TSK dispara sus beneficios un 64% justo antes de su salida a Bolsa
La compañía de ingeniería, que obtuvo un resultado neto de 32 millones de euros el año pasado, cuenta con una cartera de proyectos por 1.300 millones

La compañía de ingeniería asturiana TSK afronta su salida a Bolsa con una fuerte mejora de su cuenta de resultados y enfocada en las áreas de negocio con más futuro. Su resultado neto el año pasado creció un 64%, a 32 millones de euros, y su actual cartera de proyectos se sitúa en 1.300 millones de euros. La empresa se centrará en los sectores de transición energética, digitalización y minerales críticos.
La empresa propiedad de Sabino García Vallina, fundador y presidente del grupo, con el 84% de las acciones, acelera de cara a la ampliación de capital con la que aspira a desembarcar en la Bolsa y con la que quiere lograr 150 millones de euros. Así, este jueves ha publicado sus cuentas de 2025 con una mejora en sus principales métricas. Sus ventas alcanzaron los 1.034 millones, con una ligera subida frente a las de 2024, mientras que su beneficio bruto de explotación (ebitda) crecio un 37%, a 99,7 millones. Consiguió además convertir en ebitda 9,6 euros de cada 100 que ingresó, frente a los 7,1 euros del ejercicio anterior.
La empresa ya tiene listo el ejército de bancos para salir al mercado. Cuenta con JB Capital y Alantra, que unirán fuerzas con el Santander, CaixaBank, en posición de coordinadores globales, y con Banca March, bookrunner y asesor financiero de la compañía. Hogan Lovells, por su parte, se encarga de los asuntos legales. El debut está previsto para mediados de mayo, a expensas de la evolución de la guerra de Irán y su impacto en los mercados.
La valoración de TSK antes de la ampliación de capital supera los 500 millones de euros, después de una positiva acogida por parte de los inversores en las reuniones previas a la aprobación del folleto. Su tasación está impulsada por la buena evolución de sus comparables en Bolsa en lo que va de año. Técnicas Reunidas se dispara un 28% y Elecnor, un 45%.
El objetivo del dinero nuevo que aspira a captar es financiar su plan estratégico, que incluye “como ejes prioritarios la participación en los proyectos desde fases muy tempranas, aprovechando las capacidades tecnológicas de la compañía, y el posicionamiento en regiones geográficas donde TSK cuenta con gran experiencia, como Norteamérica y Europa”.
La compañía contaba al término del pasado ejercicio de una cartera por un “valor estimado de 1.300 millones de euros, distribuidos en 29 proyectos en 12 países”, y asegura disponer de “acuerdos preferentes suscritos con clientes energéticos e industriales globales por valor aproximado de 3.700 millones de euros, donde TSK ya se encuentra realizando trabajos de diseño e ingeniería”.
TSK, que cuenta con una plantilla de 1.500 personas, ha desarrollado en los últimos 15 años más de 350 proyectos energéticos e industriales, y tiene experiencia en más d50 países. Solo en generación de energía ha participado en proyectos que han supuesto la instalación de más de 25.000 megavatios.
Joaquín García Rico, CEO de la compañía, señala en el comunicado que 2025 fue un ejercicio en el que la compañía consolidó la senda de crecimiento de actividad y rentabilidad iniciada en 2022 y “sentó las bases para dar un nuevo salto apoyada en su experiencia industrial, su capacidad de innovación tecnológica en sectores claves como los de la transición energética y la digitalización, y el posicionamiento en regiones de gran potencial de crecimiento como América y Europa donde TSK posee una gran experiencia”.