Martin Moryson (DWS): “Hay una carrera de economistas por hacer el peor pronóstico”

Denuncia que hay análisis sobre la economía de la zona euro demasiado agoreros

Martin Moryson, economista jefe para Europa de DWS.
Martin Moryson, economista jefe para Europa de DWS.

El economista jefe para Europa de la gestora alemana DWS destila un cierto optimismo sobre las perspectivas económicas del Viejo Continente. Frente al catastrofismo reinante, Martin Moryson recuerda que la capacidad de adaptación al Covid o a las restricciones de importación de gas ruso ha sido muy superior a la esperada. Confía en que la inflación se vaya moderando y que los programas públicos creados para combatirla puedan funcionar correctamente como amortiguadores de la crisis.

¿Habrá recesión en la zona euro en el último trimestre de 2022?

Si hay recesión, creo que será muy suave. Estoy viendo análisis que son demasiado agoreros. Parece haber una competición entre economistas para ver quién hace el peor pronóstico. Por el momento, la economía europea ha sido mucho más resiliente de lo esperado.

¿A qué se refiere?

Hemos sido capaces de renunciar en tiempo récord a la mayor parte del suministro de gas de Rusia. Tenemos las reservas de gas en Alemania al 98%. Durante el Covid, también fuimos capaces de adaptarnos muy rápidamente, y los economistas subestimaron la recuperación. Algunos llegaron a hablar de caídas del 20% del PIB.

Pero la industria ha sufrido mucho con los precios tan altos de la electricidad…

Se está importando mucho gas licuado de otros países y buscando otros proveedores de gas y petróleo. También se está impulsando el uso de energías alternativas… Todo, a velocidad récord. En Alemania, el consumo de gas ha caído un 20% en la industria, por los altos precios, pero la caída de la producción es mínima. Las empresas están sabiendo adaptarse. También nos está beneficiando que esté tardando tanto en llegar el frío.

¿Cuál es la salud financiera de las empresas europeas?

Están demostrando una importante fortaleza y, en general, están pudiendo trasladar a sus clientes las subidas de costes. Los márgenes están sometidos a presión y, si acaba habiendo una recesión, sufrirán más. Pero sí que me da la impresión de que se están revisando demasiado a la baja las expectativas de beneficio.

¿Los cambios son sostenibles?

Creo que sí. Que podremos pasar bien el invierno, y también el próximo año. Tal vez haya dos trimestres en los que caiga el PIB, pero en Alemania, por ejemplo, la corrección no creo que supere el 1%. Será en todo caso lo que se llama una recesión técnica pero no real. Para el resto de 2023 ya esperamos un año relativamente normal. Igual que 2024. Aunque todo dependerá de la guerra en Ucrania.

¿Se ha alcanzado el punto máximo de inflación?

En España opino que sí, gracias a las medidas aprobadas para topar los precios de la energía. En otros países esperamos que la inflación alcance su punto máximo pronto. Una vez que llegue, creo que la tasa de inflación va a reducirse rápidamente, por un puro efecto matemático. Esto no quiere decir que los precios vayan a bajar, sino que van a crecer más lentamente.

¿Por qué espera que esa caída sea rápida?

Al final, los precios tienen su decalaje. Por ejemplo, desde que suben los precios mayoristas del gas hasta que se traslada a las facturas de los hogares, van pasando meses, porque muchas revisiones son anuales. Pero una vez que se terminen esas revisiones, ya los precios no van a crecer tan deprisa. Eso sí, ahora empezamos a notar ya la segunda ronda de la inflación.

¿Las medidas adoptadas para aplacar las subidas de precios serán suficientes?

En Alemania se ha desplegado un escudo muy potente, valorado en más de 200.000 millones de euros, para mitigar la inflación e impulsar la economía. Sumando los diferentes paquetes, equivalen al 8% del PIB. El Gobierno quiere que el poder adquisitivo de los ciudadanos no se vea muy afectado. En otros países se están tomando medidas similares, que contribuyen a limitar la segunda ronda de efectos de la inflación.

¿Qué previsiones tiene para las próximas reuniones del BCE?

Todo dependerá de cómo evolucione la inflación en los próximos trimestres. Lo que sí que vemos claro es que ahora el BCE se está tomando la lucha contra la inflación tan en serio como la Reserva Federal. Lo más seguro es que el BCE continuará subiendo tipos incluso aunque Europa entre en recesión.

¿Los bancos centrales son en parte culpables de que se hayan disparado los precios?

Solo hasta cierto punto. Es verdad que la política monetaria ha sido muy expansiva durante muchos años. Pero durante todo ese tiempo prácticamente no había inflación. De hecho, a lo que se temía era a la deflación. Así que creo que es injusto culparlos de la inflación actual. Si acaso, se les podría achacar haber reaccionado con lentitud. Durante mucho tiempo se intentó contemporizar.

¿Con el Covid no reaccionaron en exceso?

Fue más la política fiscal que la monetaria, especialmente en EE UU. Allí dieron muchísimo dinero a los ciudadanos para superar la crisis. Durante meses, los estadounidenses han estado gastando esos excedentes de ahorro, lo que ha contribuido a disparar los precios. En Europa, en cambio, la principal causa de la inflación es la guerra de Ucrania y cómo ha disparado los costes de la energía.

¿Cómo ve la economía española?

Parece que está en forma. De hecho, es uno de los países que ha contribuido a que la eurozona no entre en recesión técnica. España y el resto de países del sur tuvieron una buena temporada turística. Creo que va a mantener un crecimiento positivo, aunque sea pequeño. Al final, lo que le acabará pasando es que el país sufrirá por los problemas que están teniendo países del norte del continente. En cualquier caso, si el PIB cae será en el primer trimestre de 2023, y será poco.

¿Está teniendo efecto el anuncio de la herramienta que diseñó el BCE para que no se disparen las primas de riesgo en el sur?

Es un arma disuasoria, diseñada para no tener que usarse. Hasta ahora, es evidente que está funcionando, que las primas de riesgo están bajo control. Y espero que lo sigan estando. No hay ninguna duda de que España va a ser capaz de hacer frente al pago de la de deuda. Otra cosa es hablar de si podrá crecer con fuerza, para ayudar a rebajar su deuda pública. Y esto sí que es más complicado.

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