Gestamp abre su octava planta en Brasil para aprovechar un mercado que crece a un ritmo anual del 6%
El grupo de automoción invierte más de 34 millones en un nuevo centro en Sâo Paulo que puede alcanzar los 500 trabajadores
Gestamp siempre ha desplegado su red industrial en paralelo a la evolución de los mercados de automoción, porque las marcas de las cuatro ruedas, cuando aumentan capacidad industrial en cualquier país, reclaman cercanía a sus suministradores. El presidente del grupo, Francisco Riberas, ya avanzó en la pasada junta de accionistas que las inversiones de 2026 serían menores en cuantía, por el frenazo a la producción mundial de vehículos, sobre todo en Europa y Estados Unidos. Una estrategia para destinar de forma más selectiva los recursos a los mercados emergentes.
Con estas premisas, Gestamp ha inaugurado este martes su octava fábrica en Brasil. Ubicada en la localidad de Piracicaba, en el Estado de Sâo Paulo, ha supuesto una inversión de 200 millones de reales (más de 34 millones con el actual tipo de cambio). Arranca con una plantilla inicial de 50 trabajadores que a medio plazo alcanzaría los 150 profesionales. Con futuras ampliaciones de capacidad, para dar respuesta a la evolución de la industria carioca de automoción, puede llegar al medio millar de empleados.
Miguel Ángel Vicente, CEO de Gestamp para la zona de Mercosur, ha señalado que Brasil consolidará en 2030 una producción anual de 3,2 millones de vehículos, un 30% más que en 2025. Recuerda que los analistas esperan que el sector crezca a un ritmo anual en el entorno del 6% en el lustro iniciado en 2026.
Baja motorización
Uno de los atractivos de este mercado es su bajo nivel de motorización, especifica Miguel Ángel Vicente. El censo de 50 millones de vehículos ligeros para 213 millones de habitantes equivale a un coche por cada cuatro personas. En Europa esa proporción es de un vehículo cada dos conductores. Y en Estados Unidos casi está igualada (uno por uno).
La multinacional de la familia Riberas está presente en Brasil desde hace tres décadas, como proveedor de marcas europeas, americanas, japonesas y coreanas. En el país, que es el octavo productor de vehículos del mundo, Gestamp cuenta con casi 5.000 empleados. En este mercado ha aumentado un 80% sus ingresos en el último lustro. Allí facturó 677 millones en 2025, alrededor del 6% de sus ventas consolidadas. Está entre sus cinco principales mercado por volumen de negocio.
El CEO de Gestamp para Mercosur avanza que esos constructores de vehículos invertirán 30.000 millones en total hasta 2033 para aumentar su capacidad actual. Con el apoyo del gobierno de Brasilia y sus incentivos, las marcas han puesto el foco en la movilidad sostenible. Miguel Ángel Vicente espera que a partir de 2026 habrá “un incremento [de producción] de vehículos híbridos, y no tanto de eléctricos puros”.
Ante la progresiva implantación industrial de marcas chinas en Brasil, el Ejecutivo que preside Lula da Silva ha regulado que a partir de 2027 el 60% de la producción de los componentes que equipan un coche debe realizarse en el país. Antes, ya redujo las tasas a la importación de automóviles híbridos y eléctricos, para facilitar la descarbonización del parque nacional de vehículos.
Miguel Ángel Vicente especifica que esa localización de la fabricación en Brasil “abre oportunidades a toda la cadena de valor” de esta industria. Y recuerda que Gestamp, además de “estar bien posicionado” en el mercado carioca, se implantó hace casi 20 años en China, donde trabaja para BBAC (sociedad conjunta del grupo local Baic y Mercedes-Benz), Li Auto y Xiaomi. Varios constructores de este país ya tienen planes para implantarse en Brasil.
El nuevo centro de Sâo Paulo cuenta con una superficie de 16.500 metros cuadrados que puede más que duplicarse para alcanzar los 40.000 metros cuadrados. En principio, toda su producción se destinará a los coches de motor de combustión de las marcas instaladas en este mercado, aunque tiene capacidad para fabricar piezas para vehículos eléctricos.
Además de las ocho fábricas, el grupo tiene un centro de I + D + i, asimismo en Sâo Paulo, donde investiga, junto con sus clientes, en soluciones de movilidad. Toda esa red industrial opera con energía de generación 100% renovable, en base a contratos de suministro a largo plazo (conocidos como PPAs).
En la inauguración de Sâo Paulo, Francisco Riberas declaró que “nuestro modelo operativo, caracterizado por la eficiencia, junto con nuestras capacidades de innovación, tecnologías diferenciales y avances en digitalización, nos han permitido consolidarnos como un socio tecnológico de alto valor añadido” para las marcas instaladas en Brasil. Unos activos que “nos han colocado en una buena posición para continuar contribuyendo al desarrollo de la movilidad en el país”, que tiene “unas expectativas de crecimiento por las que apostamos firmemente”.
Después de cerca de tres décadas en Brasil, Gestamp ha consolidado un equipo de profesionales locales que se complementa con directivos del grupo para garantizar, en la puesta en marcha de nuevas plantas, el cumplimiento de los estándares internos de competitividad, según Miguel Ángel Vicente.
La corporación española cuenta con 115 fábricas en 24 países, arropadas por 13 centros de investigación en nuevos componentes, de menor peso, para reducir el consumo de combustibles o electricidad, pero sin bajar los estándares de seguridad. Su plantilla total asciende a 42.400 trabajadores.