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Las redes sociales se desangran y pierden 455.000 millones en Bolsa

Las dudas sobre el crecimiento y el alza de los tipos de interés aceleran la corrección en lo que va de año 

Las redes sociales se desangran y pierden 455.000 millones en Bolsa
Getty Images

El recorte de las previsiones para el segundo trimestre y la decepción generada con la publicación de resultados de Snap, la compañía propietaria de Snapchat, suponen el último sobresalto que sufren las redes sociales en Bolsa. En un año en el que el alza de tipos de interés está pasando factura a las tecnológicas en Bolsa, el temor de recesión conforma el cóctel perfecto para poner fin al rally experimentado en los momentos más duros de la pandemia.

Si en años anteriores el número de usuarios de estas aplicaciones era la gran preocupación, ahora que la población e incluso las instituciones se han acostumbrado a vivir a golpe de clic, la expansión no es el problema. El panorama se antoja más complicado y una buena muestra es el comportamiento en Bolsa de estas compañías. En parte debido a la necesidad de corregir las fuertes subidas de meses anteriores y también por las dudas que genera la capacidad de seguir creciendo a la velocidad de crucero a la que venían acostumbrados, en lo que va de año las cuatro principales redes sociales estadounidenses (Facebook, Twitter, Pinterest y Snapchat) se dejan en Bolsa cerca de 487.830 millones de dólares (unos 455.334 millones de euros. Esta cantidad no está lejos de los 575.585 millones de euros que capitalizan los 35 valores que integran el Ibex 35.

Después de sufrir el martes la mayor caída desde su debut en 2017, la red social de imágenes, Snapchat, se erige como la firma más castigada. En lo que va de año retrocede cerca de un 70%, descenso que en dinero contante y sonante se traduce en la pérdida de 51.716 millones de dólares (48.272 millones de euros).

Aunque Facebook, conocida desde finales de 2021 como Meta, no es la red social que más retrocede en Bolsa (-43,4%), en lo que va de 2022 se deja unos 420.094 millones de dólares (392.081 millones de euros). La compañía fundada por Mark Zuckerberg es uno de los integrantes de las conocidas como FAANG, las cinco grandes empresas tecnológicas de EE UU. Su elevada capitalización (515.551 millones de dólares) explica el volumen que pierde en el mercado. Atrás queda ya el billón de dólares que llegó a valer en 2021, coincidiendo con los momentos más duros de la pandemia. Mientras las restricciones impuestas para evitar los contagios se convirtieron en talón de Aquiles para las economías, las empresas tecnológicas supieron sacar partido. Con la población confinada, las redes sociales se convirtieron en una vía de escape, una especie de ventana al exterior que facilitó las interconexiones y la comunicación a falta del contacto físico.

Ni siquiera Twitter, que se ha convertido en objeto de deseo de Elon Musk, escapa a los recortes. Aunque la opa lanzada por el multimillonario sirvió para reflotar su cotización, la suspensión de la operación por parte del empresario, que espera conocer más detalles sobre el número real de cuentas falsas, ha pasado factura. Esto unido a las expectativas de subida de tipos y el desplome generalizado de las redes sociales se traducen en pérdidas en Bolsa del 14% en los cinco primeros meses del año, descenso que suponen unos 5.300 millones de dólares (4.946 millones de euros), una cuantía que se sitúa a medio pie entre el valor en Bolsa de Merlin Properties (unos 4.9800 millones) y Sabadell (4.610 millones). Los recortes dejan a Musk más cerca de hacerse con Twitter y abren la puerta a una rebaja del precio.

La lista de redes sociales la cierra Pinterest, basada en contenidos visuales (imágenes y vídeos) que retrocede un 46% (10.676 millones de dólares).

Descensos a escala mundial

Weibo. El conocido como Twitter chino no queda al margen de las caídas. Por efecto contagio y ante las dudas que existen sobre la capacidad de crecimiento, la red social del gigante asiático retrocede un 32,95% en la Bolsa de Hong Kong, mercado en el que puso el pie en diciembre de 2021. No obstante, la experiencia en Bolsa de la firma se remonta a 2014 cuando levantó 285 millones de dólares en su puesta de largo en el mercado estadounidense.

Salidas a Bolsa. Las dudas sobre la capacidad de crecimiento de las tecnológicas ahora que la población retoma su actividad, unida a las expectativas de subida de tipos en las economías desarrolladas, no solo ponen contra las cuerdas a las cotizadas, sino que se está traduciendo en una paralización de las salidas a Bolsa. Con los tambores de recesión resonando, cada día son más las firmas que miran con lupa al mercado antes de dar el salto.

Crecimiento. La guerra en Ucrania y las restricciones impuestas en China como parte de su estrategia de cero contagios están llevando a los organismos internacionales a revisar a la baja las previsiones de crecimiento. Las empresas no escapan a esta tendencia. Aunque en la primera prueba de fuego de 2022 muchas rehusaron actualizar previsiones, algunas ya han avisado de que este ejercicio será complicado. Eso fue lo que hizo el lunes el jefe de Snap, Evan Spiegel, que instó a la plantilla a contener los gastos para hacer frente a la caída de los ingresos. Dos días después el fabricante de chips Nvidia le siguió los pasos.

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