O’Connor: “El fondo ha esquivado las grandes caídas de la Bolsa”

La filial del gigante francés Amundi ha demostrado la fortaleza de este tipo de estrategia

Colm O'Connor, gestor de fondos de KBI.
Colm O'Connor, gestor de fondos de KBI.

Colm O’Connor (Dublín, Irlanda, 1979) es el máximo responsable del fondo KBI Global Sustainable Infaestructures, un vehículo que busca aunar la estabilidad que porporciona la inversión en cotizadas dedicadas a la explotación de infraestrcuturas, con el aprovechamiento de la tendencia global hacia una progresiva descarbonización. La estrategia, que en septiembre cumple cinco años de vida, suma ya 1.500 millones de euros de activos gestionados. KBI es una filial del gigante francés Amundi.

¿En qué invierte el fondo?

Nos centramos el empresas que operan infraestructuras que son beneficiosas para la sociedad y no contribuyen a agravar el cambio climático. En concreto, tenemos en cartera compañías eléctricas dueñas de plantas de producción de energía renovable, gestores de redes eléctricas, firmas dedicadas al abastecimiento de redes agua y saneamiento... También tenemos una parte en lo que llamamos infraestrcuturas sociales, como son la cotizadas dueñas de torres de telefonía y de centros de almacenamiento de datos. Por último, tenemos también compañías dedicadas al transporte y almacenamiento de productos agrícolas.

¿Y qué no tienen?

Los fondos de infraestructuras convencionales centran su inversión en grupos dedicados a la explotación de aeropuertos y de autopistas de peaje. También en operadores de gaseoductos y oleoductos. Todas estas compañías creemos que no contribuyen a luchar para reducir las emisiones.

¿Cómo está yendo el fondo?

En sus casi cinco años de vida la estrategia ha logrado ofrecer retornos medios anuales de más del 13%. Pero, mucho más importante que esto, ha demostrado que es una buena estrategia para esquivar las caídas más bruscas de los mercados. Otros fondos de infraestructuras están muy condicionados por la volatilidad de las materias primas.

¿Y en este difícil año?

Estamos levemente en positivo. El fondo ha vuelto a caer mucho menos de lo que cae el conjunto de la renta variable. . Con todo, somos muy cautos. Tratamos de minimizar los riesgos en la cartera. Ya sea riesgos regulatorios, riesgos de mercado, riesgos macro...

¿Los riesgos regulatorios son los más complicados?

Es un riesgo de cola más, pero en este tipo de estrategia no creemos que sea tan relevante. Todos los países occidentales están muy comprometidos con la lucha contra el cambio climático, y se van a desplegar todo tipo de iniciativas para promover la descarbonización, lo que está totalmente alineado con el propósito del fondo. Además, casi todas nuestras inversiones se concentras en países de Europa Occidental y de Norteamérica, en los que hay mayor seguridad jurídica.

¿Qué consideración tienen en términos de sostenibilidad?

Somos artículo 8, de acuerdo con la directiva europea que regula esta cuestión. Lo que quiere decir que en nuestros objetivos declarados tenemos incoropradas cuestiones medioambientales, sociales yd e buen gobierno. Nuestro análisis de cada compañía, de cada equipo gestor, es muy estrecho, para que cumplan con el objetivo del fondo.

¿Es una estrategia adecuada en un contexto de alta inflación?

La mayor parte de nuestras compañías en cartera tienen una gran capacidad para traspasar las subidas de precios a sus clientes finales. Normalmente operan en un contexto de monopolio u oligopolios. Con lo que tienen facilidad de fijación de precios. Algunas son compañías con contratos con la administración, en los que se prevé la opción de subir los ingresos automáticamente si aumentan los costes. Tenemos además algunas compañías de negocios agrarios, que se han visto beneficiadas por las fuertes subidas de los precios de las materias primas agrícolas.

¿Cuál es su universo de inversión?

Tras hacer una selectiva criba dentro del mundo de los operadores de infraestructuras, tenemos identificadas 170 compañías. De ellas, solo incluimos en el fondo entre 40 y 50 nombres.

¿Cuál es su universo de inversión?

Tras hacer una selectiva criba dentro del mundo de los operadores de infraestructuras, tenemos identificadas 170 compañías. De ellas, solo incluimos en el fondo entre 40 y 50 nombres.

¿Invertir en agricultura contribuye a acabar con el hambre en el mundo?

Eso creemos. En muchos países emergentes hay graves problemas con el almacenamiento y el transporte de alimentos, y las empresas en las que invertimos son sexpertas en mejorar la eficiencia en estos procesos para que haya menos desperdicio.

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