Perspectivas

Tres sorpresas que pueden sacudir los mercados en 2023, según los analistas

El banco Standard Chartered apunta eventos que, aunque poco probables, pueden suceder y provocar más volatilidad

Operadores de la Bolsa de Nueva York
Operadores de la Bolsa de Nueva York REUTERS

Después de un año de turbulencias en los mercados financieros, el banco británico Standard Chartered ha descrito una serie de posibles sorpresas para 2023 que, según asegura, los inversores están "infravalorando".  Según recoge la CNBC, los expertos de la entidad consideran probable que la volatilidad continúe siendo muy alta el próximo año, incluso si disminuyen los riesgos económicos y la confianza de los mercados mejora. Por ello, el banco advierte a los inversores que se prepararen para “otro año de nervios y agitación”.

La entidad ha dibujado posibles eventos del mercado que tienen una "probabilidad distinta de cero" de ocurrir en 2023 pero que actualmente  están "sustancialmente fuera del consenso del mercado" o de las opiniones de referencia del propio banco. Son situaciones poco probables, pero no imposibles, que están "infravalorados por los mercados". La mayor sorpresa de todas, según Eric Robertson, jefe de estrategia de Standard Chartered, sería una vuelta a "condiciones económicas y de mercado financiero más benignas". Actualmente el consenso apunta a una recesión global el próximo año  y más turbulencias en todas las clases de activos financieros.

Desplome del precio del petróleo

Los precios del petróleo se dispararon durante el primer semestre de 2022 como consecuencia de la invasión rusa de Ucrania, y se han mantenido volátiles durante el resto del año. Bajaron un 35% entre el 14 de junio y el 28 de noviembre, y los recortes de producción de la OPEP+ y las esperanzas de un resurgimiento económico en China impidieron que la caída se acelerara aún más.

Sin embargo, la entidad apunta un posible escenario: que una recesión mundial más profunda de lo previsto, incluyendo un retraso en la recuperación china debido a un aumento inesperado de los casos de Covid-19, podría llevar a un "colapso significativo de la demanda de petróleo" en 2023, incluso en las economías más resistentes.

Si se produjera una resolución del conflicto entre Rusia y Ucrania, esto eliminaría las "primas de riesgo relacionadas con la guerra" del petróleo, haciendo que los precios perdieran alrededor del 50% de su valor en la primera mitad de 2023, según la lista de "sorpresas potenciales" .

"Con la rápida caída de los precios del petróleo, Rusia sería incapaz de financiar sus actividades militares más allá del primer trimestre de 2023 y aceptaría un alto el fuego. Aunque las negociaciones de paz se prolongan, el fin de la guerra hace desaparecer por completo la prima de riesgo que había sostenido los precios de la energía", especuló Robertson.

"El riesgo relacionado con el conflicto militar había contribuido a mantener elevados los precios de los front contract (contratos del mes siguiente) en relación con los diferidos, pero el descenso de la prima de riesgo y el fin de la guerra hacen que la curva del petróleo se invierta en el primer trimestre de 2023", señala.

En este escenario potencial, el desplome de los precios del petróleo llevaría al crudo Brent, de referencia internacional, de su nivel actual de unos 78 dólares por barril a sólo 40 dólares por barril, su nivel más bajo desde el pico de la pandemia.

La Fed recorta 200 puntos básicos

La principal noticia de los bancos centrales en 2022 ha sido la subestimación de la inflación por parte de la Reserva Federal de EE UU y el mea culpa de su presidente, Jerome Powell, de que la inflación no es "transitoria".

La Reserva Federal ha subido su tipo de interés a corto plazo desde el rango objetivo del 0,25%-0,5% a principios de año hasta el 3,75%-4% en noviembre, y se espera una nueva subida en su reunión de diciembre. El mercado está valorando un posible máximo en torno al 5%.

Robertson señaló que un posible riesgo para el próximo año es que el Comité Federal de Mercado Abierto subestime ahora el daño económico infligido por las subidas masivas de los tipos de interés en 2023.

Si la economía estadounidense entra en una profunda recesión en la primera mitad del año, el banco central podría verse obligado a recortar los tipos hasta 200 puntos básicos, según la lista de "sorpresas potenciales" de Robertson.

"La narrativa en 2023 cambia rápidamente a medida que las grietas en los cimientos se extienden desde los sectores más apalancados de la economía hasta incluso los más estables", añadió.

"El mensaje del comité abierto de la Reserva Federal también cambia rápidamente, desde la necesidad de mantener las condiciones monetarias restrictivas durante un período prolongado a la necesidad de proporcionar liquidez para evitar un aterrizaje duro importante".

Más caídas de las tecnológicas

Los valores tecnológicos han sufrido un varapalo bursátil a lo largo de 2022, ante la fuerte subida de los tipos de interés que ha incrementado sus costes de financión.  Standard Chartered asegura que el sector podría caer aún más en 2023.

El Nasdaq 100 acumula una caída superior al 29% desde principios de año, aunque el repunte del 15% registrado entre el 13 de octubre y el 1 de diciembre, gracias a la moderación de la inflación, ayudó a amortiguar las pérdidas anuales.

En su lista de posibles sorpresas para 2023, Robertson afirma que el índice podría caer otro 50% hasta los 6.000 puntos.

"En general, el sector tecnológico seguirá sufriendo en 2023, lastrado por la caída de la demanda de hardware, software y semiconductores", especuló.

"Además, el aumento de los costes de financiación y la contracción de la liquidez provocan un colapso de la financiación de las empresas, lo que provoca nuevos recortes significativos de las valoraciones en todo el sector, así como una oleada de pérdidas de empleo."

Según Robertson, las empresas tecnológicas de nueva generación podrían experimentar un aumento de las quiebras en 2023, lo que reduciría el peso de la capitalización de estas empresas en el S&P 500 que pasaría del máximo del 29,5% al 20% a finales de año.

"El dominio del sector tecnológico en el S&P 500 arrastra también a la baja al índice", sugirió, añadiendo: "El sector tecnológico lidera un desplome de la renta variable mundial".

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