Diaphanum lanza el primer servicio de asesoramiento en activos ilíquidos

Los clientes podrán integrar en un único informe toda la información financiera

Rafael Gascó, presidente de Diaphanum.
Rafael Gascó, presidente de Diaphanum.

La firma de banca privada Diaphanum ha lanzado hoy el primer servicio de asesoramiento independiente para inversión en activos ilíquidos. Este tipo de inversiones consiste en fondos dedicados a comprar compañías no cotizadas (capital riesgo), deuda privada de empresas, infraestructuras o inmobiliario. Los también llamados activos alternativos cada vez están más de moda y permiten lograr algo más de rentabilidad al tiempo que se reduce la volatilidad de las carteras.

Diphanum (una agencia de valores presidida por Rafael Gascó) gestiona ya un patrimonio de clientes por encima de los 2.000 millones de euros. Pero hasta ahora no había sistematizado la oferta de fondos alternativos. Hugo Aramburu, socio de la firma, explica que "la inversión en este tipo de activos se ha centrado hasta ahora en el puro producto, como ocurría antes con la inversión en fondos convencionales, pero ahora hay que ir pasando a una visión más de cartera".

Los expertos de Diaphaum analizarán el perfil del inversor, sus necesidades, la disponibilidad de liquidez, para construir con él una cartera diversificada de fondos alternativos variados (inmobiliario, capital riesgo, deuda privada...). Cobrarán una comisión explícita, que será un porcentaje del patrimonio gestionado en ilíquidos.

Hasta ahora, este tipo de inversiones había estado reservada para clientes con patrimonios muy altos. En muchos de estos fondos, la inversión mínima es de 100.000 euros. Además, implica largos periodos de iliquidez, en los que no se puede tocar la inversión. Ahora, la normativa se va suavizando y se quieren empezar a comercializar fondos que tengan una inversión mínima de 10.000 euros, para democratizar la inversión alternativa.

Uno de los puntos fuertes de Diaphanum es la tecnología. Las herramientas que ha desarrollada la firma permitirán al cliente ver de un vistazo cuál es la parte de su patrimonio financiero en activos convencionales (acciones y bonos) y cuál es la parte en activos alternativos. Así cómo ver la estructura de la cartera por el tipo de activo, por el área geográfica. Y también las rentabilidades.

En los activos ilíquidos, los fondos no ofrecen un valor liquidativo diario, como los convencionales. Se hacen valoraciones de las carteras trimestrales, y siempre con cierto decalaje. Además, en este tipo de inversiones el cliente tiene una serie de compromisos de inversión a lo largo de la vida del fondo. "Es muy importante que el cliente tenga claro la iliquidez del producto y también el calendario de aportaciones, para contar con liquidez suficiente para ir aportando".

Bajo estas premisas, el cliente puede lograr dos o tres puntos extra de rentabilidad anual, al tiempo que reduce la volatilidad de su cartera y baja la correlación con la evolución de los mercados financieros.

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