Israel García: “Somos el Massimo Dutti de los médicos”

Acaba de traer a España la firma de uniformes para el personal sanitario que creó en 2009 en México y con la que factura solo en su país de origen 10 millones de euros

Israel García, fundador y director general de Gallantdale.
Israel García, fundador y director general de Gallantdale.

Se formó en temas comerciales, con especialización en franquicias y alta dirección. Israel García (Ciudad de México, 1980) comenzó trabajando en el sector de odontología y enseguida vio la necesidad de realizar una propuesta de valor dentro de esta área, creando una marca de uniformes sanitarios, Gallantdale. La historia de la firma, creada en 2009, va ligada a la de su esposa, María García, diseñadora y con formación en dirección de empresas de moda, cuya familia tiene una marca de ropa de consumo masivo. Factura en su país 10 millones de euros y acaba de abrir una tienda en la calle Serrano de Madrid, la primera en España. La entrevista se realiza en la sede de CincoDias, después de hacer el Camino de Santiago, un viaje que le ha servido para reflexionar, para pensar; el mismo ejercicio que, asegura, hace un doctor ante un diagnóstico.

¿Qué es lo que han aportado de novedoso al vestuario de los profesionales sanitarios?

Aportamos moda, hacemos colecciones anuales, diseñamos y confeccionamos todos los tejidos, elaborados con tecnología repelente y antibacteriana. Tenemos un valor agregado al diseño como es el saber escuchar. En México contamos con 32 puntos de venta que cubren a dos millones de médicos, veterinarios y odontólogos. Una de cada diez personas en México tiene que ver con la salud. Hay 140 millones de mexicanos y el mercado sanitario es de 14 millones de profesionales.

¿Su expansión internacional comienza en España?

Sí, y lo hacemos porque tenemos una distribuidora cerca de Antequera que cubre España y Portugal. Tenemos clientes asiduos de la marca, y hemos creado una empresa nueva para atender a este mercado, EuroGallantdale. Aquí se ha entendido muy bien nuestro concepto de tecnología, diseño de las colecciones y ayudar a los profesionales rompiendo paradigmas, para que puedan trabajar con comodidad. Todas nuestras prendas se confeccionan a mano en el estado de Hidalgo. Tenemos talleres en los que enseñamos a las comunidades a coser. Tenemos un taller con un líder al frente, al estilo del modelo de Amancio Ortega, en el que nos hemos inspirado. Nuestros profesionales reciben una remuneración de manera positiva, y reconocemos su trabajo poniendo su nombre en la etiqueta de la prenda. A la hora de crear la empresa nos ha movido el hecho de poder mejorar las condiciones de todo el entorno. En el andar hay que tener la convicción de todo lo que se hace y se expresa. Nos encanta crear valor y que el profesional le conceda ese valor. Lo bonito es crear moda y que el profesional se proteja con telas antibacterianas, repelentes y que soporten cien lavados. Las telas de las prendas de los sanitarios no están preparadas para esto. Para ello hemos hecho mucha investigación, de prueba y error.

¿Han escuchado a los sanitarios?

A veces hay que ser humildes y saber escuchar a la gente. Los doctores saben muy bien qué necesidades tienen como líderes de la moda. Siempre estamos dispuestos a mejorar. A los sanitarios les preocupa también la moda, tenemos cantidad de siluetas para adaptarnos a sus necesidades. Somos el Massimo Dutti de los médicos. Nosotros nos imaginamos el perfil del doctor, su estilo, y en función de ello hacemos los diseños a medida. Nuestras batas son muy demandadas porque protegen. Y trabajamos también con influencers del mundo sanitario. Los hay de millones de seguidores, y a nosotros nos gusta la idea de generar fans de las marcas. Nos gusta realzar las siluetas de los profesionales y huimos de un mundo solo en blanco negro, añadimos color y humor. Para la colección de 2023 nos hemos inspirado en el Centro Pompidou.

¿Qué previsión de crecimiento tienen?

Estamos en la fase de comenzar la consolidación de la marca. No apostamos por la cantidad, sino que lo queremos es darle un servicio a la gente. Y el crecimiento va a comenzar por España. Vamos a ir en marzo a la mayor feria de odontología en Colonia (Alemania). Asesoramos, por ejemplo, a clínicas en su cambio de imagen. Por ejemplo, para las clínicas Vivanta hemos hecho los uniformes de todo su personal. En pandemia hicimos más de un millón de uniformes. España es un escaparate para nosotros en Europa. Hemos puesto la tienda en un barrio emblemático y la intención es abrir franquicias.

¿Cuántas tiendas tienen en régimen de franquicia?

Tenemos 26 franquicias. Hay dueños con cuatro o cinco tiendas. Es un negocio sólido, relativamente fácil, con productos que no se estropean. Tienes que tener experiencia trabajando con los médicos. Nuestras relaciones son muy sólidas con los franquiciados, y no hemos cerrado ninguna tienda. Tenemos un propósito de marca, que es ayudar a los profesionales a mejorar su práctica, y queremos que se le dé valor a la marca más que al dinero.

¿Es un romántico de los negocios?

Esa visión me ha dado resultado. Somos constantes, perseverantes. La acogida que hemos tenido ha sido excelente. A la gente le gusta nuestra propuesta, sobre todo a los jóvenes. Les gusta sentirse bien vestidos cuando trabajan.

¿Es un producto caro?

Tenemos una cadena de suministro, compramos el hilo y lo mandamos a hacer. La tela se hace en Asia y se manda a México. Un uniforme cuesta entre 70-80 euros, un precio por debajo del que fija la competencia mexicana, muy competitivo. Sorprende también por el precio.

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