionales. “Avanzar más rápido hacia una unión de mercados de capitales es fundamental para facilitar condiciones de financiación mejores y más diversificadas para las empresas europeas. Al mismo tiempo, flexibilizar y armonizar las normas restrictivas en el ámbito de los servicios es una de las palancas clave para eliminar barreras efectivas al comercio interno”, recalca el analista de Generali.
Con todo, el futuro del mercado único queda en manos de los países miembros. “Y la pregunta es: ¿qué pasa ahora? ¿Se verá Europa, se verá la UE dividida entre los bloques de poder de Estados Unidos y China, o la nueva situación política mundial acabará siendo un golpe de suerte para el mercado único, porque la necesidad se convierte en virtud y Europa, bajo presión, consigue independizarse militar y económicamente tanto de Estados Unidos como de China?”, acusa el CEO de Acatis.