Relevo

Grisi, 100 días como CEO ‘in pectore’ de Santander con el organigrama en el foco

Entre México y Madrid perfila su puesto como número dos Se vuelca en la planificación del presupuesto para el próximo año

 El consejero delegado de Santander, José Antonio Álvarez; la presidenta del banco, Ana Botín; y el próximo CEO de grupo, Héctor Grisi.
El consejero delegado de Santander, José Antonio Álvarez; la presidenta del banco, Ana Botín; y el próximo CEO de grupo, Héctor Grisi.

Entre viajes de ida y vuelta a Madrid y México, Héctor Grisi ha cumplido 100 días desde que se anunció su nombramiento como próximo consejero delegado de Santander. Aunque en estos meses no ha hecho ruido de puertas hacia afuera, sí ha intensificado el trabajo interno con reuniones al más alto nivel para perfilar su ascenso a número dos. Según se aproxima el desembarco, su actividad concita cada vez más interés y fuentes internas del banco dan por hecho que, aunque sean limitados, se producirán movimientos en el organigrama.

 

En esa espera, el ejecutivo ha recibido ya la aprobación del Banco Central Europeo. Se trata de un trámite, el test de idoneidad, que los consejeros de los bancos deben superar y en el que el supervisor acredita que reúne todos los requisitos para ejercer el cargo. También ha acelerado el traspaso de poderes con José Antonio Álvarez, el actual CEO.

Su llegada cierra la fallida incorporación a Santander del banquero de inversión Andrea Orcel, un episodio que acabó en los tribunales y que obligó al banco español a indemnizarle con 51,4 millones de euros. La entidad decidió echarse atrás en la contratación del hoy primer ejecutivo de Unicredit después de haber hecho pública su contratación.

Grisi se ha volcado durante estos meses en la planificación del presupuesto para el próximo ejercicio. Sus planes pasan por acelerar la digitalización y ampliar el número de clientes, pero aún faltan por ver los cambios que introducirá cuando asuma el puesto.

En este punto, resultan esenciales las modificaciones en la cúpula de la entidad. La estructura que hereda será prácticamente la misma con la que contaba el banco antes de anunciarse su nombramiento. Solo se ha producido un cambio sustancial. Matías Sánchez asumió a principios de septiembre la responsabilidad del negocio de tarjetas, si bien era un relevo previsto desde hace tiempo para cubrir la salida de Rami Aboukhair. En todo caso, este tipo de relevos en la cúpula de las empresas suelen venir acompañados de una reoganización de los puestos de mando.

Grisi también tendrá que encontrar su hueco. Frente a los postulados del BCE, que insta a que que las funciones ejecutivas recaigan sobre el CEO y el presidente se reserve la presidencia del consejo, en Santander Ana Botín es la cabeza visible del banco con amplias atribuciones. El banco dio a principios de este año el primer paso para avanzar hacia el modelo de gobernanza anglosajón. Botín cedió poderes en favor del consejero delegado, quien pasará a depender directamente del consejo de administración y de la comisión ejecutiva. Ambos órganos están presididos, no obstante, por Botín. De momento, Grisi tendrá bajo su responsabilidad todas las regiones, países y negocios globales del banco.

En las últimas semanas, el CEO ‘in pectore’ ha mantenido encuentros al más alto nivel con los directivos del grupo, especialmente durante los últimos 14 días, en los que ha estado en Madrid, en la sede del banco en Boadilla del Monte, para conocer de cerca al equipo. De hecho, participó en un reciente encuentro que reunió a más de 300 líderes del banco. Dentro de ese intercambio con los principales directivos del grupo, con quien ha trabajado más estrechamente ha sido con José Antonio Álvarez, a quien sucederá en el puesto a partir de enero de 2023.

Grisi asumirá el puesto de consejero delegado en un momento delicado en cuanto a la situación macroeconómica. Con la inflación desbocada, las previsiones de recesión, los previsibles aumentos de la mora y unos tipos de interés crecientes, el desafío es notable. Además, tendrá que lidar con el impuesto temporal a la banca que plantea el Gobierno de Pedro Sánchez y cuya puesta en marcha implica también un importante coste reputacional para el sector.

México, un banco de pruebas

  • Responsable del negocio norteamericano. Hasta que asuma oficialmente el cargo de consejero delegado de Santander a partir de enero de 2023, Grisi es el responsable regional de Norteamérica y consejero delegado de Santander México. Entonces, pasará a estar al frente de todos los mercados geográficos de Santander, pero expertos del mercado consideran que su liderazgo en México ha supuesto una especie de banco de pruebas. El negocio mexicano, en pequeña escala, replica las características del negocio de Santander a nivel global. Entre los méritos que se le atribuyen a Grisi, como consejero delegado de Santander México, figura la transformación de las operaciones, con un aumento de los clientes de más de un 40%.
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