Los magnates tecnológicos se unen para cuestionar el apocalipsis laboral de la IA
Jensen Huang cree que las empresas van a contratar a más ingenieros de software


Algunos de los grandes actores de la industria de la inteligencia artificial (IA) parecen haberse unido para alejar el fantasma que puede ocasionar sobre el empleo el aterrizaje masivo de esta revolución tecnológica. Un futuro escenario que se ha llegado a denominar en la prensa especializada como apocalipsis laboral, por la sustitución de puestos de trabajo de manera masiva con la nueva tecnología.
El último en referirse a este escenario ha sido Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia. Durante su discurso de apertura en la conferencia Computex, el mayor evento tecnológico de Asia celebrado en Taiwán, el directivo calificó de “completo disparate” la preocupación por la reducción de empleos a causa de la IA. De hecho, Huang aseguró que, por el contrario, las empresas están contratando a más ingenieros de software, en lugar de reducir plantilla, gracias a las capacidades de las nuevas funciones de IA con capacidad de gestión de agentes.
En opinión del máximo responsable de la mayor empresa de IA del mundo, las capacidades de la tecnología están impulsando la innovación e incluso creando nuevas oportunidades en la industria tecnológica.
Las palabras de Huang llegan pocos días después de que su socio Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, otra de las grandes compañías en plena expansión a lomos de la IA, se desdijera de sus propias previsiones respecto a la magnitud del efecto negativo de los modelos en el mercado de trabajo. El directivo afirmó que habrá impacto, indicando que el riesgo no se ha evitado, pero de momento no es la hecatombe que algunos anticipaban.
“No creo que vayamos a sufrir el tipo de apocalipsis laboral que algunas empresas de nuestro sector defienden o del que hablan”, dijo Altman, quien añadió que se alegraba de haberse equivocado”, en una conferencia del Commonwealth Bank of Australia (CBA) en Sídney, Australia.
Altman reconoció que inicialmente le preocupó el impacto que la IA tendrá en los niveles de empleo a nivel mundial, afirmando que su equipo había acertado en general con las predicciones tecnológicas lanzadas por OpenAI cuando lanzó ChatGPT en 2022. No obstante, reconoció que “se equivocaron bastante” en relación con las implicaciones sociales y económicas.
En una línea similar, en una entrevista en la revista Wired, a mediados de mayo, el CEO de Google DeepMind, Demis Hassabis, mostró su oposición a la tendencia de despidos impulsados por IA, calificando la práctica de “tonta” y “falta de imaginación”. El experto afirmó que utilizar la inteligencia artificial como justificación para reducir la plantilla es un fracaso de la estrategia de liderazgo.
En su opinión, las empresas deberían usar las ganancias de productividad de la IA para expandir drásticamente sus ambiciones comerciales. Según Hassabis, si las herramientas de IA hacen que los ingenieros de software sean de tres a cuatro veces más productivos, el paso lógico es hacer de tres a cuatro veces más trabajo y crear más productos, no despedir a la fuerza laboral.
En cualquier caso, y más allá de las declaraciones de los grandes responsables, la industria tecnológica está sufriendo el impacto de la IA y distintas empresas han anunciado fuertes reestructuraciones de plantilla desde principios de año, justificando el recorte, precisamente en la implantación de esta tecnología. Según el portal especializado Layoffs.fyi, se han anunciado casi 116.000 despidos en las compañías tecnológicas de EE UU desde principios de año.
Entre las compañías que más despidos han anunciado figuran gigantes de cada uno de sus sectores cono Oracle, Amazon, Meta, Microsoft, Snap, Dell o Epic Games, entre otras.