Ingeniería

El juez da un mes a Abengoa para evitar la liquidación

El tribunal da por finalizada la fase general del concurso

El juez da un mes a Abengoa para evitar la liquidación

Abengoa quema etapas para evitar la quiebra. El juez ha dado por concluída la fase común del concurso de acreedores de la ingeniería. Y da un plazo de un mes, hasta el 1 de julio, para alcanzar un acuerdo que evite la liquidación de la compañía andaluza.

La salvación de Abengoa está pendiente de la SEPI. La compañía ha solicitado al fondo público de rescate empresarial 250 millones que apuntalen su rescate. Este pasa por la inyección de 200 millones por el fondo australiano Terramar, la concesión de 300 millones en avales y la refinanciación de 230 millones de deuda.

Los problemas de Abengoa datan de 2014, cuando aún era un gran grupo de renovables que cotizaba en el Ibex35. Pero fue en el verano de 2020, en plena pandemia, cuando llegaron a su fase más delicada. Entonces los acreedores —entre los que destacan Banco Santander, Bankia, CaixaBank, Crédit Agricole y los fondos Blue Mountain, KKR, Alden y Melqart— acordaron refinanciar la deuda de la compañía a cambio de quedarse con sus activos y a recibir el apoyo del ICO, Cesce y la Junta de Andalucía.

El Gobierno Autonómico se opuso a participar en el rescate y propició que la matriz, Abengoa SA, pidiese el concurso de acreedores en febrero de 2021. Desde entonces este había estado en su fase común, con EY designado como administrador concursal. Los intentos de lo acreedores pasaban por salvar Abenewco, la sociedad que ostentaba los activos productivos de Abengoa.

Este viernes el juez ha dado el plazo de un mes para que la compañía y los acreedores alcancen un convenio. En caso contrario, esto llevaría a la compañía a entrar en liquidación con 5.000 empleados. Y, si alcanzan un acuerdo, entonces se abriría un plazo de dos meses para que los acreedores se sumen al pacto.

El fondo californiano Terramar emerge como solución, de manera que se comprometía a inyectar 200 millones, 140 millones en deuda y 60 millones en capital, lo que le otorga el 70% de la compañía. Pero esta operación está condicionada a la participación de SEPI y la banca, a través de la concesión de las líneas de avales.

Abengoa remitió hace semanas toda la documentación pertinente a la SEPI, que estudia la operación. El plazo para autorizar el rescate expira el 30 de junio. Una negativa de esta institución pública impediría a las partes alcanzar un acuerdo y abocaría a la compañía a su final.

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