Italia concede la primera licencia MiCA a la ‘fintech’ CheckSig
La industria celebra el fin de un aparente parálisis tras la salida del expresidente del supervisor local, la Consob, conocido por su postura anti cripto. En Europa son casi 200 las entidades autorizadas

Italia también ha dado su primer paso para abrir el país al mercado cripto. Tras meses de espera la fintech italiana CheckSig, que ofrece servicios de custodia, broker y fiscalidad, ha obtenido la licencia MiCA por parte del regulador local, la Consob (Commissione Nazionale per le Società e la Borsa), para operar con criptos, tal y como ha confirmado la compañía a este periódico. Se trata de la primera entidad en lograrlo en el país, a escasos dos meses del fin del periodo transitorio establecido por la normativa europea. Ferdinando Ametrano, CEO de la empresa, destaca que lograr la autorización es el cumplimiento de su visión: “Llevar los criptoactivos a un sistema regulado, seguro y transparente”.
La compañía ha conseguido el visto bueno tras un largo proceso. Fue el primer operador en tramitar la solicitud formal de licencia en septiembre de 2025. Durante estos meses, sin embargo, tanto la compañía como el resto de la industria ha mostrado su preocupación por el aparente bloqueo de la supervisión del mercado de activos digitales en Italia. De hecho, si se mira al registro de la ESMA, casi 200 entidades ya han obtenido la licencia en Europa, pero con muchas diferencia entre jurisdicciones: en Alemania, por ejemplo, ya se han autorizado más de 50 empresas. En España, siete; para Italia es la primera.
Este retraso en la concesión de licencias tiene varias explicaciones. Como informó este periódico el pasado febrero, los portavoces de varias empresas señalaban la postura anti cripto del supervisor, pero especialmente de los altos mandos y de Paolo Savona, que hasta el pasado 8 de marzo encabezaba la entidad. Al sector no sentó bien un comentario del expresidente de Consob, que el año pasado, en ocasión del Festival de Economía de Trento, dijo que la legitimación de las criptos es un riesgo fatal. “Al estar directamente implicado en la aplicación de MiCA, me encuentro en una situación de objeción de conciencia (...) No quiero poner mi sello en la legitimación de las criptomonedas”, afirmó.
Las empresas también reprocharon que los procesos de autorización se habían dilatado en el tiempo ya que el supervisor seguía exigiendo información adicional, retrasando la presentación definitiva de las solicitudes; y lo criticaron por imporner barreras de entrada al mercado, como una tasa de 20.000 euros por cada solicitud de autorización presentada, y costes adicionales dependiendo de las actividades realizadas. Algo que en España la CNMV no ha establecido. “La preocupación del sector es que la falta de licencias pueda favorecer a los operadores extranjeros, dejándoles el control del mercado”, lamentaba el pasado febrero Ametrano, en conversación con CincoDías.
No obstante, fuentes cercanas al supervisor detallaron que el retraso se debe a que la mayoría de las solicitudes llegaron tarde, en diciembre. Y consideran que el sector lo ha hecho a propósito para aprovechar al máximo el periodo de transición y pasar bajo la lupa de los vigilantes lo más tarde posible. El ahora expresidente Savona, en respuesta al artículo de Cinco Días, remarcó su posición y alegó que, en su opinión “legitimar la creación de dinero privado, como las criptomonedas, supone un riesgo serio para los ahorros de los hogares”.
En este contexto, la industria guardaba con expectación al sucesor de Savona —que todavía no ha sido nombrado (de hecho, la autorización ha sido firmada por la actual presidenta interina, Maria Chiara Mosca)— y preveía que las primeras autorizaciones llegaran entre marzo y abril, después de su salida de la Consob. Se equivocaron solo por unos pocos días. A mediados de febrero, el supervisor italiano confirmó a este periódico que tenía 28 solicitudes sobre la mesa y probablemente no todas se otorgarán antes de julio, cuando acaba el periodo transitorio de MiCA. Quién no recibirá la licencia a tiempo tendrá que paralizar las operaciones, algo que toda compañía quiere evitar. “En Italia nos esperamos pocas licencias”, reconocía un empresario. ”Pocas pero buenas", insistía.
Desde el despacho Annunziata & Conso, que siguió la tramitación de la licencia de CheckSig, reconocen la creciente importancia de los marcos regulatorios y de control de estos modelos de negocio, especialmente en una industria en constante crecimiento y cada vez más conectada con las finanzas tradicionales. En este sentido, Michele Mandelli, socio gerente de CheckSig, insiste en que la licencia representa un cambio para la adopción de los criptoactivos. “Este resultado nos permite llevar servicios cripto regulados a bancos, gestores patrimoniales e instituciones financieras”, explica en un comunicado. “Es un paso fundamental para integrar los criptoactivos en el sistema financiero italiano y acelerar su adopción a gran escala”.