La vanguardia del buen gobierno corporativo

Ferrovial recibe la certificación de gobernanza de Aenor y se suma a Prosegur, Prosegur Cash, Santander y CaixaBank

Ignacio Madridejos, consejero delegado de Ferrovial; Rafael García Meiro, consejero delegado de Aenor, y Santiago Ortiz Vaamonde, secretario general de Ferrovial, durante el acto de entrega de la certificación de buen gobierno a Ferrovial.
Ignacio Madridejos, consejero delegado de Ferrovial; Rafael García Meiro, consejero delegado de Aenor, y Santiago Ortiz Vaamonde, secretario general de Ferrovial, durante el acto de entrega de la certificación de buen gobierno a Ferrovial.

Para las empresas, proyectar una imagen de responsabilidad y transparencia aumenta la confianza de clientes, inversores y demás grupos de interés. Y la mejor manera de conseguirlo es mediante un buen gobierno corporativo que garantice su credibilidad. Con el fin de que las organizaciones puedan avanzar en los valores corporativos y en el fortalecimiento de la gobernanza, Aenor lanzó a principios de este año la primera certificación sobre buen gobierno corporativo en España.

Ferrovial se ha convertido en la primera empresa de infraestructuras en recibir la certificación del Índice de Buen Gobierno Corporativo emitida por Aenor y se suma así a Prosegur, su filial cotizada Prosegur Cash, Santander y CaixaBank, que la obtuvieron anteriormente. Todas han conseguido la máxima calificación G++, de los tres niveles de certificación posibles.

“Un modelo de gobierno corporativo sólido es indispensable para un negocio rentable y sostenible a largo plazo, además de reforzar la confianza de los accionistas y grupos de interés”, destacó Ignacio Madridejos, consejero delegado de Ferrovial, durante el acto de entrega de este certificado. “La verificación por Aenor del cumplimiento del Índice de Buen Gobierno Corporativo constituye un claro ejemplo de nuestro compromiso con las mejores prácticas, y nos anima a continuar reforzando nuestro sistema de gobernanza”, aseguró Madridejos.

La certificación se basa en el Índice de Buen Gobierno Corporativo de Villafañe & Asociados

El Índice de Buen Gobierno Corporativo de Aenor se basa en la metodología del Índice de Buen Gobierno Corporativo creada por la consultora experta en reputación Villafañe & Asociados. Tiene como fundamentos la normativa legal europea y el Código de Buen Gobierno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este nuevo reconocimiento se ha desarrollado sobre una serie de métricas estandarizadas que miden el grado de cumplimiento en buen gobierno a partir de 9 variables, 41 indicadores y 165 criterios de evaluación.

La base de esta certificación es el órgano de gobierno de las empresas, explica Mayrata Conesa, mánager de compliance y buen gobierno de Aenor, pues de las nueve variables que se examinan, “las cuatro primeras están más vinculadas tanto a su composición y funcionamiento como incluso la propia retribución y la vinculación de esta con su desempeño. La cinco y la seis están más orientadas a cómo se relaciona con los principales grupos de interés, especialmente con la junta general, con sus accionistas. Y luego las tres últimas quedan más orientadas a las partes más de diseño y estrategia del propio órgano de gobierno tanto en las materias más sensibles actualmente, como puede ser la prevención de la corrupción o todas las cuestiones relacionadas con sostenibilidad o conflictos de interés”.

Conesa incide en que “hay que pensar que está muy alineado con la guía de recomendaciones de la CNMV. Se trata de mostrar, de una manera objetiva y numérica, el estado de cumplimiento de esas recomendaciones de la CNMV”.

Evaluación en dos fases

El trabajo de certificación se realiza en dos fases. Primero se hace un análisis de toda la información pública que están obligadas a facilitar las sociedades cotizadas, “lo que nos permite situarnos y tener un conocimiento importante de su modelo de buen gobierno”, señala la mánager de compliance y buen gobierno de Aenor. “Y luego hay un trabajo in situ, en la compañía, donde vamos contrastando esa información pública con evidencias que sustenten que realmente todo eso que cuentan y que publican es real. Con lo cual hay una parte más documental, basada en qué están contando, y luego una parte más de ejercicio puro de trabajo de campo”.

Se analizan 9 variables, con 41 indicadores y 165 criterios de evaluación

La certificación se revisa con análisis anuales, para comprobar que el modelo de gobierno corporativo se mantiene e incluso que mejora. “Para ver que esas recomendaciones que quedaron pendientes se van atendiendo”, apunta Conesa. “El objetivo es que no sea una foto que quede fija, sino que sea una continuidad y contribuya a ese mantenimiento y a esa mejora en los casos en que tienen indicadores que estando alineados no han obtenido la máxima puntuación”, argumenta.

El beneficio de la certificación proviene de la confianza que otorga una entidad reconocida como Aenor, recalcan desde la propia entidad certificadora, y se concreta en disponer de un sistema de evaluación objetivo, contar con una certificación otorgada por un tercero independiente que acredita el nivel del buen gobierno corporativo, mejorar la información pública e identificar las principales áreas de progreso, así como su impacto en la organización.

Tres niveles de certificación

Las nueve variables que examina la certificación contienen una serie de indicadores (un total de 41) y todos ellos tienen la posibilidad de ser cumplidos en distinto nivel. Cada variable va acumulando una serie de puntuaciones, porque tampoco pesa lo mismo cada una de las variables, y se calcula una puntuación final sobre la base mil.

“Lo que hemos hecho es establecer tres niveles de certificación”, apunta Mayrata Conesa, mánager de compliance y buen gobierno en Aenor. “Hay que pensar que esta certificación la estamos trabajando tanto con compañías del Ibex como del mercado continuo y, lógicamente, las compañías del mercado continuo tienen también algunas obligaciones, que aunque cumplen y están alineadas con las recomendaciones del Código de Buen Gobierno, quizá todavía no las tienen en su nivel más fuerte de cumplimiento. Y por ahí puede venir que la puntuación no sea la máxima”, asegura Conesa.

La mánager de Aenor precisa asimismo que “lo que intentamos también es trabajar con ellos esa parte de recomendación o de oportunidad de mejora para que vayan en las sucesivas auditorías pudiendo tener aquellos puntos que no han conseguido en la primera evaluación”. Porque con carácter anual se efectúan las revisiones de la certificación.

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