La ‘uberizacion’ del amor: las ‘apps’ de citas se transforman en un trabajo rentable

Una nueva plataforma con más de 17 millones de usuarios busca reescribir las reglas del mercado romántico, al recompensar a las usuarias por su tiempo.

Una usuaria consulta su teléfono móvil mientras utiliza una aplicación de citas.
Una usuaria consulta su teléfono móvil mientras utiliza una aplicación de citas. Reuters

Sale caro enamorarse. No para Adriana, que el último mes llegó a cobrar más de 1.300 euros por enviar y responder mensajes dentro de una aplicación de citas. Al igual que en opciones más populares como Tinder y Bumble, en Meete los usuarios apuestan a encontrar el amor, pero no olvidan que el tiempo es oro.

La dinámica es simple: la app funciona como cualquier otro servicio de citas, pero se ajusta a la ley de la oferta y la demanda. Para enviar un mensaje a un usuario, los hombres tienen que demostrar su “interés sincero” con un regalo sencillo de 3 céntimos por cada texto enviado. Y cuanto más efusiva sea la atracción, mayores serán los regalos que pueden enviar. Perlas, peluches u otras alternativas más ostentosas, como un yate, están disponibles en la tienda virtual de Meete. Ellas, a cambio de su atención, recibirán estas contribuciones en su cuenta bancaria.

Las usuarias consultadas reconocen que las ganancias varían semana a semana, pero que en promedio pueden embolsar 100 euros a la semana.

La estrategia de este nuevo competidor en el mundo de las citas virtuales no resulta sorprendente para ninguna persona que haya utilizado una app de citas. En Tinder, la plataforma de citas más popular del mundo, aproximadamente el 75% de los usuarios son hombres, lo que hace que cada nueva conexión sea todo un desafío para ellos.

El éxito no se hizo esperar: Meete es una de las apps de su categoría más descargadas en España, y alcanza posiciones aún más altas en otros países de habla hispana como Colombia y Ecuador. El servicio solo funciona, de momento, para relaciones heterosexuales.

Las usuarias son quienes tienen el control y deciden cómo emplear su tiempo. Ellas deciden sus propias técnicas de promoción y el tiempo que quieren invertir estableciendo vínculos. “La pornografía está prohibida, todo lo demás depende de mí. Es como estar en Whatsapp, hablando con amigos”, afirma Adriana, quien evita compartir su apellido, aunque dice no avergonzarse de la forma en que gana dinero. “¿Cuál es la diferencia entre una app y que me regalen una bebida en la discoteca?”, se pregunta.

La aplicación genera más de 500.000 euros mensuales solo por la venta de estos regalos digitales a sus más de 17 millones de usuarios, según la consultora tecnológica Superwall. La cifra es baja cuando se la compara a otras apps como Bumble, que embolsa alrededor de 19 millones de euros al mes por sus versiones más completas, pero destaca ante el nulo gasto en publicidad que hacen los desconocidos desarrolladores chinos de Meete. Son las mismas usuarias quienes se encargan de la publicidad en TikTok, Instagram y Youtube, donde los vídeos sobre la aplicación alcanzan más de 5 millones de reproducciones.

Meete toma prestado técnicas propias de otras aplicaciones de moda para retener tanto a todos sus usuarios. Al igual que Uber, premia a las usuarias por invitar a sus amigas, así como por subir vídeos a sus otras redes sociales. La aplicación incluso tiene un “salón de la fama” para sus participantes que más interactúan. Ellas lo comparten en sus otras redes, como quien en la década de 1990 destacaría su foto como empleado del mes.

En la búsqueda de ingresos alternativos

  • El impacto de la inflación. La estrategia de monetizar el tiempo de los usuarios no es nueva, pero el actual clima económico auspicia que se extienda a otros servicios. Una encuesta reciente de la firma Branch en Estados Unidos revela que el 85% de los encuestados busca aumentar el tiempo que pasa realizando pequeños trabajos a través de plataformas digitales. La inflación creciente fue el principal motivo de esta decisión, según revela el estudio.
  • Monetizar los mensajes. El Premium.Chat es un servicio que permite monetizar las conversaciones o consultas con clientes, aficionados o simplemente desconocidos. “¿Valoras tu tiempo?”, esta es la primera pregunta que hace la empresa para sumar usuarios.
  • Idiomas. El mismo interrogante plantean otras aplicaciones como Cambly o Preply, orientados al mercado de aprendizaje de idiomas en China. Por solo intercambiar chats o videollamadas en la lengua pactada, los participantes pueden llevarse unos pocos céntimos por minutos mientras los alumnos mejoran su pronunciación y aprenden vocabulario local.
  • Encuestas. Otra fuente de ingresos muy popular es el pago por completar encuestas en internet. Basta una búsqueda para encontrar cientos de alternativas que prometen a los usuarios compensar su tiempo e información con tarjetas de regalo. Algunas encuestadoras como Yougov incluso recompensan al usuario por informar las series que miran en Netflix, HBO Max y Disney.
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