El gasto disparado en IA de SpaceX diluye su crecimiento y trae nuevos castigos en Bolsa a la empresa de Elon Musk
Destina a capital en el segundo trimestre ascendió a 18.400 millones de dólares, muy por encima de lo esperado, frente a unos ingresos de 7.814 millones


SpaceX ha presentado sus primeros resultados como empresa cotizada con un aumento del 92% de sus ingresos en el segundo trimestre del año, hasta 7.814 millones de dólares (unos 6.770 millones de euros), mejor de lo esperado, y recortó sus pérdidas a casi la mitad de los números rojos registrados hace un año, 541 millones. El resultado bruto de explotación (ebitda) ajustado subió un 191%, hasta 3.500 millones. Pero los resultados no gustaron al mercado. Tras subir un 9% en la sesión regular del martes antes de conocerse las cifras, y recuperar la cota de los 125 dólares, los títulos de la compañía controlada por Elon Musk se están desplomando cerca de un 10% en la preapertura del Nasdaq, hasta 112 dólares, un 50% por debajo de su máximo histórico de 225 dólares, y lejos de los 135 dólares de su salida a Bolsa, la mayor de la historia, que tuvo lugar en junio.
La publicación The Information planteó una conclusión sobre estos resultados con una cuestión. “¿En qué se parece SpaceX, con 24 años de trayectoria, a una start-up joven? En que está gastando el doble de efectivo del que ingresa”. Así, SpaceX reportó un gasto de capital de 18.400 millones de dólares (unos 15.940 millones de euros) en el segundo trimestre, de los cuales casi 16.000 millones se destinaron a infraestructura de computación para inteligencia artificial (IA), superando ampliamente los 13.200 millones que esperaban los analistas y muy por encima de los 10.100 millones del primer trimestre. Y es que SpaceX entró de lleno en el negocio de la IA en febrero pasado cuando absorbió xAI, start-up de este ámbito, controlada por el propio Musk.
De esta manera, SpaceX ha entrado en un escenario de gasto multimillonario en infraestructuras de IA, denostado por los mercados financieros en los últimos meses, que ha provocado fuertes castigos en Bolsa a compañías como Alphabet o Tesla, también controlada por Musk. Los inversores han mostrado su rechazo a los fuertes desembolsos de las grandes tecnológicas en inversión de capital en IA, a pesar de que estas compañías, como Alphabet o Meta, financian dicha inversión con los altos beneficios de otros negocios asentados. Por el contrario, SpaceX está gastando más en inversión de capital, en relación con los ingresos que generan sus negocios, que cualquier otra de las big tech.
En cualquier caso, Musk ha relanzado los ambiciosos planes de crecimiento de la compañía. En la conference call con analistas sobre los resultados, el directivo afirmó que ahora esperaban alcanzar el billón de dólares en ingresos para 2030, un año antes de lo proyectado antes de su salida a Bolsa, y que existía la posibilidad de alcanzar ese umbral en 2029.
El salto sería histórico porque, tal y como recuerdan algunos medios especializados, los ingresos del primer semestre fueron de tan solo 12.500 millones de dólares. El director financiero, Bret Johnsen, afirmó que la tasa de ingresos anualizados de SpaceX alcanzaría los 100.000 millones a finales de este año, incluyendo la adquisición de Cursor, la mayor de la historia de SpaceX, valorada en 60.000 millones, con la que aspira a reforzar la competencia en la IA frente a OpenAI y Anthropic. Aún con estas cifras, la empresa de Musk tendría que multiplicar por diez su volumen de negocio para alcanzar sus previsiones.
Musk también afirmó que Starlink, el negocio de conectividad vía satélite de de SpaceX, podría proporcionar la mayor parte de la conectividad a internet del mundo en “menos de 10 años”, mientras que su número dos, Gwynne Shotwell, afirmó que el servicio móvil Starlink de SpaceX, que se lanzará a finales de 2027, “captará a bastantes” clientes de las principales operadoras de telefonía móvil de EE UU. En definitiva, la compañía, que aspira a lanzar centros de datos en el espacio, que busca viajar a planetas como Marte, donde quiere implantar una colonia con más de un millón de personas, o explotar la minería en asteroides, tiene previsto competir directamente con las principales operadoras AT&T, Verizon o T-Mobile en el veterano negocio de la telefonía móvil.
Ahora bien, pese a su crecimiento, Starlink no genera ni de lejos la caja suficiente para financiar todas las ambiciones de la compañía. De hecho, esta división registró únicamente unos ingresos de 4.291 millones de dólares en el segundo trimestre, con unos beneficios operativos de 1.650 millones. Su base de clientes se duplicó en el último año, hasta alcanzar los 12 millones, incorporando 1,7 millones en el trimestre. American, Southwest, Virgin Atlantic, Iberia y la irlandesa Aer Lingus se unieron al servicio durante el segundo trimestre tras sus acuerdos con Starlink.
Musk advirtió de que la IA ha generado una enorme demanda de electricidad y chips, lo que ha disparado sus precios y, a su vez, ha elevado el coste de los smartphones y los ordenadores. El hombre más rico del mundo afirmó también que la demanda de ancho de banda para la transmisión de datos también se va a disparar como consecuencia de la IA.
En su opinión, con la llegada de la IA, la robótica humanoide, la robótica vehicular y la enorme cantidad de robots, la demanda de ancho de banda será mucho mayor que en el pasado. Es decir, esos robots, coches autónomos y dispositivos con IA se comunicarán constantemente, poniendo a prueba la capacidad de los proveedores de banda ancha, que actualmente son principalmente compañías de cable y telefonía móvil. Musk afirmó ante los analistas que Starlink será la solución, proporcionando el ancho de banda necesario para satisfacer toda esa demanda.
La división de IA incrementó sus ingresos un 247%, hasta alcanzar los 2.600 millones de dólares, gracias, especialmente, a los acuerdos de alojamiento en la nube con Google y Anthropic, al crecimiento derivado de las suscripciones a Grok y la publicidad de X (antigua Twitter). SpaceX también ha firmado acuerdos por valor de 6.700 millones de dólares en servicios en la nube para la segunda mitad del año. La empresa finalizó el segundo trimestre con 1,4 gigavatios de capacidad de cómputo, en comparación con los 400 megavatios que tenía hace un año, y Musk se comprometió a mantener la exclusividad con Nvidia en el futuro, descartando a otras compañías del mundo de los chips.
A su vez, el negocio de cohetes registró ingresos por 962 millones de dólares, un 28% más, si bien en el conjunto del semestre, el volumen de negocio cayó ligeramente. Musk declaró que SpaceX podría lanzar Starship, su cohete de próxima generación, al menos una vez al día en “probablemente dentro de un año”. El potencial de Starship sustenta gran parte del crecimiento potencial de SpaceX, con la promesa de satélites más económicos, centros de datos en órbita y posibles fábricas en la Luna, tal y como señaló en el folleto de OPV.
Los números están sobre la mesa, y ahora decidirán los inversores. SpaceX afrontará mañana la posible llegada al mercado de 911 millones de acciones, hasta ahora bloqueadas, que ampliarán el free float o capital flotante hasta el 12%. Los riesgos de una nueva tormenta en Bolsa de la compañía de Musk vuelven, y alejan al magnate de la categoría de billonario.