Industria farmacéutica

Rovi busca abordar un mercado anual de 2,9 millones de tratamientos de cáncer de mama

Confía en Letrozol como siguiente terapia de su plataforma ISM. Su primer fármaco de liberación prolongada, Okedi, fue aprobado en febrero

Juan López-Belmonte, presidente de Rovi, la pasada semana en Madrid.
Juan López-Belmonte, presidente de Rovi, la pasada semana en Madrid.

Rovi trabaja ya en el que puede ser su futuro gran salto gracias a un nuevo medicamento. La compañía espera abordar un mercado anual de 2,9 millones de tratamientos frente al cáncer de mama con su medicamento de liberación prolongada Letrozol-ISM.

El laboratorio madrileño –últimamente reconocido por ser el socio de Moderna para la fabricación de la vacuna de Covid-19 de la empresa norteamericana– recibió en febrero la autorización para comercializar en Europa su primer fármaco de liberación prolongada, en ese caso contra la esquizofrenia, llamado Okedi. La compañía ya ha comenzado a distribuir este medicamento en Alemania y próximamente lo hará en Reino Unido y España.

Okedi y el Letrozol-ISM para el cáncer de mama se basan ambos en su plataforma de plataforma ISM de liberación de fármacos patentada por Rovi. Se trata de una tecnología que se puede aplicar a distintos medicamentos para reducir el número de dosis necesarias y mejorar el grado de adherencia del paciente al tratamiento prescrito, entre otras ventajas.

En el caso de Letrozol-ISM, la compañía ya realizó la fase I de ensayos clínicos con pacientes y se está a la espera de saber cuándo avanza en las siguientes etapas, unas fechas no comunicadas por la compañía cotizada y controlada por la familia López-Belmonte.

“Tenemos el reto por delante de conseguir ser la primera empresa en desarrollar este tipo de fármacos para la mujer”, afirmó Javier López-Belmonte, vicepresidente de Rovi, la pasada semana en la junta de accionistas de la sociedad al referirse al futuro mercado de este medicamento en investigación. Se trataría, como en el caso de Okedi para la esquizofrenia, de sustituir las pastillas diarias actuales del tratamiento hormonal frente al cáncer de mama, por una inyección con la terapia de liberación prolongada, que puede durar varios meses. “Aplicar esta tecnología que puede permitir al médico asegurarse el cumplimiento terapéutico de la medicación”, aseguró el directivo.

Rovi no se ha manifestado sobre el volumen de mercado para este medicamento, pero por ejemplo señala que en el cáncer de próstata, donde ya existen esas soluciones de prolongación liberada, este tipo de terapia se ha hecho con un 89% de un mercado de 2.500 millones de dólares en EE UU y Europa, según datos de la consultora Iqvia recogidos por Rovi.

Letrozol es el tratamiento de referencia frente al cáncer de mama más prevalente, el de receptor hormonal positivo, que afecta a entre el 60% y el 65% de las pacientes, según Rovi. El laboratorio, utiliza un principio activo ya en uso y testado como es Letrozol para administrarlo a través de su tecnología. “Nuestro producto puede ser igual de eficaz que el fármaco original”, aseveró López-Belmonte, y prevé que su solución pueda funcionar con una menor cantidad de principio activo, lo que conllevaría unos menores efectos secundarios.

“Somos la compañía que más lejos hemos llegado en este desarrollo gracias a nuestra tecnología. No hay ningún producto de este tipo en el mercado”, se reafirmó ante los accionistas.

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