Campofrío: hacia una industria alimentaria 4.0

La compañía acomete una profunda transformación digital en su cadena de valor

Campofrío
Paneles que dan energía a la fábrica de Campofrío Frescos.

La digitalización y la transición ecológica son dos de las grandes apuestas estratégicas marcadas en el calendario de Campofrío para los próximos años. Con el objetivo de liderar la evolución hacia una industria alimentaria 4.0, la compañía, perteneciente al grupo de alimentación Sigma, está acometiendo una profunda transformación digital en toda su cadena de valor–compras, producción, distribución y front line–, siempre desde una perspectiva multidepartamental.

Expertos en diferentes áreas –IT, cadena de suministro, operaciones y calidad, entre otras–, trabajan conjuntamente sobre nuevas ideas y proyectos, utilizando tecnologías como el blockchain, la realidad aumentada o el machine learning. Una vez que estas actuaciones demuestran su eficacia, se trasladan a los centros de producción. Optimizar, por tanto, los procesos existentes e identificar nuevos productos, servicios y modelos de negocio son los ejes de la estrategia de digitalización de Campofrío.

Un camino imparable hacia la economía del futuro que permitirá a la compañía simplificar los procesos del día a día para clientes, trabajadores y proveedores; tomar decisiones ágiles con información integrada en tiempo real, o mejorar los procesos, los modelos de negocio y la capacidad de innovación mediante el uso de datos previo análisis científico.

Entre los múltiples proyectos de digitalización desarrollados por Campofrío de manera reciente, destacan tres por su especial relevancia. Mejorar la previsión de la demanda es el gran objetivo de Demand Sensing, un ambicioso proyecto centrado en aplicar las tecnologías del machine learning para definir la previsión de ventas de la compañía. Al generar una estimación de demanda semanal, se optimizan los tiempos y recursos de cara a tener una mejor gestión de las operaciones.

La cifra

15.000 MWh/año es la energía generada por Campofrío Frescos gracias a un proyecto de transformación de sus residuos en biogás, reutilizado en sus procesos. Reduce las emisiones de CO2 en 2.800 toneladas/año.

En colaboración con Accenture y el Massachusetts Institute of Technology (MIT), Campofrío ha creado otro de sus proyectos estrella: un gemelo digital de todos los actores que forman parte de esta cadena, simulando los flujos de todas las operaciones para identificar riesgos, amenazas y dependencias.

En tercer lugar, y a través de blockchain, la compañía se convirtió en 2020 en pionera en el sector en términos de transparencia, seguridad alimentaria, control de calidad e integración de la cadena de valor.

En su viaje hacia una producción alimentaria sostenible, Campofrío apuesta por la economía circular. En este ámbito destacan los procesos de medición de la huella de carbono en toda la cadena de valor, la apuesta por la circularidad de los envases o la utilización de energías renovables mediante la instalación de paneles solares en todos sus centros de producción, que ha comenzado en sus fábricas de Burgos, Trujillo (Cáceres) y Torrente (Valencia), y extenderá al resto de sus instalaciones en Ólvega (Soria), Villaverde (Madrid) y Torrijos (Toledo).

Heparina

Campofrío Frescos, la unidad de cárnicos frescos perteneciente también a Sigma, ha presentado un nuevo proyecto de revalorización de los productos del cerdo. Desarrollado en colaboración con la empresa de biotecnología Horizon Products y dotado con una inversión de 3 millones de euros, contempla la construcción de una nueva planta en sus instalaciones de Burgos, donde se transformará la mucosa intestinal del cerdo para obtener heparina, un anticoagulante natural.

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