La banca se apoya en la subida del euríbor para apuntar a nuevos máximos de beneficios
El mercado espera ver señales sobre la mejora del margen de intereses y duda sobre la evolución de los volúmenes


El panorama de los bancos se ha dado la vuelta como un calcetín en los últimos meses. Si antes vivían una era de tipos a la baja e incrementos en la cartera de préstamos, la guerra en Irán ha girado los tornos. El Banco Central Europeo (BCE) ha subido el precio del dinero por primera vez en tres años mientras el euríbor marca máximos de dos años. Nada de esto cambiará, eso sí, la tónica que ha definido las cuentas del sector en los últimos años: registrar máximo tras máximo histórico de beneficios. A partir de este miércoles, con el Banco Santander en primer lugar, la gran banca española empieza a anunciar sus resultados del primer semestre del año.
Con los tipos a la baja, los bancos veían hasta hace poco cómo el margen de intereses (la diferencia entre lo que ingresan por prestar dinero y lo que pagan por que los clientes lo depositen en ellos) descendía. Este movimiento, sin embargo, era compensado con un incremento de los volúmenes del crédito —propiciado por el bum en la vivienda, el incremento de los préstamos hipotecarios y el crecimiento de las carteras hipotecarias— y de los ingresos por comisiones. Sobre el papel, si los tipos suben, la evolución debería ser la opuesta. Menos préstamos, pero más rentables y más ingresos para los bancos. No será tan sencillo sobre el papel.
“Vamos a ver un cambio de tendencia. El margen de intereses se va a incrementar por esta dinámica. Se va a empezar a producir una repreciación del activo [los préstamos bancarios] por el euríbor, que se produce con un decalaje, pero del que ya vamos a ver los primeros efectos”, vaticina Pablo de la Torre, de RBC.
Prevé también que ese incremento en el precio de los préstamos llevará consigo una subida en el coste de los depósitos. “Veremos cómo en algunos bancos esta magnitud ya ha llegado a su mínimo e incluso empieza a crecer. Algunos bancos han hecho en los últimos meses ofertas en depósitos para captar clientes y los inversores estarán pendientes de su reflejo en las cuenta”, asegura.
Otros analistas difieren de esta visión y consideran que aún es pronto para que los bancos vean reflejado con claridad esta tendencia, dado que la subida de tipos fue en junio, por lo que las cuentas que ahora se presentan solo reflejan el efecto de la medida durante unas semanas. Tampoco creen que se traduzca en una reducción de la demanda de crédito, fundamentalmente el hipotecario. En cualquier caso, el mercado no espera una tanda de presentación de resultados de alto voltaje ni de muchas sorpresas, más allá de la confirmación de las previsiones financieras para cierre de año. Sí serán unas cuentas en las que los inversores se afanarán en otear tendencias.
Así, Nuria Álvarez, analista de Renta 4, califica este trimestre como plano. “Esperamos mensajes estables y prudentes, con cierto sesgo positivo”, asegura. El único signo de estabilidad, en su opinión, puede venir por el lado macroeconómico y la posibilidad de que la guerra en Oriente Próximo esté provocando que las empresas se piensen dos veces hacer inversores y esto, por tanto, produzca una reducción en el crédito empresarial. “Será un trimestre de estrechamiento en los márgenes de clientes”, explica.
Por entidades, un informe de Goldman Sachs apunta a un alza en el margen de intereses para el Santander impulsado por el negocio en Reino Unido, España, Brasil, México y Estados Unidos, que compensarán un incremento del riesgo de crédito en Argentina y un empeoramiento de las condiciones económicas allí. También espera un empeoramiento de su ratio de capital, por el efecto de la adquisición del banco británico TSB al Sabadell, que se cerró a inicios de mayo. Es el primer trimestre en el que computa esta adquisición.
En cuanto a CaixaBank, Goldman Sachs mejora sus expectativas de ingresos, con un margen de interés en los 2.800 millones, de modo que cierre el ejercicio por encima de los 11.000 millones, en línea con los objetivos que fijó el banco en los últimos resultados anuales. “Esperamos que el crecimiento del crédito provenga principalmente de los segmentos de consumo y pymes, mientras que el crédito hipotecario avanzará a un ritmo más moderado. En cuanto a las comisiones, proyectamos un crecimiento del 1% trimestral y del 5% interanual, en línea con el objetivo de la dirección de que los ingresos por servicios aumenten a un ritmo de un dígito medio, respaldados por el sólido comportamiento de los negocios de Gestión de Patrimonio y Seguros”, afirma.
En cuanto al BBVA, Bestinver considera que las cifras en España se mantendrán estables por el impacto de 125 millones en una revisión del cálculo del IVA de 2025 y por una prevista buena evolución comercial. También pronostica buenas cifras del negocio mexicano, motor del beneficio del grupo, donde deberá explicar el efecto de los nuevos acuerdos comerciales con EE UU.