CaixaBank gana 1.573 millones hasta junio, un 62,4% menos, por la falta de extraordinarios tras la fusión

A pesar de ese efecto, acelera el negocio bancario y eleva a doble dígito el margen bruto, el margen de intereses y los ingresos por comisiones

Torres de CaixaBank en Barcelona.
Torres de CaixaBank en Barcelona.

CaixaBank ha cerrado el primer semestre con un resultado de 1.573 millones, frente a los 4.181 millones obtenidos en el mismo periodo de 2021 (caída del 62,4%), cuado las cifras se vieron impactadas por los impactos extraordinarios asociados a la fusión con Bankia. Sin tener en cuenta ese efecto, el beneficio aumenta un 17,1% en relación con el resultado proforma comparable de 1.343 millones de euros del primer semestre de 2021.

Y es que, a pesar de ese efecto, la entidad elevó a doble dígito todos los indicadores del negocio típico bancario. Así, el margen bruto creció un 15,8% hasta 5.655 millones. Se vio apoyado por un mayor margen de intereses (+11,6%), reforzado por las subidas del euríbor desde principios de año, y por las comisiones netas, que aumentan un 21,6% en el semestre hasta 1.994 millones.

En la actividad comercial, la entidad destaca la producción de seguros, apoyada por la oferta de productos MyBox, con un crecimiento interanual del 25% en las primas de seguros vida-riesgo y del 44% en las pólizas de no vida. También, la nueva producción de hipotecas (+58%), que ha llegado a los 5.928 millones de euros, con un último trimestre récord que ha alcanzado un volumen de 3.806 millones. La nueva producción de financiación al consumo aumenta un 21%, hasta los 5.142 millones, y la nueva producción de crédito a empresas y banca corporativa crece un 57%.

Por otro lado, los gastos recurrentes disminuyeron en un 5,6%  por las sinergias de la fusión con Bankia. Igualmente, las dotaciones para insolvencias cayeron un 16,8%. Eso permitió mejorar la tasa de eficiencia en 18,1 puntos porcentuales hasta el 57,6%, cerca del 50% en el que los expertos consideran que un banco empieza a ser eficiente.

En lo que respecta a la morosidad, se rebajó en 0,4  puntos porcentuales hasta el 3,2%, por debajo de la media del sector y uno de los datos más bajos entre los bancos comparables. Se trata del nivel más bajo registrado por la entidad desde 2008. Además, la cobertura de los créditos morosos se elevó al 65%. Los saldos dudosos descienden en 1.209 millones en lo que va de año hasta los 12.424 millones de euros. Con todo ello, el coste del riesgo de los últimos 12 meses se ha situado en el 0,23%.

En cuanto a la solvencia, la ratio CET1 es del 12,4%, lo que supone una caída tras el impacto extraordinario del programa de recompra de acciones, 83 puntos básicos, correspondientes a la deducción total del importe máximo autorizado por 1.800 millones. Esa cifra se sitúa en línea con el objetivo de la entidad de situar esta ratio por encima del 12%.

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