ProFuturo cumple 10 años ampliando horizontes en la enseñanza
A cierre de 2026, Fundación Telefónica y Fundación La Caixa habrán destinado 386 millones de euros al programa, beneficiando a más de 5,7 millones de niños y niñas en más de 45 países

La educación es uno de los fundamentos clave para que una persona pueda escapar del círculo intergeneracional de la pobreza. Invertir en una educación de calidad es fundamental para mejorar la vida de las personas. Sin embargo, muchos países se enfrentan a una infraestructura educativa inadecuada, con escasez de docentes cualificados y formaciones insuficientes. Y aunque la llegada de la tecnología ha ampliado las oportunidades educativas, también ha acentuado las desigualdades de acceso a la educación de comunidades marginadas y de bajos ingresos, que no cuentan con ordenadores ni conexión a internet.
Hace diez años, Fundación Telefónica y Fundación La Caixa pusieron en marcha ProFuturo con el convencimiento de que el lugar de nacimiento de los niños no debía determinar sus oportunidades de aprendizaje y desarrollo. A lo largo de este tiempo, ProFuturo ha trabajado en alrededor de 6.000 escuelas en contextos vulnerables, muchas de ellas con conectividad limitada o inexistente, junto a docentes, comunidades y aliados de distintos países para acercar una educación de calidad apoyada en la tecnología, adaptada a las realidades de cada contexto y orientada a generar cambios sostenibles en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La memoria del 10º aniversario, Trascender el presente para transformar el futuro, recoge los resultados, aprendizajes y testimonios de una década acercando educación digital a los entornos más vulnerables y abriendo nuevas oportunidades para que niños y niñas desarrollen su potencial e imaginen un futuro distinto al que parecían abocados. A cierre de 2026, ambas entidades habrán destinado 386 millones de euros al programa, beneficiando a más de 5,7 millones de niños y niñas en más de 45 países de Latinoamérica, África y Asia.
Coincidiendo con el 10º aniversario del programa, ProFuturo ha compartido en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas que concluyó el pasado lunes, su memoria Trascender el presente para transformar el futuro, que contó con la intervención de Leticia de Rato, responsable de relaciones institucionales y alianzas de Fundación Telefónica. La publicación recoge datos y evaluaciones, además de testimonios de estudiantes, docentes y comunidades educativas.
Realidades diversas
La propuesta de ProFuturo combina tecnología y contenidos educativos con formación docente, acompañamiento sostenido a las escuelas y evaluación. Un modelo diseñado para adaptarse a realidades muy diversas y llegar también a escuelas rurales, entornos humanitarios y comunidades donde la conectividad sigue siendo una barrera.
Así, cuando ProFuturo llega a una escuela, se inicia un proceso orientado a transformar la manera de enseñar y aprender: el equipo escolar recibe la formación para adaptar ProFuturo a su realidad y a las necesidades de sus estudiantes; a los equipos directivos se les proporciona orientación y apoyo para planificar, organizar y liderar cómo se utilizará ProFuturo; a la escuela se le suministra el equipamiento tecnológico y el acceso a las plataformas digitales, y los docentes cuentan con recursos educativos digitales, formación y acompañamiento continuo, para seguir aprendiendo y mejorando sus clases. El monitoreo constante y los aliados permiten una mejor gestión de las actividades en las escuelas y contribuyen con el aprovechamiento del programa.

La medición constituye uno de los principales ejes del programa. En esta década, ProFuturo ha impulsado más de 35 estudios y evaluaciones para analizar su impacto. Entre las evidencias recogidas, en Brasil los estudiantes de escuelas con ProFuturo avanzaron entre 2017 y 2023 tres veces más en Matemáticas y Lenguaje que los de escuelas comparables sin el programa. En Chile, el avance fue casi 4,5 veces mayor en Matemáticas y cerca de tres veces mayor en Lenguaje.
El impacto alcanza también al profesorado: el 97% de los docentes reconoció haber modificado sus prácticas educativas integrando tecnología, mientras que quienes realizaron más de cuatro cursos entre dos autoevaluaciones mejoraron su competencia digital casi cinco veces más que quienes no siguieron formación.
Más allá de datos estadísticos, la memoria recoge historias como la de Deyvi Antonio Saldaña Castrejón, que tuvo dificultades para seguir las clases durante su infancia en Perú, y gracias al uso de los contenidos de ProFuturo pudo aprender a su propio ritmo, ganar confianza y mejorar su desempeño académico. Hoy estudia Ingeniería Empresarial y de Sistemas en la Universidad Científica del Sur. “Sueño con lograr terminar la carrera y espero ejercerla para apoyar a mi familia, que estuvo detrás de mí siempre y devolver lo que me dieron […]. Cuando niño nuestras posibilidades eran casi nulas, ahora mi futuro lo veo más prometedor”, explica Deyvi.
Motivación
Ejemplo también es el caso de Ibrahim Waibi, en Uganda, que pasó de sentirse rezagado en la escuela a obtener la máxima categoría en la prueba nacional de finalización de primaria. Actualmente cursa secundaria en un itinerario de TIC y Ciencias y ayuda a otros jóvenes de su comunidad a adquirir competencias digitales. “ProFuturo me ha dado más que educación. Me ha dado dirección, confianza y la creencia en lo que puedo lograr”, afirma, Ibrahim.
La memoria también presenta testimonios de docentes, como el de Marta Luis Julián, profesora de la escuela primaria Monte Albán, en Oaxaca (México): “En los estudiantes, el uso de tabletas ha contribuido al desarrollo de competencias digitales, pensamiento crítico y resolución de problemas, motivándolos a aprender de forma más dinámica y autónoma”.
Estas experiencias se reflejan también en los indicadores: el 90% de los estudiantes afirmó sentirse más motivado para asistir a la escuela, el 93% considera que los contenidos interactivos mejoran su comprensión y el 95% señala que ProFuturo le ayuda a implicarse más en su aprendizaje.
Sus historias muestran cómo el impacto del programa de Fundación Telefónica y la Fundación La Caixa se mide en mejoras del aprendizaje, formación docente y acceso a tecnología, pero realmente va mucho más allá de esto. Se refleja en estudiantes que amplían sus horizontes, descubren nuevas posibilidades y adquieren la confianza para imaginar un futuro distinto al que creían posible.