Renovables

Siemens Gamesa pide más blindaje en la UE contra las importaciones de China

Para evitar el desembarco que se produjo en el sector fotovoltaico

Siemens Gamesa pide más blindaje en la UE contra las importaciones de China

Siemens Gamesa (SG) ha subido la temperatura de sus críticas contra China. El fabricante de aerogeneradores ya venía reclamando una mayor protección para el sector eólico europeo por su carácter estratégico. No solo por su aportación a la sostenibilidad, sino también por su generación de tecnología y empleo de calidad.

Desde el grupo renovable han insistido en los últimos meses en que no se puede repetir el caso de la industria fotovoltaica, desbordada por las importaciones masivas de placas solares de China. Y en muchos casos como suministradores de proyectos en Europa que han recibido subvenciones por nueva generación renovable.

Desde el mundo económico se suman las quejas que reiteran que la UE ha financiado parte de la internacionalización de la industria fotovoltaica china. Añaden que no es una economía de libre mercado.

Con este escenario, Jochen Eickholt, consejero delegado de Siemens Gamesa, ha exigido a la UE que obligue a China a competir en igualdad de condiciones, con la misma normativa que cumplen las corporaciones europeas. En una entrevista al Financial Times, el directivo alemán afirma, en referencia a la industria comunitaria, que "quizás no tenga la respuesta más barata, pero tiene una respuesta".

Mientras, el tiempo pasa y China ha elevado del 36,6% al 53,5% su cuota en el mercado mundial de nuevas turbinas. Esta semana, Xi Jinping enlazará su tercer mandato de cinco años como secretario general del Partido Comunista, como está previsto durante la celebración en Pekín del XX Congreso de esta formación. Ha propiciado cambios en los estatutos del partido y de la constitución para perpetuarse en el cargo. 

SG trasladó este mes a diferentes agentes económicos y sociales de la UE un documento de salvaguarda de la industria eólica, que en el ámbito comunitario suma 300.000 empleos, entre puestos directos e indirectos. En el informe, la filial de Siemens Energy defendía al sector como la mejor opción contra la crisis energética, que ha desvelado la dependencia del gas ruso.

Entre otras reclamaciones, SG reclama un marco normativo que blinde al sector contra la inflación de precios, tanto de la energía como de las materias primas. Esta industria firma sus contratos a tres o cuatro años y en este periodo las tarifas pactadas con los clientes quedan desfasadas. Son proyectos que se quedan sin márgenes.

El balance de SG ha sufrido por este motivo y por el retraso en el lanzamiento de la turbina terrestre 5.X. También ha pagado penalizaciones millonarias por entregar turbinas fuera de plazo. Así, el grupo con sede en Zamudio (Bizkaia) ha registrado unas pérdidas de 1.226 millones en los nueve primeros meses de este ejercicio, que inicia el 1 de octubre. Y en los dos años anteriores ha acumulado unos resultados negativos de 1.545 millones.

 

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