El socio saudí de Telefónica mantiene su apuesta pese al impacto en Arabia de la guerra
Public Investment Fund (PIF), que controla STC (accionista de referencia de la teleco española), confirma su estrategia de inversión en Europa pero advierte que si el conflicto bélico se prolonga deberá reevaluar ciertos aspectos de su enfoque inversor

Public Investment Fund (PIF), el fondo soberano de Arabia Saudí dueño del 10% de Telefónica, ha reafirmado su apuesta inversora pese a los estragos que causa en su mayor zona de influencia geográfica la guerra en Oriente Próximo, según señalan fuentes conocedoras de la estrategia del inversor árabe.
Estas fuentes explican que “hasta el momento, el impacto de la guerra para Arabia Saudí y específicamente para PIF no ha provocado cambios significativos en su estrategia”. Concretamente, se remiten a la reciente conferencia que dio el gobernador del PIF en Miami, donde afirmó que tanto la cartera de inversiones del fondo como la economía del país son “resilientes” ante la situación actual.
En línea con lo anterior, aseguran que el conflicto no ha alterado la estrategia de inversión de PIF, la cual se mantiene enfocada en su mandato y objetivos a largo plazo. El fondo soberano de Arabia Saudí, que funciona administrativamente de forma independiente a los mandatos políticos del país, ha presentado un plan estratégico para los próximos cuatro años en los que asegura su intención de seguir apostando por invertir, directa o indirectamente, en empresas occidentales, fundamentalmente en compañías de sectores estratégicos de Estados Unidos y Europa. No obstante, dado el contexto actual su posición puede ser más selectiva y no se espera que aumenten su actual exposición a España.
Dentro de esa estrategia se mantiene su apuesta por Telefónica, donde irrumpió en 2023 y es uno de los accionistas de referencia con el 10% del capital. El porcentaje de participación en la empresa presidida por Marc Murtra es la misma que la que posteriormente tomó la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y Criteria Caixa. Entre los tres forman el núcleo duro de control de la mayor empresa de telecomunicaciones en España. Los tres tienen presencia en el consejo de administración y han respaldado el plan estratégico presentado el pasado mes de noviembre.
Este plan, enfocado en su salida de Hispanoamérica, apuesta por la consolidación en Europa e incluía un recorte del 50% del dividendo. En el mismo, los grandes accionistas aceptaban una ampliación de capital si fuera necesaria para acometer compras y crecer de forma inorgánica. Esa potencial ampliación de capital sigue siendo respaldada por los socios árabes de Telefónica, que acudirían a la misma para mantenerse en su 10% del accionariado, afirman las fuentes consultadas. Su plan es ser accionista de largo plazo.
No obstante, si la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán se prolongara en el tiempo, PIF tendría que reevaluar su enfoque inversor, tal y como advirtieron los responsables del fondo soberano árabe recientemente y reafirman ahora fuentes conocedoras de su estrategia. Cabe destacar que los ataques contra Irán han provocado la respuesta del país islámico con bombardeos a estructuras energéticas de los países de su entorno, incluido Arabia Saudí. El país gobernado por el príncipe heredero Mohamed bin Salmán es un aliado histórico de Estados Unidos.
PIF cuenta con un peso específico en Europa y en España, donde el Gobierno autorizó la compra del 10% del capital del Telefónica. Además, este fondo soberano ha hecho una decidida apuesta por los patrocinios deportivos a nivel nacional. Es uno de los principales anunciantes del Mutua Madrid Open de tenis, que se celebran estos días en Madrid. Y es accionista de control de Riyadh Air, el patrocinador principal del estadio del Atlético de Madrid. El actual patrocinador del Metropolitano espera que pronto la aerolínea anuncie nuevas conexiones aéreas con Europa y no se descarta que puedan incluir a Madrid con destinos de llegada.
La filosofía de inversión de PIF va más allá de la pura rentabilidad que buscan otros fondos. En su caso, su objetivo no es sólo lograr que los números salgan, sino construir un ecosistema que permita atraer know how y conocimiento al país árabe, que permita desarrollar sus capacidades y su economía más allá del petróleo, la principal fuente de riqueza del país.
Además, Arabia Saudí aprovecha su potencia de fuego económico basado en el petróleo para diversificar y establecer relaciones diplomáticas con países occidentales a través de sus patrocinios deportivos. Además del principal torneo de tenis de Madrid, PIF es uno de los anunciantes de referencia en el torneo de Miami, Indian Wells o Pekín. Por otro lado, están presentes en el equipo de futbol inglés Newcastle o con patrocinios destacados como el del campo del Atlético de Madrid, que este año aspira a ganar la Champions League.
Pese a ello, este fondo y otros inversores extranjeros se están encontrando con dificultadas crecientes de inversión desde el punto de vista político en Europa, sobre todo por su alejamiento de sus estándares con las democracias europeas. Las administraciones nacionales imponen cada vez más barreras regulatorias, por lo que muchas veces optan por realizar inversiones indirectas. Así, PIF es uno de los inversores destacados en el fondo francés Ardian, uno de los principales inversores en infraestructuras de Europa, muy enfocado en activos de energía, telecomunicaciones o aeropuertos.
En España, por ejemplo están explorando su entrada en renovables a través de Skyborn Renewables, una compañía de energías limpias controlada por GIP (BlackRock) donde PIF es inversor destacado. También están de manera indirecta en Horse, la alianza de motores de Renault, la china Geely y Saudí Aramco. En Europa, también está presentes en el sector de las telecomunicaciones a través de Vantage, compañía de torres de conexión telemática. Por ahora, la firma saudí ha conseguido crecer con fuerza. En sólo cinco años, ha pasado de tener 500 empleados a 3.000 trabajadores.