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Macquarie paraliza la venta de Empark por el precio y las exigencias de los compradores

Los interesados reclaman que la gestora australiana se mantenga en el capital con un porcentaje elevado. Las ofertas se sitúan por debajo de las tasaciones preliminares de 2.000 millones de euros

Parking de Empark.Cedida por Empark

Una de las grandes operaciones corporativas del año en España ha preferido pisar el freno. Macquarie, que puso a la venta la compañía de parkings Empark a finales del año pasado y que recibió las ...

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Una de las grandes operaciones corporativas del año en España ha preferido pisar el freno. Macquarie, que puso a la venta la compañía de parkings Empark a finales del año pasado y que recibió las ofertas no vinculantes a inicios de 2026, ha optado por parar, de momento, la operación, según varias fuentes financieras. El conglomerado australiano aspiraba a tasaciones de 2.000 millones de euros; las ofertas no vinculantes se han quedado en el entorno de los 1.500 millones. Los compradores que mantienen interés en el proceso exigen, además, que el actual dueño permanezca en el capital con un porcentaje elevado.

La puja comenzó con multitud de interesados. Pero en los últimos tiempos el número de postores se había reducido de manera considerable. Tres fuentes financieras indican que es un proceso que ha entrado en fase de redefinición y que, por lo tanto, queda paralizado hasta nueva orden. De los inicialmente interesados, las fuentes consultadas señalan que permanecen en el proceso la gestora suiza de private equity Partners Group y GIC, uno de los fondos soberanos de Singapur.

Los oferentes habían cursado a Macquarie la petición de que los acompañara en el capital en lugar de venderles toda su participación. El objetivo, que estén presentes para asegurar que se cumple el ambicioso plan de negocio que les han presentado. A esta exigencia se une el factor de que el precio ofrecido quedaba notablemente por debajo de los 2.000 millones de valoración que se esperaba. Ante las exigencias de mejoras de las tasaciones de los potenciales compradores, de entre el 20% y el 30%, estos trataron de echar el resto con soluciones imaginativas habituales, como pagos adicionales en función de resultados futuros (earn out, en el argot), como publicó CincoDías el pasado 15 de enero. Pero, al menos de momento, estas no han sido suficientes.

En un principio, entre los interesados estuvieron la gestora sueca EQT, la estadounidense Stonepeak, el gigante KKR, Infravia, Allianz y BlackRock. Pero la lista ha ido encogiendo a medida que pasaban los días. Las expectativas siempre fueron altas, con una valoración del doble de los 1.000 millones que pagó hace ocho años, aunque hay que sumar como beneficios los dividendos por unos 180 millones que la compañía ha repartido desde 2020. En todo caso, desde un principio, el vendedor había advertido de que no tiene ninguna premura en realizar la desinversión.

Los bancos que coordinan el proceso son JP Morgan y Greenhill, y serán ellos los que decidan si el proceso se reactiva o se buscan fórmulas alternativas, entre las que cabe un dividend recap (un reparto de dividendos con cargo a nueva deuda), como ocurrió en Urbaser. Platinum se embolsó 2.000 millones de euros en dividendos de la compañía especializada en la gestión de residuos a través de dos operaciones de petición de créditos para abonar esa retribución.

La situación de Empark se asemeja a la empresa de servicios urbanos, explica un banquero de inversión. La venta se paralizó tras el amago de guerra comercial de Donald Trump de inicios de abril de 2025. Los nombres de los compradores fueron claros desde entonces —EQT y Blackstone, que finalmente han adquirido por 5.600 millones de euros la compañía que pilota Fernando Abril-Martorell como consejero delegado—, pero la operación tardó en concretarse. “Vamos a un escenario en el que las operaciones se alargan y pueden llegar a durar varios años”, señala este directivo.

Empark, hace justo un año, reorganizó su balance y recompensó a su dueño. La compañía lanzó un bono de 300 millones de euros con el que liquidó una deuda previa y abonó 75 millones extra a Macquarie en concepto de dividendo. La firma registra una deuda neta de unos 700 millones, destacando un vencimiento clave de 475 millones para inicios de 2028. En paralelo a este movimiento, la empresa renovó su organigrama: Jo Cooper asumió la presidencia ejecutiva, Pedro Agapito el cargo de CEO e Íñigo Duque la dirección financiera.

Empark registró unos ingresos ajustados de 171,7 millones de euros entre enero y septiembre, lo que representa un incremento del 11% con respecto al mismo periodo de 2024. Su ebitda ajustado ascendió a 90,6 millones, con un crecimiento del 15% y un margen del 52,8%, el más alto de la historia de la compañía. “Este rendimiento récord es el resultado del apalancamiento operativo y su apuesta por una estrategia comercial diferencial”, señaló la empresa en un comunicado. El negocio de aparcamientos subterráneos (off street, en la jerga) fue el que mejor se comportó al elevar sus ingresos un 15% y alcanzar los 120,8 millones, excluyendo su negocio en Turquía, que se vendió en el mes de abril.

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