Energía

Cumbre entre el Gobierno y la industria por la crisis energética

La cita en Madrid se extiende a los sectores del comercio y del turismo

Cumbre entre el Gobierno y la industria por la crisis energética

El encuentro de este lunes en Madrid entre una amplia representación de la industria y de los sectores del comercio y del turismo estará liderado, por parte del Gobierno, por Teresa Ribera, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, arropada por Reyes Maroto, la ministra que opera en esos ámbitos.

Sobre la mesa, la crisis energética que ha alcanzado sus cotas máximas con la guerra desatada en Ucrania por Rusia, que además ya ha iniciado sus recortes de suministro de gas a Europa. Los costes de esta materia prima y de la electricidad están en niveles de récord y las fábricas avisan de que están en una situación límite.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez y las compañías, con la participación de las comunidades autónomas, trabajarán para diseñar un plan de contingencia, orientado a facilitar una reducción del consumo energético, que será remitido a Bruselas, para que la Comisión Europea lance una respuesta comunitaria que defienda los intereses económicos de los 27 países socios.

Unesid

El mundo del acero es uno de los más afectados por esta crisis energética. Andrés Barceló, director general de Unesid, la asociación que representa a las siderúrgicas, que suman casi 21.000 empleos directos, advierte que las acerías se acercan a un escenario de paradas y así evitar producir a pérdidas, porque la factura de la luz está por las nubes.

ArcelorMittal ya ha decidido que parará a finales de este mes su Horno Alto A, uno de los dos que tiene en Asturias, que son las únicas instalaciones de cabecera de este sector en España, después de la reorganización de la siderurgia integral a principios de la pasada década de los noventa, que supuso la desaparición de las históricas Altos Hornos de Vizcaya (AHV) y de Ensidesa.

La multinacional de la familia Mittal, el mayor productor de acero del mundo, frena de este modo parte de su producción en España. Tampoco ha reactivado la planta de Sestao (Bizkaia) después del descanso de las vacaciones por el mismo argumento que ha aplicado en Asturias: la demanda está a la baja por la incertidumbre económica que desalienta a los consumidores.

También juega a la contra la inflación, que se sitúa en dos dígitos en muchos países de Europa. La siderurgia también padece un aumento de las importaciones de acero extra comunitario. Los rivales de Turquía, Grecia, India y Japón no tienen que hacer frente a los costes del sistema de asignación de derechos de emisión de CO2, lo que resta competitividad en precio a las acerías de Europa, critican desde ArcelorMittal, sin poner en duda los objetivos de descarbonización de la UE.

Otras empresas de referencia del sector, como Sidenor y Olarra, tienen previsto arrancar este lunes tras las vacaciones de verano. El primero, fabricante de aceros especiales, ya realizó paradas con anterioridad porque el precio de la electricidad impedía su rentabilidad. El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, que asimismo es el presidente de turno de la Asociación de Grandes Industrias Electrointensivas (Aege) ha sido muy crítico con las eléctricas por las subidas "desmesuradas" de la luz. Unos ataques que se producían a finales del año pasado, a un precio de 200 euros MW/hora.

Las tarifas recientes han llegado a duplicar ese importe. En la tabla de costes del sector de la última década, este apartado se situaba en los 46 euros. Los representantes de Aege participarán este lunes en la cumbre de la industria con el Gobierno. El acero también se resiente porque sus clientes han frenado los pedidos.

Por ejemplo, la industria de automoción. A la incertidumbre generada por la inflación presente y la crisis esperada se suma el problema del desabastecimiento de semiconductores. El resultado es que las plantas de ensamblaje detienen su actividad. Como ha hecho Stellantis en Vigo y Figueruelas (Zaragoza). Y Volkswagen (VW) en Landaben (Navarra).

Por su parte, Seat se plantea un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en su planta de Martorell (Barcelona) por la falta de componentes. La filial de VW baraja la suspensión de varios turnos de producción.

En otro ámbito, la industria que usa la cogeneración, como las papeleras, ya reclamó a Ribera el viernes pasado un modelo idéntico de compensación al que se aplica a la generación de electricidad en base al gas. Un logro conseguido en la Península Ibérica al topar en parte el precio del gas tras valorar la UE su consideración como isla energética. Portugal ya ha legalizado este apoyo a la cogeneración.

El problema ha llevado a la papelera Saica a la paralización, desde el pasado 1 de agosto, de dos de sus cuatro plantas de cogeneración. Critican que el precio del gas se ha triplicado en España en tan solo ocho meses.

El impacto de la rebaja del IVA del gas del 21% al 5%, a aplicar desde el próximo 1 de octubre, no llegará a la industria, según denuncian en Unesid, porque la medida sólo impactará positivamentye en los consumidores finales del ámbito doméstico. Desde los hogares a los hospitales, pasando por las residencias de la tercera edad.

Los fabricantes de vidrio, grandes consumidores de gas natural por el consumo de unos hornos que no paran en todo el año, están repercutiendo entre sus clientes parte de las subidas del gas, caso del fabricante de envases de vidrio Vidrala. Con medida, para no retraer al mercado.

En la ronda de conversaciones de Ribera con los principales agentes económicos a cuenta de la crisis energética, ya ha tenido encuentros con los presidentes de Iberdrola (Ignacio Galán), Naturgy (Francisco Reynés) y Redeia (Beatriz Corredor). Y con el consejero de Enagás, Arturo Gonzalo Aizpiri, entre otros. Las conversaciones se producen tras la convalidación en el Congreso del decreto de ahorro energético, que se tramitará como proyecto de ley.

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