Indra inicia la renovación de su consejo tras la salida de seis independientes

Silvia Iranzo dimite en desacuerdo con los ceses de la Junta. Calviño afirma que se deben respetar los estándares de buen gobierno

Logo de la empresa española de defensa y tecnología Indra.
Logo de la empresa española de defensa y tecnología Indra. REUTERS

El consejo de administración de Indra se reunió a última hora de la tarde de ayer con el objetivo de comenzar a reconstituir las comisiones que dependían de los consejeros que fueron cesados de sus puestos durante la junta de accionistas del pasado jueves. Se trata del primer paso para proceder al relevo de dichos consejeros y reorientar al grupo hacia la industria de defensa, “con perfiles más industriales y especializados en tecnología de este sector”, informaron fuentes de la entidad.

Además de los cinco relevos decretados la pasada semana, este lunes a primera hora se conoció la dimisión “irrevocable” de Silvia Iranzo. La compañía informó en una nota a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la hasta ahora consejera independiente había presentado su renuncia al cargo por su “desacuerdo” con el cese y no reelección de cinco vocales de este órgano de Gobierno. “Bajo su criterio”, esta situación supone “rebajar el estándar de gobierno corporativo de la compañía en perjuicio de la mayoría de accionistas no representados en el consejo”, según explica la nota a la CNMV.

Con esta renuncia, son casi ya la mitad de los consejeros de Indra quienes han dejado su cargo en el consejo de administración, integrado por 13 vocales. Por este motivo, y según reconocen fuentes de la compañía, lo prioritario ahora es comenzar el proceso de renovación del órgano de Gobierno  de la entidad nombrando a los responsables de las comisiones dependientes de los consejeros que han salido de la empresa.

Silvia Iranzo comunicó su dimisión por carta a Indra el sábado, misiva en la que manifestó “su desacuerdo con las decisiones adoptadas por la Junta General de Accionistas de cese y no reelección de cinco consejeros independientes”. La junta de accionistas de Indra aprobó el jueves, con el 53,06% de votos a favor, el cese de cuatro de los 13 consejeros de la tecnológica con el fin de “dar una mayor cohesión del consejo”. En esa misma sesión, se aprobó no renovar a un quinto. Asímismo, dio luz verde a la incorporación de un representante de la vasca Sapa Placencia, Jokin Aperribay, compañía que ha entrado en la compra de ITP Aero al grupo Rolls Royce.

Alberto Terol, uno de los consejeros cesados, criticó el “pacto” entre la SEPI Sapa Placencia y el fondo Amber, para ejecutar estos ceses que sitúan a la compañía “en una situación absolutamente anómala”. Preguntada la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, por el supuesto intento del Gobierno de controlar Indra, la responsable de Economía eludió comentar los movimientos corporativos, pero admitió que Indra es un operador muy importante y estratégico que hay que reforzar y estuvo de acuerdo en que hay que “respetar los estándares de buen gobierno de las empresas”.

Movimientos en su accionariado

Fidelity International Limited, uno de los dos instrumentos a través de los que el fondo cuenta con acciones de Indra, vendió ayer casi un 1% de su participación en la firma hasta reducir su posición al 0,97%, según notificó a la CNMV. Por su parte, FMR, el otro vehículo de Fidelity presente en Indra, mantiene el 9,8% del capital de la tecnológica, lo que le sitúa como segundo máximo accionista tras SEPI. La firma se revalorizó ayer en Bolsa un 2,5% y situó el precio de la acción en 8,8 euros.

Por otro lado, el Instituto de Consejeros-Administradores (IC-A) reclamó ayer a la SEPI y a los otros dos accionistas que supuestamente habrían actuado coordinadamente en la junta de Indra, SAPA Placencia y Amber Capital, que lancen una OPA sobre el 100% del capital de la empresa de tecnología y defensa.

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