El secreto de Mutua está en el corazón de Azca

El ‘call center’ de la aseguradora, clave para seguir siendo una de las compañías mejor valoradas por los clientes

Empleados del call center de Mutua Madrileña en la Torre Mahou, en el distrito financiero de Azca, en Madrid.
Empleados del call center de Mutua Madrileña en la Torre Mahou, en el distrito financiero de Azca, en Madrid.

El trabajo es la piedra angular del desarrollo y el mejor seguro contra la pobreza y la vulnerabilidad. En el ODS 8, trabajo decente y crecimiento económico, Naciones Unidas otorga al sector privado un papel destacado en la creación de puestos de trabajo. Un desafío que ha hecho suyo el grupo Mutua Madrileña.

En los últimos años, Mutua Madrileña ha experimentado un considerable crecimiento, con la expansión hacia nuevos negocios y actividades, nuevos ramos y el refuerzo del ámbito de la gestión de activos y asesoramiento patrimonial, a través la gestora de fondos de inversión y planes de pensiones Mutuactivos.

Esta importante transformación de la compañía ha traído consigo un sustancial crecimiento de la plantilla, que se ha llevado a cabo sin variar la defensa que Mutua viene haciendo del empleo de calidad, como indica que el 94% de la plantilla es fija. Esta apuesta por el empleo de calidad tiene un claro ejemplo en el servicio de atención telefónica, uno de los elementos diferenciales de la estrategia de la aseguradora madrileña para seguir siendo una de las compañías mejor valoradas por los clientes. Los profesionales del call center de Mutua Madrileña disfrutan de las mismas condiciones y beneficios que el resto de la plantilla, lo que les sitúa en una posición muy destacada en su segmento.

Los empleados del ‘call center’ tienen cuatro días de teletrabajo a la semana; un día el resto de la plantilla

Frente a lo que suele ser la práctica habitual de las grandes compañías, que establecen sus call centers en zonas periféricas, el call center de Mutua Madrileña se mantiene en una ubicación privilegiada, la Torre Mahou, situada en la plaza de Manuel Gómez Moreno, en el distrito Azca, en pleno corazón financiero de Madrid. Las personas que forman parte de esta división de la compañía llevan a cabo su trabajo desde un edificio con una localización prime, recientemente reformado y dotado de todas las características para fomentar su bienestar.

El edificio Mahou, propiedad de Mutua Madrileña, es una de las torres más icónicas de la capital. Con 24.000 metros cuadrados, el edificio destaca por sus medidas en materia de eficiencia energética (está certificado bajo la norma ISO 50001) y cuenta, además, con servicios de valor añadido como ascensores inteligentes, aparcamiento privado con punto de recarga eléctrica y plazas de parking para bicicletas y patinetes.

En cuanto a los beneficios de los que disfrutan los trabajadores, la dirección de personas, cultura y talento presta gran atención a la política de conciliación, facilitando el equilibrio de la vida personal y profesional a través de más de 70 medidas concretas que se recogen en el plan de conciliación.

Más de 70 medidas incluye el paquete de beneficios sociales para los trabajadores

“Para nosotros es vital acompañar al empleado en todos los momentos importantes de su vida”, señala Carmen Campos, subdirectora general de personas, talento y cultura. “Nuestros amplios beneficios sociales que complementan el paquete retributivo, superiores a los del resto del sector, son un elemento que hace que nuestros profesionales nos elijan”, destaca Campos.

Los empleados del grupo (más de 2.100 de la matriz, Mutua Madrileña, de los que más de 350 trabajan en el call center) gozan de un conjunto de beneficios sociales claramente diferencial y que incluye, entre otras medidas, 6.000 euros por nacimiento de un hijo; seguro de salud para el empleado, su pareja e hijos menores de 26 años; ayudas médicas; ayudas para familiares dependientes; libros de texto hasta el bachillerato; ayudas para formación; aportación del 10% del salario bruto anual a un plan de pensiones; ampliación de dos semanas –­sobre lo que marca la ley– del permiso de maternidad… En total, más de 70 medidas de apoyo a la familia, encaminadas a proporcionar seguridad y tranquilidad a los empleados.

Flexibilidad

La flexibilidad es otra de las claves que definen el empleo de los trabajadores de Mutua Madrileña y está regulada por el Plan Flexible de la aseguradora. Los empleados tienen horario flexible de entrada y salida a la oficina y jornada continua en verano. Cuentan además con un programa teletrabajo renovado, Darwin, que ofrece a los trabajadores del call center, y solo para esta división de la compañía, la posibilidad de disfrutar de un mayor número de días de teletrabajo, hasta un total de cuatro días a la semana, frente a un día de los demás empleados (o 20% de la jornada mensual). El requisito imprescindible para su aplicación es que los empleados mantengan inalterados sus niveles de productividad, independientemente del lugar de trabajo.

Antes del estallido de la pandemia de coronavirus, Mutua ya contaba con un modelo de trabajo a distancia, Soy Móvil, al que se accedía de forma meritocrática. Debido a la crisis sanitaria, el 100% de la plantilla se vio obligada a teletrabajar de forma extraordinaria, con muy buenos resultados en términos de productividad, niveles de atención al cliente y satisfacción de los empleados, lo que llevó a su mejora a través del programa Darwin.

A cierre de 2021, el grupo Mutua alcanzó unos ingresos totales por primas de 5.715 millones de euros, lo que le ha permitido consolidarse como el primer grupo de seguros generales y del ramo de salud en España.

Innovación y diseño en el distrito financiero

El edificio Alfredo Mahou, propiedad de Mutua Madrileña, está situado en la plaza Manuel Gómez Moreno, en el distrito de Azca, en el corazón financiero de Madrid, muy próximo al paseo de la Castellana.

Una de las ventajas de esta privilegiada ubicación es que cuenta con una extensa red de comunicaciones, al estar muy próxima al intercambiador de Nuevos Ministerios, que provee transbordo entre tres líneas de Metro y otras siete de Cercanías, a las que hay que añadir líneas de Media Distancia de Renfe. Además, en superficie pasan 17 líneas de autobuses de la EMT.

El inmueble se asienta sobre una parcela rectangular con dos volúmenes, por un lado, la Torre Alfredo Mahou, de 24 niveles y, por otro, un cuerpo bajo en el frente este de la propia torre, que consta de seis plantas. Ambos están unidos en sus plantas inferiores, pero separados por una junta estructural.

El edificio aúna innovación, exclusividad y diseño y cuenta con los mayores estándares en eficiencia energética y respeto al medio ambiente, certificado con la norma ISO 50001. El edificio cuenta además de con aparcamiento privado con puntos de recarga eléctrica, con parking para bicicletas y patinetes (también con puntos de recarga eléctrica) y zona colaborativa exterior para clientes.

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