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Diez mil particulares perderán su inversión en Deoleo pese a lo prometido tras la reestructuración de la deuda

Los ‘warrants’ que recibieron tras la reorganización de 2020, que laminó sus participaciones, carecerán de valor si se completa una venta por 500 millones. Coricelli, Dcoop y Acesur siguen en la puja

Línea de envasado de Carbonell, marca de aceite de oliva propiedad de Deoleo, en una foto cedida por la empresa.Susana Giron

Deoleo avanza hacia la venta de su negocio por parte de sus principales accionistas, los fondos Alchemy y CVC. Será el último paso dentro de la etapa de transformación que el grupo aceitero ha atravesado desde 2020, cuando la reestructuración financiera total que llevó a cabo entonces puso orden en su balance y le permitió una mejora notable de su rentabilidad.

Una operación que, en aquel momento, provocó que 10.000 pequeños accionistas que mantenían en torno al 30% de los títulos de la compañía quedasen laminados del capital, ante las ampliaciones de capital y la capitalización de deuda por parte de los acreedores para rescatar a Deoleo. A cambio, esos inversores recibieron como compensación cerca de medio millón de warrants, un instrumento financiero que les permitiría recuperar parte de su dinero en caso de una potencial venta durante los 10 años siguientes a aquella reestructuración.

Sin embargo, las condiciones planteadas en dichos warrants no encajan con las cifras en las que avanza el proceso de venta de Deoleo. Los tres grandes interesados, Coricelli, Dcoop y Acesur, han puesto sobre la mesa idénticas propuestas económicas por alrededor de 500 millones de euros, deuda incluida, tal y como confirman fuentes conocedoras.

Unas cantidades que están por debajo de 575 millones de euros, el umbral mínimo que en 2020 se fijó para activar los mencionados instrumentos de compensación. Como detalla Deoleo en sus últimas cuentas anuales, tiene repartidos 491,3 millones de warrants entre esos pequeños inversores. Con ellos, estos tenían el derecho a percibir una compensación económica: por ejemplo, el 10% de la diferencia entre esos 575 millones de euros y el precio final de la transacción, si era superior a esa cifra. Algo que los inversores recibirían en forma de dividendo preferente y a cuenta de los accionistas vendedores. Esos instrumentos, además, han tenido un valor nulo en los balances de Deoleo desde su entrega. La evolución de la negociación entre Alchemy y CVC, y los interesados, está lejos de esas cifras.

Revalorización en Bolsa

En el otro lado de la moneda están los cerca de 5.000 accionistas que acudieron a la ampliación de capital de 50 millones incluida en la reestructuración de 2020, efectuada a 0,1 euros por acción. Si esos inversores han mantenido en cartera sus títulos, la revalorización de esos títulos supera el 260%, en base a la cotización actual en Bolsa, que este martes cerró en 0,36 euros. Ahora, el capital flotante (free float, en el argot) de Deoleo alcanza el 38%, de acuerdo a su último informe de gobierno corporativo, por encima del porcentaje previo a la reestructuración.

Entre tanto, Alchemy y CVC continúan deshojando la margarita. La venta de Deoleo aceleró durante el mes de agosto con las propuestas en firme de Coricelli, Dcoop y Acesur, con la primera como principal favorita por las mayores facilidades que presentaría para recibir luz verde de las autoridades de competencia sin trocear la compañía.

También por su propuesta económica, de 500 millones deuda incluida, aunque esta ya ha sido igualada por Dcoop y Acesur, confirman las fuentes consultadas. Los vendedores, que establecieron un primer calendario de venta en septiembre cuando Coricelli lideraba la puja, analizan ahora los pormenores de cada oferta. Como punto clave del desenlace aparece el mantenimiento de la actividad y el empleo de la envasadora de Deoleo en Alcolea, donde el año pasado envasó cerca del 70% del volumen total del grupo. La inversión prevista, las garantías para la plantilla, así como potenciales restricciones de competencia, son los principales aspectos que marcarán el devenir de la operación.

Proceso en marcha

Los tiempos de la misma se dirigen a un cierre antes de finales de año. En marzo, CincoDías adelantó que los accionistas de Deoleo se planteaban desinvertir en el grupo, que dirige Cristóbal Valdés desde finales de 2024 y preside Ignacio Silva, ante la buena marcha del negocio. Desde entonces, las expectativas de una operación corporativa se dispararon, y, con ellas, el precio de la acción del grupo aceitero, que llegó a valer en Bolsa 2.000 millones de euros hace cerca de dos décadas, y ahora capitaliza menos de una décima parte de esa cuantía.

El departamento de análisis de JB Capital considera, en un reciente informe sobre Deoleo, que una oferta por la compañía en el entorno de los 500 millones se sitúa por debajo de los 600 millones que considera un precio justo, y apunta al favoritismo de Coricelli por sus menores obstáculos de cara a los organismos de competencia. La casa de análisis del Instituto Español de Analistas Financieros (IEAF), impulsada por BME, no estima el valor de la transacción, pero destaca de Deoleo la “estabilidad de precios de materia prima, mejora de márgenes, alto crecimiento en ebitda, generación de FCF [flujo de caja] positivo y reducción de apalancamiento”.

Coricelli realiza su oferta a través de Farmers Elite Global, holding radicado en Sevilla. Aunque sus accionistas últimos son los miembros de la familia italiana Coricelli, el grupo centra el grueso de su actividad en España: posee dos grupos, Aceites Gac y Aceites Abasa, que entre ambos suman casi 1.000 millones en ingresos. En su propuesta juega a favor su nula presencia en Estados Unidos, lo que evitaría problemas con las autoridades de competencia de ese país.

El principal rival en este proceso ha sido Dcoop, la cooperativa andaluza y que es el principal envasador mundial de aceite de oliva. Aunque su presidente, Antonio Luque, dijo a mediados de septiembre que su propuesta inicial de 470 millones no sería mejorada, fuentes conocedoras confirman que se mantiene en la puja en esos 500 millones. Dcoop insiste desde el inicio del proceso en que el Gobierno actúe para garantizar la españolidad de Deoleo. En ese sentido, el ministro de Agricultura, Luis Planas, se ha limitado a señalar que “preferiría” que el comprador fuese español, pero que no intervendrá. Dcoop debería resolver los problemas que conllevaría integrar el negocio de Deoleo en EE UU, donde ya posee el 50% de Pompeian, junto a su socio marroquí Devico, y que lidera el mercado del aceite de oliva en ese país.

De forma más discreta, pero también en liza, se mantiene Acesur, dueña de Coosur, actualmente presidida por su hijo, Gonzalo Guillén, y accionista minoritario de Deoleo. La empresa es dueña de marcas como Coosur y La Española y facturó el año pasado unos 1.100 millones de euros.

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