Rheinmetall recorta sus previsiones de ingresos tras la cancelación del gran contrato naval alemán
El gigante de defensa retoca ligeramente sus cuentas por la pérdida de un contrato valorado en 10.000 millones


El gigante alemán de la defensa, Rheinmetall, ha anunciado un recorte en sus previsiones de ingresos para este ejercicio debido al impacto que le ha supuesto perder un gran contrato con la marina alemana valorado en unos 10.000 millones de euros. Ya en su momento, el anuncio del paso atrás del Gobierno alemán hundió las acciones de la compañía en Bolsa.
Ahora, y según informa Bloomberg, el fabricante de tanques y munición retoca ligeramente a la baja sus previsiones de resultados para 2026. En concreto, estima unos ingresos de al menos 13.700 millones de euros frente a los 14.000 millones de euros que esperaba antes. Sí mantiene sin cambios su previsión de margen operativo. Sus acciones cotizaban ligeramente a la baja en la Bolsa de Fráncfort.
Los inversores buscan más información sobre el impacto de la cancelación por parte del Gobierno alemán de un importante contrato naval a comienzos de este año. En junio, el Ejecutivo retiró a Rheinmetall un contrato de 10.000 millones de euros para la construcción de seis fragatas antisubmarinas F126, argumentando que no representaba un “uso responsable de los fondos presupuestarios”. En su lugar, el Gobierno planea adquirir hasta ocho fragatas MEKO A-200, fabricadas por TKMS AG & Co., que son más pequeñas y cuentan con menor capacidad de combate.
La decisión supuso un revés para Rheinmetall, que el año pasado entró en el negocio de la construcción naval con la adquisición, en septiembre, de Naval Vessels Lürssen (NVL). Se esperaba que esta operación permitiera a la compañía asumir la fabricación de las fragatas, sustituyendo al grupo naval neerlandés Damen Schelde Naval Shipbuilding BV, que había sufrido diversos problemas de producción.
Este jueves, Rheinmetall explicó que el Ministerio de Defensa canceló el proyecto por temor a retrasos, sobrecostes y posibles litigios, y porque consideró que las fragatas MEKO podrían constituir una alternativa más rápida. La empresa estima que la pérdida del contrato F126 tendrá un impacto inferior al 3% sobre su objetivo de alcanzar 50.000 millones de euros de ingresos anuales para 2030.
La decisión del ministro de Defensa, Boris Pistorius, representa también un duro golpe para las ambiciones del consejero delegado de Rheinmetall, Armin Papperger. Bajo su dirección, la empresa se ha posicionado como uno de los principales proveedores de armamento para Europa, especialmente de proyectiles de artillería, sistemas de defensa aérea de corto alcance y vehículos militares. Recientemente también anunció colaboraciones para fabricar motores de combustible sólido para cohetes y sistemas de ataque de largo alcance.
La adquisición de NVL se consideraba una forma de convertir a Rheinmetall en un proveedor integral (“one-stop shop”) para los ministerios de Defensa europeos. Sin embargo, la pérdida del programa F126 pone en riesgo la materialización de esa estrategia.
Tras quedarse sin el contrato, Rheinmetall busca asegurar nuevos pedidos para su división naval, como embarcaciones de apoyo y cazaminas. Asimismo, está acelerando el desarrollo y la producción de buques autónomos.
Rheinmetall ya había presentado el mes pasado los resultados preliminares del segundo trimestre. El beneficio operativo aumentó hasta 562 millones de euros, superando las previsiones de los analistas.