El interés de Castlelake por Easyjet abre la puerta a un difícil duelo de gigantes por la aerolínea
El posible interés de IAG, Lufthansa, Air France-KLM o Ryanair chocaría, en materia de competencia, con la fuerte posición de la ‘low cost’ en Londres y en mercados como España, Francia, Alemania e Italia
Una de las mayores aerolíneas en los cielos europeos, Easyjet, vuelve a ser objeto de deseo ante el momento crítico que atraviesa el sector, como ya sucedió en septiembre de 2021 ...
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Una de las mayores aerolíneas en los cielos europeos, Easyjet, vuelve a ser objeto de deseo ante el momento crítico que atraviesa el sector, como ya sucedió en septiembre de 2021 cuando se le acercó la húngara Wizz Air. Independiente de los tres grandes grupos consolidadores (IAG, Lufthansa y Air France-KLM), Easyjet es vista ahora como una oportunidad por la gestora de fondos estadounidense Castlelake, que aprovecha el momento de debilidad en Bolsa que han motivado los altos precios del queroseno para analizar el lanzamiento de una oferta. No se trata de otro movimiento de integración en el sector, pero la condición de inversor no comunitario de Castlelake podría hacer necesario el concurso de alguno de los grandes conglomerados de aerolíneas o de otro inversor domiciliado en la UE si se decanta por lanzar una opa.
La normativa de propiedad y control de las aerolíneas de la UE, a la que Easyjet se debe para mantener sus certificados de operaciones en distintos mercados comunitarios, pone límite al apetito estadounidense. Castlelake puede aspirar a un máximo del 49,9% como inversor extracomunitario. A partir de este punto, podría perseguir una operación en solitario para convertirse en accionista de referencia pero no mayoritario (podría haberlo hecho comprando en el mercado), o intentar ir a por más. Es este último escenario el que abriría la puerta a la participación de IAG, Lufthansa, Air France-KLM, o de la irlandesa Ryanair. Pero el impacto sobre la competencia que tendría el cambio de propiedad de la mayor low cost británica representa la principal barrera, coinciden distintas fuentes del sector consultadas.
Castlelake tiene hasta el 26 de junio, según la ley británica de opas, para desvelar sus intenciones ante el mercado. La cotización de Easyjet se apuntó el lunes un 10%, volvió a despuntar un 6,2%, el martes, y fue ayer cuando el valor se dio la vuelta y se dejó un 2,6%. La acción se ha estado calentando ante la posibilidad de una oferta de la gestora de fondos o de que otras compañías vayan a una nueva batalla por la británica. Entre las potenciales aspirantes se ha impuesto el silencio sobre cualquier tipo de expectativa relacionada con Easyjet.
La alta dirección de aerolínea naranja ha calificado de “oportunista” el movimiento de Castlelake, con la que no ha tenido contacto alguno. En cuanto a las referencias del sector con capacidad para digerir un bocado de estas características, Lufthansa y Air France-KLM han invertido en la italiana ITA y la escandinava SAS, respectivamente, y pugnan por la compra de un 45% de la portuguesa TAP. El grupo IAG, por su parte, tiene a Reino Unido, junto a España, como mercado principal. Sus referencias British Airways, Iberia y Vueling compiten de tú a tú con Easyjet, fuerte también en Portugal, Italia, Alemania y Francia.
IAG ha lanzado distintas iniciativas en el segmento del bajo coste en Reino Unido sin llegar a ocupar una posición relevante. El grupo que lidera Luis Gallego es, de lejos, el que está más fuerte desde el punto de vista financiero y permanece atento a cualquier oportunidad de compra una vez que vio frustrado en 2024 el intento de adquisición de Air Europa. Pero también es el más expuesto a Londres, mercado natural de Easyjet.
El fundador de la británica, Stelios Haji-Ioannou, es primer accionista con un 15% del capital. De momento, espera como el resto de inversores a que Castlelake aclare sus intenciones. La aerolínea tiene una caja neta de más de 400 millones de libras y 4.700 millones de liquidez; su valor en Bolsa de 3.415 millones de libras (unos 3.953 millones de euros); cerró el ejercicio 2025 con un beneficio antes de impuestos de 665 millones de libras, y su aspiración a medio plazo es llevar esa cifra por encima de los 1.000 millones de libras. Hasta ahora, Easyjet se ha visto con fuerza para volar en solitario, aunque ahora pesa el mayor coste del combustible (tiene un 70% del consumo cubierto a 706 dólares por tonelada métrica frente a precios que han superado los 1.500 dólares).
Experiencia previa
Castlelake ha tomado posiciones en la pretendida Easyjet con la compra de un 2,14% del capital (16,2 millones de acciones) en nombre de distintos fondos para los que opera como gestor de inversiones. Esa operación obliga a que una eventual oferta tenga como valor mínimo 403,23 peniques por acción.
La entidad no es nueva en el sector aéreo. Comparte accionariado con Air France-KLM en la escandinava SAS, de la que es primer accionista con el 32%, mientras que el grupo de aerolíneas posee un 19,9%. Ambas tienen un acuerdo para que Castlelake venda su paquete al holding franco-holandés. Más recientemente, en el arranque de este 2026, llegó a interesarse por la aerolínea norteamericana Spirit Airlines.
Castlelake, que en España ha sido accionista mayoritario de Aedas Home hasta el triunfo el pasado mes de marzo de la opa de la promotora Neinor, fue creada en 2005. Controlada por el gigante de la inversión Brookfield, su cesta de activos bajo gestión está valorada en 36.000 millones de dólares. La esperada ofensiva sobre Easyjet podría ejecutarse a través del quinto fondo Castlelake Aviation. Al frente de esta área de interés está Chris Buckley, con 11 años en la casa y socio y miembro del comité ejecutivo desde 2021. Antes de recalar en Castlelake, fue vicepresidente de desarrollo de negocio de Danish Air Transport y trabajó para la firma de vuelos chárter Hunt and Palmer.