Cristalería

Duralex suspende la fabricación cinco meses por los precios de la energía

La empresa ha recurrido a un ERTE (Expediente Temporal de Regulación de Empleo) para los 250 empleados de la planta de La Chapelle Saint Mesmin

La vajilla ámbar presente en muchos hogares españoles en los ochenta.
La vajilla ámbar presente en muchos hogares españoles en los ochenta.

La icónica firma francesa de cristalería Duralex ha suspendido este martes la producción en su única fábrica, a las afueras de la ciudad de Orléans, durante un periodo de cinco meses por la escalada de precios de la energía que hacen inviable su actividad.

El horno de la factoría no se va a apagar durante este tiempo, pero se ha puesto "a dormir", según los términos de su presidente, el español José Luis Llacuna, porque detenerlo completamente haría mucho más complejo su arranque más adelante.

La empresa ha recurrido a un ERTE (Expediente Temporal de Regulación de Empleo) para los 250 empleados de la planta de La Chapelle Saint Mesmin, que van a seguir cobrando el 95% de sus salarios gracias al Estado francés, que aporta hasta el 70%.

La dirección ha insistido en que "cierra el horno para garantizar su continuidad" ya que desde 2021 el precio de la electricidad se ha multiplicado por 22 y el del gas por 18.

En la práctica, los costes de la energía han pasado en poco más de un año de un 5-7% de la facturación al 46%.

"Producir al coste actual de la energía generaría pérdidas insostenibles", destacó en un comunicado Llacuna, que añadió que "limitar nuestro consumo de energía durante este periodo nos permitirá preservar la actividad y el empleo".

Duralex, que exporta el 75% de su producción, cuenta con diez meses de existencias para seguir comercializando durante el parón de la producción su cristalería en los 133 países en los que se vende.

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