Huawei reclama auditorías de seguridad en Europa para frenar los vetos geopolíticos
La filial española del fabricante chino defiende la fiabilidad de sus redes de telecomunicaciones y rechaza las acusaciones de espionaje


La vicepresidenta de Huawei España, Carmen González Gens, anunció este miércoles la disposición de la compañía tecnológica a someterse a cualquier tipo de auditoría externa e independiente para acreditar la seguridad de sus redes e infraestructuras en el continente europeo. La directiva reclamó formalmente a las instituciones de la Unión Europea que fundamenten la regulación del mercado de telecomunicaciones en criterios estrictamente técnicos y no en decisiones de carácter geopolítico.
Durante su intervención en el encuentro anual DigitalES Summit celebrado en Madrid, la ejecutiva abordó directamente las restricciones y vetos comerciales impuestos por la Administración de los Estados Unidos y la Comisión Europea. Ambas instituciones mantienen restricciones operativas sobre los fabricantes de origen chino bajo alegaciones relacionadas con presuntas actividades de espionaje y riesgos potenciales para la seguridad nacional de los Estados miembros, lo que ha provocado la cancelación de diversos contratos comerciales con empresas operadoras y gobiernos del Viejo Continente.
González Gens aseguró de forma explícita que, a pesar de las resoluciones políticas adoptadas por diversos gobiernos occidentales, “no ha habido evidencia de que ninguno de nuestros productos tenga mecanismos incorporados que pongan en riesgo la seguridad de las redes o las infraestructuras en las que estamos”. La directiva afirmó que la firma registra uno de los mayores índices de certificaciones oficiales de seguridad dentro del sector global de infraestructuras de red y defendió la fiabilidad operativa demostrada por sus sistemas de telecomunicaciones.
La representación de la multinacional china reconoció la preocupación institucional existente en Europa en torno a la protección de las comunicaciones críticas y la gobernanza de datos. No obstante, la ejecutiva instó a las autoridades regulatorias a establecer un ecosistema de mercado abierto, transparente y competitivo, cuya supervisión recaiga en agencias técnicas independientes y no en estrategias proteccionistas o defensivas. “Estamos dispuestos a pasar todo tipo de auditorías que sirvan para garantizar esa seguridad”, insistió.
La corporación tecnológica detalló su arraigo industrial en el mercado europeo, donde opera de forma ininterrumpida desde hace 24 años, destacando que en el mercado de España cumple ya un cuarto de siglo de actividad comercial. Según los datos oficiales presentados por la firma, Huawei mantiene una plantilla de 13.000 empleados en la región, gestiona un total de 29 centros de investigación y desarrollo tecnológicos distribuidos en 14 países del continente, y sostiene convenios de colaboración científica con 210 universidades e instituciones educativas europeas. “Europa es muy importante para nosotros y queremos ser parte de su desarrollo”, subrayó.
Intervención de Ericsson
Por su parte, y en el marco del mismo foro empresarial organizado por la patronal de operadores digitales, el presidente de Ericsson España, Juan Olivera, defendió el papel estratégico de la industria de la conectividad como el único segmento tecnológico donde Europa mantiene una posición de liderazgo global frente a competidores internacionales, actuando de forma transversal sobre capas críticas como la inteligencia artificial o la computación en la nube.
El directivo de la multinacional sueca de telecomunicaciones advirtió de que el debate corporativo está indisolublemente ligado a la geopolítica económica y a la seguridad nacional de los Estados, especialmente cuando afecta a las redes de comunicación crítica y a la soberanía tecnológica. Olivera señaló que la elección de los proveedores tecnológicos constituye un elemento central de la soberanía de los países, por lo que exigió a los reguladores certidumbre, estabilidad institucional y claridad en las normas comerciales para ensamblar redes seguras.
El máximo responsable de Ericsson en el mercado español concluyó su ponencia afirmando que la métrica del éxito de la industria europea no debe evaluarse únicamente mediante la capitalización bursátil de las corporaciones o la creación de multimillonarios, sino a través de su capacidad para generar cohesión social, libertades civiles y derechos individuales. El ejecutivo subrayó que el desafío prioritario del continente no es estrictamente tecnológico, sino de ejecución industrial, integración e inversión coordinada de las redes que ya están operativas.