Una estrategia de mirada global que aterriza en lo local
Coca-Cola Europacific Partners presenta su ‘Informe de sostenibilidad 2025’ con los avances de la compañía en las áreas de clima, agua y naturaleza, envases y comunidades


La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento aspiracional en la gestión de las organizaciones para integrarse en la estrategia y convertirse en una fuente de impacto tangible. Así lo pone de manifiesto Coca-Cola Europacific Partners (CCEP) en el Informe de sostenibilidad 2025 que la compañía acaba de presentar, y que ratificó Joe Franses, vicepresidente de sostenibilidad de Coca-Cola Europacific Partners a nivel global, durante su presentación: “La sostenibilidad forma parte integral de nuestra estrategia de negocio y se apoya en la innovación y la colaboración a lo largo de toda nuestra cadena de valor”.
El camino hacia la sostenibilidad de CCEP viene establecido, desde 2017, en This is Forward, el plan de actuación donde se señala de forma clara las acciones, los plazos generales y los hitos que la compañía debe ir cumpliendo y que, como señaló Franses, “está diseñado para aprovechar los aprendizajes derivados de los avances que ya hemos logrado y de un conocimiento más profundo de los mercados, contribuyendo a impulsar el impacto local y a crear valor a largo plazo”.
Beatriz Arribas, senior manager de sostenibilidad de CCEP Iberia, incidió durante la presentación del informe en que la estrategia de la compañía “es tener las mejores marcas, el mejor equipo, una llegada excelente al mercado y hacerlo todo de una manera sostenible”. Y en cuanto a los aprendizajes adquiridos, la directiva de CCEP señaló que “nuestra mirada a largo plazo no cambia, pero sí ha cambiado el entorno que nos rodea en estos últimos 10 años. Tenemos legislaciones que van evolucionando, tenemos unas expectativas externas que cada vez son más exigentes y tenemos unos impactos de cambio climático que cada vez son más evidentes en todos nuestros mercados en mayor o menor medida”.
Arribas remarcó que, de igual manera, “también ha cambiado nuestro negocio”, con la adquisición de países de Asia-Pacífico. “Todo esto nos lleva a un punto de adaptarnos y de poner el foco en aquellas áreas que creemos que tenemos que hacer más impacto para seguir generando ese mayor y mejor valor”. Esas áreas son las que disecciona el Informe de sostenibilidad 2025: clima, gestión del agua y naturaleza (“que es un término que hasta ahora en nuestra estrategia no habíamos mencionado y que creemos que es necesario”, apuntó Arribas), envases e impacto en las comunidades
Envases
En cuanto a los envases, “seguimos impulsando la economía circular y la reducción del impacto de nuestros envases a nivel ambiental”, indica la senior manager de CCEP Iberia. En España, el 100% de los envases ya son reciclables o reutilizables. Además, el 58,5% del plástico PET que se usa es PET reciclado (rPET). Y este rPET es del 100% en las botellas PET de 500 ml (excepto tapón y etiqueta). Casi el 93% de los envases de vidrio son reutilizables.
A nivel mundial, el objetivo a 2030 es recoger y reciclar el equivalente a, al menos, el 85% de lo que se ponga en el mercado, y que el 30% del PET utilizado sea rPET. “Las prioridades son aumentar la recogida de envases, incrementar el contenido de reciclaje en los envases y seguir impulsando la reciclabilidad. Y también las soluciones de rellenables y de dispensado, que pasa por la innovación”, destacó Arribas..
En agua y naturaleza, “lo que queremos es proteger las cuencas hidrográficas de las que nos abastecemos en nuestras fábricas. Apostar por una gestión hídrica eficiente y sostenible de manera interna, y luego devolver el agua a la naturaleza y a las comunidades en las que estamos presentes, algo que desarrollamos ya desde hace 20 años”, explicó la directiva.
“En España tenemos un ratio de 1,74 litros, que quiere decir que por cada litro de bebida que producimos gastamos 0,74 en todos los procesos de fabricación: limpieza, gestión en las fábricas, etc. Detrás hay mucha innovación y seguimos trabajando para seguir reduciendo y ser más eficientes”, recalcó Arribas. En esta área el objetivo global a 2030 es devolver a la naturaleza al menos el 85% del agua consumida en las zonas con estrés hídrico en las que hay fábricas –la tasa de reposición a la naturaleza es actualmente del 68,1%–. Y devolver anualmente el 100% del agua que contengan los productos en los países en los que está presente. En España la tasa es ya del 162,2% de agua devuelta a la naturaleza (4,6 millones de metros cúbicos). Esta devolución se materializa gracias a proyectos en colaboración con entidades ambientales, universidades y Administraciones públicas. En España hay 11 proyectos activos.
En lo relativo al clima, el reto de la compañía es alcanzar las emisiones netas cero en 2040, en los alcances 1, 2 y 3 en toda la cadena de valor. “El reto está en trabajar con nuestros proveedores. Estamos haciendo de empresa tractora: no estás solo transformando tu negocio sino que estás transformando muchos otros negocios”, remarcó Arribas. El objetivo intermedio (a 2030) es reducir un 30% las emisiones con respecto a 2019, el año base establecido para esta estrategia. En España esa reducción es ya del 24,4%. Además, el 100% de la electricidad contratada proviene de fuentes renovables.
Impulso a la comunidad
Y en lo tocante a las comunidades, CCEP, en la palabras de la senior manager de sostenibilidad, trata de “impulsar un crecimiento socioeconómico, la resiliencia de esas comunidades. Ayudando en el desarrollo de capacidades y también de la concienciación y la sensibilización ambiental”. Como objetivos a 2030 están ayudar a 500.000 personas en ese desarrollo de capacidades y de concienciación, “en ese empoderamiento para ser comunidades más resilientes”.
“En España invertimos en 2025 3,583 millones de euros en proyectos externos. Y con ellos ayudamos a 16.500 personas, con programas como Gira Jóvenes, Gira Mujeres, Mares circulares, Hostelería por el clima… “Es nuestra llegada a la sociedad en España. Todos estos programas tienen un compromiso a largo plazo”. “Y también impulsamos el voluntariado, porque creemos que el poder nuestros empleados, que son cerca de 4.000 en España y el trabajo que pueden hacer es muy grande. Somos una empresa muy global, pero con una llegada muy local”.
“Todo esto lo hacemos con un plan de inversión detrás y luego, en colaboración con muchos aliados, porque sin las ONG, sin la sociedad civil, sin las Administraciones públicas, sin nuestros proveedores, sin nuestros clientes, incluso sin los medios de comunicación, nada de todos estos grandes retos, que son muy grandes retos, sin esta colaboración”, subrayó Arribas.