El ‘private equity’ acelera su desembarco en el negocio de los complementos alimenticios españoles
El sector quiere sacar partido a su irrupción en firmas como Nutris, Cloverty, Marnys o Rioja Nature Pharma. Roland Berger anticipa una consolidación en el sector mediante la entrada de fondos internacionales

Los expositores más destacados de las farmacias no están llenos de antibióticos, analgésicos u otros medicamentos clásicos, sino de productos que prometen dormir mejor, aumentar la inmunidad, controlar el peso, cuidar la piel o potenciar el rendimiento deportivo... Son los denominados nutracéuticos (léase también complementos alimenticios), que pueden comprarse sin receta y que proporcionan márgenes que llegan a superar el 40%. Destacados fabricantes de estos productos son españoles y propiedad de fondos de private equity nacionales, que vieron desde hace años el potencial de este negocio. Son los casos de Nutris (controlado por Nazca), Cloverty y Noucor (MCH), Marnys (Magnum) o Rioja Nature Pharma (Tresmares). Roland Berger prevé que estas y otras compañías familiares sean la base para que fondos internacionales consoliden el sector a nivel europeo o global.
El negocio de los productos de origen natural derivados de los alimentos que aportan beneficios para el bienestar es gigante y está en pleno crecimiento. Bieito Ledo, socio responsable de Private Equity de Roland Berger en Iberia, destaca que “es un mercado global de más de 200.000 millones de euros, con un crecimiento cercano al doble dígito (...) y una altísima fragmentación”. La asociación del sector en España, Afepadi, estima que el negocio en el país se situó el año pasado en 2.100 millones de euros a través de multitud de empresas, bajo el paraguas del private equity, como las mencionadas, y de otras más pequeñas en manos familiares.
Algunas firmas que están en manos familiares son Ynsadiet, Masenz, Solchem Nature o Simildiet. La atomización es máxima, con entre 250 y 300 empresas de fabricación de complementos alimenticios en España, y las posibilidades son enormes. Jorge Tarancón, socio de M&A y Transacciones en Grant Thornton, coincide en que habrá movimientos en el sector, en que hay muchos candidatos pero pocos relevantes, y avisa además de que la consolidación se desatará cuando se cierren las primeras operaciones grandes.
Las compañías españolas cuentan con ventajas frente al resto gracias a sus potentes barreras de entrada. El directivo de Roland Berger explica que “las empresas ya establecidas en el sector, que cuentan con certificación GMP (normas de correcta fabricación), control de trazabilidad de ingredientes, conocimiento acumulado del marco regulatorio y relaciones consolidadas con clientes farmacéuticos, tienen barreras de entrada que no se pueden replicar en pocos años, lo que las convierte en las plataformas ideales para liderar la consolidación”.
Lograr el sello GMP no es un trámite de unos días. Hay que construir o adaptar la planta según las especificaciones, implantar todos los sistemas documentales, pasar la primera auditoría y mantener el cumplimiento de forma permanente. De aquí que una planta certificada tenga un valor elevado, puesto que el comprador se ahorra ese proceso, que puede llevar hasta tres años solo en la fase de puesta a punto.
Cada una de las materias primas (un extracto vegetal, una vitamina sintética, un probiótico...) ha de poder rastrearse desde el proveedor hasta el producto final. Y esto requiere sistemas de gestión de calidad maduros y relaciones estables con proveedores certificados. Crear esa red de proveedores fiables desde cero lleva años; no es algo que se compre de un día para otro. El conocimiento normativo sobre qué alegaciones sobre la salud están permitidas y qué trámites han de seguir los productos para su comercialización —en España, por ejemplo, ante la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan)—, así como las relaciones con los clientes farmacéuticos para los que fabrican los productos, son también claves para el éxito de un productor de complementos alimenticios.
El private equity vio la oportunidad hace años. La gestora más intrépida fue MCH, que entró en el fabricante de cápsulas de gelatina blanda para complementos alimenticios Cloverty en 2016, y que ha duplicado su facturación desde entonces, después de realizar adquisiciones y potenciar su capacidad industrial. Y no solo eso, la firma compró cinco años después el segmento de negocio a negocio (business-to-business) de Uriach, rebautizado como Noucor, que tiene a los complementos alimenticios como una de sus líneas de negocio destacadas. Es decir, cuenta con dos plataformas diferenciadas con las que crecer en este negocio.
Nazca compró en 2021 Nutris, firma especializada en gominolas funcionales; Tresmares entró en 2023 en Rioja Nature Pharma, que elabora complementos alimenticios a medida de sus clientes; y ese mismo año, Magnum tomó el control de Marnys, referente en nutrición y belleza natural.
La gestora italiana Investindustrial ha llevado al sector un paso más allá mediante la creación de Ourvita, el mayor fabricante de suplementos alimenticios que fabrica productos por encargo de otras marcas (CDMO, por sus siglas en inglés). Es un ejemplo de manual de cómo construir un gigante a base de ir comprando compañías.
El origen del gigante se remonta a Farmaceutici Procemsa, creada en 1939, con sede en Turín y dedicada a la producción farmacéutica. La gestora italiana fundada por Andrea Bonomi adquirió esta compañía en 2019 y desde entonces fue realizando adquisiciones (la también italiana OFI, la alemana Aakamp y la polaca Master Pharm), para fusionarlas en 2024 bajo la marca Ourvita. En ese momento, el grupo ya tenía 860 empleados y 8 plantas en Italia, Polonia y Alemania, distribuyendo en más de 65 países, con 70% de las ventas fuera de Italia.
En enero del año pasado, Ourvita compró Laboratoria Natury, el principal fabricante polaco de complementos alimenticios, y en septiembre efectuó su mayor operación mediante la fusión con HBI, adquirida por Investindustrial a la irlandesa DCC, que llevó al grupo a superar los 650 millones de euros de facturación con 15 plantas en 120 mercados. De hecho, Bieito Ledo avisa de que el sector está todavía en una fase incipiente de consolidación, de manera que “es probable que fondos internacionales contemplen crear plataformas europeas o globales, y España sea considerada una base muy propicia”.