Vodafone pide a Bruselas soluciones regulatorias para contener a gigantes tecnológicos como Musk y Bezos
La multinacional británica teme que la potencia financiera de megacorporaciones del ámbito espacial y digital disputen el mercado de las telecomunicaciones en Europa

Vodafone alerta a Bruselas de la creciente competencia en el sector de las telecomunicaciones de grandes multinacionales en el ámbito espacial y digital, entre las que destacan los proyectos de los multimillonarios Elon Musk (SpaceX, Starlink) o Jeff Bezos (Amazon Leo). La tercera mayor empresa de telecomunicaciones de Europa, sólo por detrás de Deutsche Telecom y Orange, mantuvo una reunión el pasado 2 de octubre con el equipo de la vicepresidenta europea y comisaria de Competencia, Teresa Ribera, en la que expuso sus preocupaciones respecto de la creciente amenaza de nuevos actores.
Concretamente, los representantes de Vodafone trasladaron al equipo de Ribera que “grandes empresas de los sectores digital y espacial aprovechen su sólida capacidad financiera y otras ventajas para competir en nuevos mercados europeos —incluidos los de conectividad terrestre y por satélite—”, por lo que pidieron a los miembros del gabinete de la máxima autoridad en materia de competencia que “consideren soluciones regulatorias”, según consta en las actas del encuentro entre la empresa británica y las autoridades comunitarias.
Vodafone, que no menciona directamente nombres concretos, señaló en la reunión que es necesario “garantizar una competencia sostenible en los mercados europeos de conectividad, en particular en los sectores de las telecomunicaciones terrestres y las comunicaciones por satélite”.
Los ejecutivos de la operadora de telecomunicaciones esbozaron posibles planes futuros relativos a la infraestructura de comunicaciones por satélite de la UE y expresaron asimismo el apoyo de Vodafone al proyecto de directrices de la Comisión sobre concentraciones empresariales, actualmente en fase de revisión.
No sólo Vodafone ha pedido a Competencia que abra la mano en materia de consolidación europea en el ámbito de las telecomunicaciones, el presidente de Telefónica también se ha reunido en diversas ocasiones con los responsables de Bruselas para que permitan fusiones transeuropeas.
Por su parte, los representantes de la Comisión tomaron nota de lo expuesto por Vodafone y señalaron que es la vicepresidenta ejecutiva para la soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen, y la dirección general de Redes de Comunicaciones, Contenido y Tecnología (DG CONNETC) quienes lideran la labor normativa en los ámbitos digital y de las telecomunicaciones.
Otras alertas de la CNMC
Las advertencias de Vodafone se suman a otras voces que también alertan del creciente poder de las compañías dominadas por grandes fortunas como las de Musk y Amazon, que se han mostrado de forma más o menos abierta próximos al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, además de controlar otras firmas de influencia sobre la opinión pública como redes sociales (X) o medios tradicionales (The Wasghinton Post).
Pocos días antes de la reunión de Vodafone con las autoridades comunitarias, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) advertía desde España del poder satelital de Starlink y Amazon Leo frente a operadores tradicionales como Hispasat (compañía controlada por Indra).
En sus conclusiones, el regulador sí que señala explícitamente a estas empresas para advertir de “la presencia de operadores verticalmente integrados, que controlan tanto la infraestructura como la oferta minorista e incluso el lanzamiento de satélites, refuerza esta tendencia y condiciona las futuras dinámicas competitivas, especialmente en el segmento de órbita baja LEO”.
Musk tumba a las telecos
La reunión de Vodafone con el equipo de Ribera se produce tras la última amenaza sobre el sector de las telecomuniaciones: la petición de una licencia de operador móvil por parte de Starlink, la filial de conectividad satelital de SpaceX propiedad de Elon Musk.
El anuncio de SpaceX, que notificó la compra de una cartera de espectro de baja frecuencia en Estados Unidos por valor de 8.000 millones de dólares (7.140 millones de euros) para prestar servicios directos al móvil (D2D), desencadenó caídas generalizadas en las acciones de los principales grupos de telecomunicaciones a ambos lados del Atlántico el pasado viernes. La incursión del grupo estadounidense en servicios móviles convencionales acelera la presión sobre el negocio tradicional de las operadoras europeas.
Además de las crecientes exigencias regulatorias, las compañías del sector afrontan limitaciones estructurales e incompatibilidades estratégicas para articular una respuesta conjunta. Para contrarrestar la hegemonía de Starlink y otros actores estadounidenses, Deutsche Telekom, Orange, Vodafone y Telefónica negocian la creación de una joint venture. Este consorcio aspira a competir en 2027 por un tercio del espectro armonizado en la banda de 2 GHz que licitará la Comisión Europea para servicios comerciales D2D.
Sin embargo, las operadoras carecen de la capacidad industrial y la tecnología necesarias para poner en órbita una red propia antes de 2029, fecha fijada por Bruselas para el inicio del servicio. A este déficit se suman las fricciones internas e incompatibilidades de red entre las propias compañías tradicionales.
Para subsanar esta carencia, el consorcio proyecta asociarse de forma interina con la estadounidense AST SpaceMobile, que cuenta con 11 satélites en órbita y mantiene ya acuerdos previos con Vodafone. La arquitectura de AST, que repite la señal sin regenerarla, ofrece mayor seguridad frente a la interceptación de datos terrestres. A pesar de ello, la opción de AST no garantiza una soberanía tecnológica plena, dado que el Gobierno de Estados Unidos mantendría la potestad legal de ordenar un apagado del servicio. Frente al despliegue masivo de redes de fibra y 5G en el territorio nacional, la irrupción de servicios satelitales globales amenaza con debilitar el retorno de capital de las infraestructuras terrestres sin asumir los mismos compromisos fiscales ni de servicio público.
Además, el encuentro se produce en paralelo al debate de la Comisión Europea sobre la redistribución del espectro radioeléctrico en la banda de 2 GHz para 2027. Las compañías han solicitado a la Representación Permanente de España y a las autoridades comunitarias garantías jurídicas para que las concesiones espaciales asignadas a firmas de terceros países no vulneren la soberanía digital de los estados miembros ni generen ventajas competitivas frente a los operadores locales.