El BBVA prepara un plan para extender la IA a todo el banco a partir de finales de año
El banco busca industrializar la creación de agentes con vistas a mejorar las cifras del plan estratégico

El BBVA ha puesto la adopción de la inteligencia artificial (IA) en el foco. El banco, que ha trabajado en los últimos meses con la aplicación de esta tecnología en ocho nichos de negocio concretos de la entidad, busca mirar más allá y trabaja en un plan con el que industrializar la creación de agentes y que estos funcionen en toda la organización. La idea es desarrollar las herramientas para ello de aquí a fin de año e ir escalándolo en los ejercicios siguientes.
Hasta ahora, el BBVA ha desplegado la IA en tres oleadas. Según explica Antonio Bravo, responsable global de ‘AI Transformation’, en una conversación con este periódico, la primera oleada fue la de la adopción, cuyo objetivo fue promover que los empleados de la entidad empezasen a trabajar con esta tecnología en los últimos tres años. A partir de ahí, en los últimos 12 meses, el banco se ha centrado en una transformación orientada en ocho pilares, un plan conocido como Los Ocho, enfocado a aplicar la IA en estas áreas, todo ello con una visión conjunta de toda la entidad.
El primero de estos ocho robots dotados con IA es un asistente para la app, conocido como Blue. Con él, los clientes pueden conversar, subir fotos y les ofrece una asistencia más personalizada, con el objetivo de modificar la relación con los clientes. En este sentido, los planes del BBVA son lanzar un nuevo asistente este mismo año, con funciones más complejas. El segundo robot puesto en marcha se basa en asistir a sus banqueros, fundamentalmente en las áreas de banca privada, empresas y banca de inversión. El objetivo aquí es reducir burocracia y facilitar el trabajo de estos ejecutivos, permitiéndoles dedicar más tiempo a sus clientes. Después, también se ha planteado hacer esto mismo con los analistas de riesgos, así como facilitar los procesos y operaciones de la entidad, con cuestiones como la gestión documental. El quinto axioma es el desarrollo se software, sumado a la adopción de la plantilla. El séptimo punto de esta agenda es la gestión de los datos y el último la creación de una plataforma para controlar y gobernar toda la IA del grupo.
Una vez aplicados y en funcionamiento estos ocho robots, la idea del BBVA es ir un paso más allá. Ha creado un plan, conocido internamente como The Frame (el marco), basado en aprovechar la experiencia de poner estos agentes en marcha para escalar el uso de la IA y desplegarla por toda la entidad, más allá de estos ocho nichos de negocio. “Nos hemos dado cuenta de que hay una serie de patrones comunes a la hora de construir agentes que podemos industrializar. En lugar de construir unos pocos cientos al año, como este año que tendremos unos 200, construir muchos más”, sostiene Bravo.
“Estamos en una tercera ola. Es dotarnos de una serie de capacidades técnicas y de procesos que nos permitan industrializar, hacerlo no tan artesanal, poderlo llevar al resto del banco y poderlo llevar además mucho más rápido”, explica.
En este sentido, el banco trabaja ya en dos líneas. La primera es dotarse de los componentes técnicos necesarios para gestionar de forma estructural la creación y gestión de estos agentes. Por ejemplo, permitiéndoles acceder a algunos datos que atesora el banco de sus clientes o a herramientas de la entidad. “Todo esto son una serie de componentes técnicos que estamos construyendo para dar apoyo a todo lo que necesita un agente para operar”, comenta. La otra línea de trabajo, más allá de esas capacidades técnicas, es contar con un sistema para que las diversas unidades del banco cuenten con unos estándares para crear nuevos agentes y evaluar si han cumplido con sus expectativas.
“La construcción de estas capacidades y procesos lo hemos llamado The Frame en la medida que es un marco que nos tiene que ayudar a a construir agentes de forma de forma estable. Contiene todas esas piezas de contorno, tanto técnicas como de proceso, que tenemos que industrializar para que se puedan crear agentes en el banco de forma consistente, estructural, a escala y y rápida", asegura el responsable de IA del banco. El objetivo es, por tanto, contar con estos elementos básicos para la industrialización de la IA a lo largo de este año y empezar con su escalado en los ejercicios sucesivos.
El siguiente punto relevante es cómo cifrar los beneficios de este plan. Bravo asegura que no cuentan con números concretos, pero el banco sí abre la puerta a mejorar las estimaciones financieras del último plan estratégico, presentado el verano pasado en plena opa por el Sabadell. Esperaba alcanzar antes de 2028 una ratio de eficiencia (una magnitud que pone en relación los gastos y los ingresos de un banco) del 35% y una rentabilidad media del 22%. Estas cifras sí incluían los ocho ámbitos en los que el BBVA ha aplicado ya la IA, pero no este proceso de industrialización.
“Nos tiene que permitir cambiar por completo el paradigma con el que opera el banco. Expandir nuestra base de clientes, el ciclo de crédito y con mejores productividades. Aún no hemos llegado a poner dimensiones a este impacto”, dice.
Otro de los primeros pasos que la entidad ha dado para ello ha sido la creación de una unidad de IA. Se trata de una unidad global llamada IA Transformation que unifica el área actual de datos con todas estas capacidades de inteligencia artificial. Este área está pilotado por el propio Bravo, que ha pasado a integrar el comité de dirección. Explica este movimiento como una reconversión del área que hasta ahora se llamaba data para ampliar su alcance, con capacidades de los equipos de tecnología e ingeniería o también de arquitectura tecnológica o procesos, para tener juntos todos los equipos necesarios para este proceso de industrialización.