Deuda

La inversión de la curva de tipos de EE UU alcanza máximos de 22 años

El dato de inflación impulsa el bono estadounidense a más corto plazo. No se descarta que la Fed suba 100 puntos básicos la próxima semana

Bono a 2 años EE UU Pulsar sobre el gráfico para ampliar

La escalada de la inflación derivada de la crisis energética y la respuesta de los bancos centrales en forma de fuerte subida de los tipos de interés está provocando anomalías en las rentabilidades de la deuda soberana. En Estados Unidos la curva de tipos ha agravado su inversión en las últimas jornadas tras la publicación de un dato de inflación peor de lo esperado.

El rendimiento de la deuda estadounidense a dos años ha trepado desde el inicio de la semana en 30 puntos básicos y escala ya al 3,86%. Frente a él, la rentabilidad del bono a 30 años ha permanecido prácticamente inmóvil. De hecho en este tiempo ha bajado tres puntos básicos, hasta el 3,48%. En niveles intradía, el bono a dos años ha llegado a situarse 35 puntos básicos por encima del de 30 años, algo que no ocurría desde el año 2000. Hasta hace poco la inversión de la curva solo había llegado a producirse entre el bono a 30 años y el bono a cinco, en los plazos más cortos.

En agosto la inflación se situó en EE UU en el 8,3%, dos décimas por encima de lo previsto, pero alejándose del 9,1% marcado en junio. El IPC subyacente, que excluye el precio de la energía y los alimentos, repuntó cuatro décimas, hasta el 6,3%.

El consenso de mercado ha empezado ya a descontar que la próxima semana la Reserva Federal podría llegar a elevar los tipos en 100 puntos básicos, frente a los 75 puntos básicos que se estimaban hace solo una semana, lo que llevaría el precio del dinero al 3,5%. Sin embargo, aún hay quienes consideran que la Fed podría ejecutar un movimiento más reducido la próxima semana, del orden de 50 puntos básicos. Gilles Moëc, economista jefe en Axa Investment Managers, apunta que también cabe la posibilidad de que “la Fed deje de depender de “aumentos gigantes” y pueda optar por volver a un alza de 50 puntos básicos, gracias en parte a “algunas buenas noticias sobre el frente al mercado laboral”.

La inversión de la curva de tipos es una llamada de atención ante la inminente entrada en recesión, motivada por el alza de los tipos de interés. “La curva se está aplanando más y el escenario de endurecimiento es un riesgo mayor tras los datos de inflación”, ha explicado John Madziyire, gestor de carteras de Vanguard. “Se están cotizando más recortes de tipos en 2023 y 2024”, según los futuros de tipos de interés.

Jared Franz, economista de Capital Group, considera que “ante el aumento de los precios de los alimentos, la energía y la vivienda a un ritmo superior al de los salarios, el consumidor medio estadounidense probablemente diría que sí [está EE UU ya en recesión]. En mi opinión, nos encontramos al borde de una recesión o estamos entrando en la misma”.

La incertidumbre sobre el impacto que tendrán en la economía las subidas de tipos también se deja ver en la deuda soberana europea y especialmente en los plazos más cortos. El rendimiento del bono alemán a dos años se sitúa en el 1,54%, frente al 1,77% del bund con vencimiento en 2032.

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