Ignacio González (Aecoc): “Las empresas de consumo tendrán difícil aguantar los precios si el alza de costes se prolonga”
La principal asociación del sector del gran consumo celebra en Sevilla su congreso anual, con peticiones de bajadas de impuestos para el futuro Gobierno


La convocatoria de elecciones generales anticipadas para el próximo 29 de noviembre ha aparecido en las agendas de los distintos sectores empresariales, que ya preparan su particular lista de demandas para el Gobierno que resulte de la cita con las urnas. El del gran consumo es uno de ellos. Su principal patronal, Aecoc, que aglutina a productores y distribuidores, celebra a partir de este miércoles en Sevilla su congreso anual, una cita que su presidente, Ignacio González, aprovechará para reclamar bajadas de impuestos inmediatas, principalmente del IVA a alimentos, y para alertar sobre el alza de la inflación, que empieza a dejarse notar en los bolsillos de los consumidores, y en las cuentas de resultados de las empresas.
Pregunta. ¿Qué efectos está teniendo la tensión geopolítica, principalmente la derivada del conflicto en Irán, sobre las empresas del gran consumo, y también en los consumidores?
Respuesta. Cuando leemos la situación que nos rodea, vemos que los datos macroeconómicos son buenos: el PIB y el consumo siguen fuertes, aunque por dos efectos que son casi exógenos a la propia economía española. Uno es el crecimiento demográfico y otro es la fuerza del gasto del turista. Esas dos cosas hacen que los números macro salgan. No es lo mismo cuando bajas al PIB por habitante o por trabajador. A nivel micro, la gente lo está pasando mal, el salario real es un poco peor que en 2019, y eso tiene que ver con dos cosas: el impacto que ha tenido la inflación y el no deflactar el IRPF, que de facto hace que tus impuestos resten poder adquisitivo.
Por eso, lo que vamos a pedir son acciones de corto plazo para el poder adquisitivo de la gente, y levantar algunas alarmas que no nos gustan mucho, como las perspectivas de inflación que nos están dando y que el Banco de España, por ejemplo, ha corregido al alza.
P. La inflación alimentaria se situaba en septiembre en el 2,7%, por debajo del 4,9% de la tasa general, aunque al alza. ¿Se está empezando a trasladar el alza de costes a los precios?
R. Estamos viendo un esfuerzo muy grande de las compañías por contener, porque esto es inflación sobre inflación, y no es bueno para el comercio ni para el consumidor. La gran pregunta es cuánto tiempo podrán las compañías aguantar esta situación contra sus márgenes o contra sus planes de costes. Si la situación se prolonga en el tiempo, cada vez es más difícil que puedan hacerlo.
P. ¿La perspectiva de las empresas es acabar el año empeorando sus márgenes?
R. Las empresas están aguantando contra sus márgenes, porque desde el punto de vista del coste ya lo están viendo en sus cuentas de resultados, igual que los consumidores lo notamos en nuestro bolsillo. Yo diría que aún no lo están trasladando, y la prueba es que el IPC de alimentación está por debajo del general. Las compañías no quieren esta situación porque el poder adquisitivo del consumidor se está dañando, y eso es una mala noticia.
P. Antes mencionaba que pedirán medidas para recuperar poder adquisitivo. ¿De qué tipo?
R. Vamos a pedir directamente bajar impuestos. Lo hemos hecho antes, como cuando se bajó temporalmente el IVA de ciertos alimentos. Esto funciona. La recaudación impositiva sigue creciendo a ritmos del 7% anual en los últimos ocho años. Hoy la recaudación es 50% superior a la que era en 2019. Hay medios para invertir en esa recuperación del poder adquisitivo, que puede tener que ver con el IVA de los alimentos, o con los impuestos de la energía. Todo lo que sea que a la gente no se le vaya todo el presupuesto en energía y en inflación. La subida de salarios, desde luego, se la han comido la inflación y los impuestos.
P. Aquellas medidas de reducción de IVA, incluso suspensión, fueron temporales y puntuales. ¿Pretenden que se hagan de forma permanente?
R. Somos conscientes de que una bajada a cero o una disminución del IVA de manera permanente no es posible, pero si se hace de manera temporal, e insisto, lo hicimos y funcionó, yo creo que hay que lanzar ese tipo de medidas cuanto antes. Lo que queremos es que el Gobierno que salga de las urnas tenga esto en la agenda.
P. ¿Qué otras demandas tienen para el Gobierno que llegue?
R. Aparte de los impuestos, hay tres temas muy importantes. Uno tiene que ver con mantener el estado del bienestar, que pasa por invertir en productividad. Esa será la única manera de que la gente, de una manera consistente, recupere poder adquisitivo y seamos capaces de mantener un estado de bienestar para más gente. La segunda es que tenemos 160.000 puestos de trabajo en España sin cubrir. Tenemos una inmigración que debería ser más ordenada para tratar que esos puestos se cubran de manera eficiente, y no tener, como ahora, un nivel de paro más importante en los inmigrantes que en los nacionales.
Y el tercer punto tiene que ver con un tema capital como el de la vivienda, que nosotros analizamos desde el lado de cómo drena capacidad de consumo, y también de cómo nos afecta a la hora de encontrar trabajadores en zonas tensionadas.
P. ¿Qué análisis hacen desde su situación de la crisis de vivienda?
R. Nosotros la analizamos en tanto que afecta a la capacidad de consumo en nuestro sector. Lo que decimos es que esto es una crisis de oferta, y atacando el precio no necesariamente se va a solucionar. Y no solo tiene que ver con la construcción, sino con la seguridad jurídica de poner más viviendas a disposición de la gente para comprar o alquilar en el lado de la oferta.
P. En los últimos años vienen haciendo bandera contra el absentismo. En esta precampaña, el Partido Popular ha lanzado la idea de que las mutuas tengan más capacidad para dar de alta a los trabajadores. ¿Son ideas que van en la línea con lo que ustedes demandan?
R. Hay que hablar con serenidad de cómo se encapsula este problema. Es evidente que nosotros no estamos en contra de la enfermedad ni de los derechos del trabajador que está enfermo. Estamos para tratar de solucionar dos cosas: la ineficiencia del sistema y el fraude. Y hay muchas pruebas de que estas dos cosas existen, y de que el absentismo no es un problema de enfermedad, sino de gestión. Vamos a presentar el Observatorio de Aecoc contra el absentismo, a finales de octubre, para medir cuánto afecta a nuestro sector y una serie de medidas. Entre ellas, el rol de las mutuas, pero sobre todo el diálogo social. Este problema es de la administración, de las empresas y de los sindicatos.