Volotea deja de aplicar suplementos en los billetes por la subida del combustible
La aerolínea abandona la iniciativa Compromiso de Viaje Justo, por la que podía cargar hasta 14 euros por asiento para amortiguar la crisis del queroseno en sus costes


El aviso recibido la semana pasada en Italia por la aerolínea española Volotea, con una investigación abierta por la Autoridad de Competencia (AGCM) contra su política comercial para amortiguar la escalada del coste del combustible, ha motivado ya una reacción de la empresa. Se pone fin a la iniciativa Fair Travel Promise (Compromiso de Viaje Justo) para las reservas a partir de este miércoles 10 de junio, por la que Volotea se reservaba la posibilidad de aplicar un sobrecargo de hasta 14 euros en los billetes para defenderse de la escalada del fuel.
La compañía que lidera Carlos Muñoz ha subrayado que la idea respondió a un contexto excepcional, en el que la tonelada métrica de fuel se disparó más de un 100% tras el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, con el consiguiente bloqueo del Estrecho de Ormuz al paso de petroleros. La medida entró en vigor el 16 de marzo como instrumento temporal de flexibilidad que iba a ayudar a no suspender vuelos entre notables sobrecostes.
Volotea mantiene la confianza en que no dejará aviones en tierra este verano, pero también aprecia la necesidad de soluciones sostenibles a largo plazo para soportar las tensiones geopolíticas y su impacto en los costes energéticos. La empresa ha destacado la aceptación del programa Fair Travel Promise por parte de sus clientes, como demuestra que un 97% de los pasajeros afectados se habían acogido a la misma, pagando unos euros extra para confirmar sus reservas y viajar.
La dirección de Volotea busca ahora nuevas soluciones “que permitan responder a los retos de un contexto económico y energético incierto”, se explica en un comunicado. La compañía también mantiene la flexibilidad para la gestión de las reservas, permitiendo la modificación sin gastos de gestión adicionales.
Fair Travel Promise surgió, según argumenta la empresa, para garantizar que los clientes pagaran un precio justo por el combustible, al tiempo que se mantenían las tarifas en niveles accesibles. “Volotea seguirá absorbiendo los incrementos del precio del combustible y ofreciendo flexibilidad ilimitada en todos los billetes, sin coste adicional”, ha asegurado David González, director general de la aerolínea.
El recargo de hasta 14 euros fue visto por Competencia en Italia como una posible práctica anticompetitiva, al tratarse de “un ajuste unilateral del precio del billete que infringe las normas de protección de los consumidores”. Desde la AGCM se apreció que la práctica de Volotea permitía “ajustar el precio de los billetes, tanto al alza como a la baja, para reflejar las fluctuaciones del precio del petróleo brent”. Siete días antes del despegue, la aerolínea informaba a los consumidores de cuánto tenían que pagar de más para poder usar el billete que habían adquirido previamente. El viajero contaba con la posibilidad de cambiar sus vuelos hasta cuatro horas antes de la salida, sin coste adicional, o cancelar la reserva y recibir un reembolso completo en forma de un bono para gastar con la propia Volotea.
En España fue la asociación de consumidores Facua la que denunció el caso y cargó contra la inacción del Ministerio de Consumo frente a este cambio en las tarifas promovido por Volotea. La compañía defendió que la introducción del también conocido como Compromiso de Viaje Justo ofreció capacidad al consumidor para decidir finalmente si viaja o no, evitando la aplicación de suplementos fijos de combustible. Tomando como referencia los precios de mercado del fuel de aviación, Volotea también estaba abierta a ajustar el precio de sus billetes si bajaba el que es su principal coste.