El Banco de España pide información al sector sobre el uso de la inteligencia artificial
El regulador busca asegurarse que la IA no intervenga en tomas de decisiones críticas y que esté supervisada por un humano

El Banco de España pone el foco en la incipiente adopción de la inteligencia artificial (IA) por el sector financiero en España. El supervisor ha solicitado a las principales entidades que operan en España información sobre sus planes con esta tecnología y cómo han empezado a aplicarla, según indican fuentes del sector. El objetivo es evitar que esta tecnología tome decisiones clave, determine la asunción de riesgos, la concesión de crédito o opere en los bancos sin la debida supervisión humana.
No es algo único del sector financiero ni mucho menos. La inteligencia artificial está haciendo bullir la sala de máquinas de las grandes empresas. Para los directivos ofrece una revolución solo comparable a la irrupción de internet. Y, en los bancos, tratan de otear cómo su uso puede suponer una sustancial reducción de los costes, mejora de la eficiencia y, a la postre, un nuevo impulso a la rentabilidad del sector tras años de beneficios récord.
Las principales entidades están moviendo ficha. Bankinter ha lanzado un plan para acelerar la adopción de la IA en el banco, que dependerá directamente de la consejera delegada, Gloria Ortiz. El BBVA ha optado por rubricar un acuerdo con Open AI; CaixaBank, por su parte, también ha creado una oficina de inteligencia artificial y el Santander, que también ha firmado su propio acuerdo con Open AI, ha creado una potente división también para abordar el asunto. El mercado espera que sea una de las puntas de lanza del plan estratégico que presentará la entidad que pilota Ana Botín a finales de mes.
Lo que sí es particular del sector financiero es su elevada regulación y la posición siempre vigilante del supervisor. El papel que puede jugar la IA y los riesgos que también puede conllevar su adopción para los bancos han levantado las alertas tanto en Fráncfort —sede del Banco Central Europeo (BCE), el supervisor único para la zona euro— como en Madrid. De hecho, en el documento de prioridades supervisoras, el BCE ya cita la inteligencia artificial como una de sus áreas de especial interés para los próximos años, en lo que se emplaza a trabajar en coordinación con la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y con los bancos nacionales.
Por el momento, son los bancos de cada país los que están liderando las conversaciones con las entidades de sus Estados respectivos sobre la IA, según indican las fuentes consultadas. Así lo establece el Anteproyecto de Ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, aún en fase de consulta pública, y que designa tanto al Banco de España como a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como “autoridades de vigilancia del mercado”.
Una asesor de los principales bancos españoles describe que el papel de la IA tanto para los bancos como para los supervisores es muy inicial. Sin embargo, explican las fuentes consultadas que el interés de la institución que preside José Luis Escrivá es, en primer lugar, entender cómo y para qué se plantean los bancos utilizar esta tecnología. En concreto, su interés principal es velar porque la IA no opere de manera autónoma, sin supervisión humana y que funcione de forma transparente y explicable. También es clave que no esté involucrada en los aspectos más críticos de la gestión de un banco como, por ejemplo, la gestión de riesgos, la toma de decisiones sobre crédito o la prevención de fraude. Al supervisor le preocupan, además, algunos factores de corte más humanístico, como la posibilidad de que esta tecnología produzca sesgos y deje fuera del acceso al crédito a clientes por, por ejemplo, su raza o su sexo.
En la memoria de supervisión del Banco de España de 2024, la institución ya menciona que prevé ser designada como autoridad de vigilancia de mercado y que está ya trabajando en asumir estas competencias, para lo que ya estaba preparándose internamente. En concreto, el supervisor dispone de un equipo transversal para el tratamiento de esta tecnología en los bancos, en conversación con las distintas entidades.
“Esa labor de vigilancia conllevará, entre otras, las funciones de supervisión y control del cumplimiento del reglamento por las entidades supervisadas; la evaluación de la conformidad con la normativa de estos modelos; la colaboración internacional con otras autoridades de vigilancia de mercado para el intercambio de información y la aplicación coherente del reglamento en toda la UE; el seguimiento de incidentes, y la promoción de la innovación“, menciona este documento.