Lidl dispara su beneficio en España y gana un récord de 227 millones
El operador alemán mejoró su rentabilidad neta casi un 25% en el ejercicio 2024-2025


Lidl confirma su senda de crecimiento en España, tanto en ventas como, sobre todo, rentabilidad. El operador alemán de supermercados, en la actualidad el tercero de la distribución alimentaria española por cuota de mercado, alcanzó unas cifras de negocio récord en su ejercicio fiscal 2024-2025, que finalizó en febrero del año pasado.
La compañía, que basa su propuesta comercial en un surtido compuesto de forma mayoritaria por productos de marca propia y un modelo de descuento, alcanzó en dicho año contable un beneficio neto récord de 227 millones de euros. Una cifra que está un 24% por encima de la del ejercicio anterior, y que por primera vez desde que Lidl opera en España, supera la barrera de los 200 millones de euros.
Un resultado que se cimentó sobre el avance de las ventas, que mejoraron un 6% hasta los 6.952 millones, y por un crecimiento más moderado de los costes. Esto permitió elevar el resultado de explotación hasta los 314 millones de euros, un 12% más, a lo que se sumó también una menor factura financiera, permitiendo a la filial que dirige Claus Grande alcanzar ese resultado récord. Solo Mercadona obtuvo un resultado operativo mejor en el ejercicio comparable, el 2024, de entre los supermercados de alcance nacional.
Lidl abrió su primera tienda en España en Lleida, en 1994. “Desde entonces, ha reforzado de manera notable su apuesta por España con el objetivo de estar cerca de los consumidores y consumidoras“, dice en la memoria no financiera incluida en sus cuentas anuales, que acaba de depositar en el Registro Mercantil.
Esta cifra en 333,7 millones la inversión total que acometió en el mercado español durante ese año, destinada a ampliar su red de tiendas y su capacidad logística. En febrero de 2025 contaba con 703 tiendas, 25 más respecto a las de un año antes. Para 2025, su previsión era la de realizar 40 inauguraciones y 10 reubicaciones, ritmo que esperaba continuar durante el actual 2026.
Lidl describe su modelo de negocio como un “equilibrio entre precio y calidad”. El mismo lo logra, dice, “con la combinación justa de eficiencia y eficacia”. “El mejor precio se obtiene mediante procesos optimizados sin duplicidades y con una gestión simplificada. Las compras agregadas y centralizadas, así como el surtido de marcas propias, garantizan la mayor calidad al mejor precio”, describe en su memoria no financiera, para concluir que “Lidl actúa sobre todo aquello que no aporta valor añadido, eliminando costes innecesarios que se trasladan a las personas consumidoras en forma de ahorro”.
A cierre del ejercicio 2024-2025, y en base a los datos de su cuenta de resultados, el operador alemán presentaba un margen bruto del 25,1% de sus ventas, porcentaje que equivale a la rentabilidad que obtiene por la comercialización de sus productos, en base a su precio de adquisición, sin contar el resto de costes. Ese porcentaje era algo superior al que presentaba Mercadona en el ejercicio equivalente, el 2024, con un 24,7%; y estaba por debajo del de Aldi, su gran rival alemán y con un modelo operativo muy parecido. En su caso, el margen en 2024 era del 26,6%.
Lidl no esconde sus planes de seguir extendiendo su red comercial en España y de ganar posiciones en la distribución alimentaria. A cierre de 2025, el operador tenía una cuota de mercado del 6,9% en el país, siendo el tercero por detrás de Mercadona y Carrefour, pero creciendo a un ritmo superior al de estos. El operador francés ha retrocedido en el último año hasta un 9%, lo que invita a los rectores de Lidl a pensar en un sorpasso a medio plazo. “Tenemos la confianza de que acabaremos en España, como mínimo a medio plazo, llegando a la segunda posición”, dijo a finales del pasado año su director de finanzas, Jordi Llenas.