Vodafone lanza un plan para elevar la rentabilidad en España ante la dura competencia

La teleco estudia opciones para su red fija, incluida la venta

Elevará la marca ‘low cost’ Lowi a negocios de valor al introducir nuevos servicios

Colman Deegan, CEO de Vodafone España.
Colman Deegan, CEO de Vodafone España. Getty Images

Vodafone anunció ayer una aceleración de la transformación de sus operaciones en España, que incluirán nuevos planes para mejorar estructuralmente su rentabilidad sobre el capital empleado (Roce).

El plan incluye una mejora de los acuerdos para compartir redes, en el que se contempla la exploración de cambios estructurales en la red fija, que cuenta con más de 10 millones de accesos, entre los que figura la posible venta o la entrada de un socio. El anuncio coincide con los distintos movimientos que se están produciendo en el mercado, como la creación del nuevo fiberco de Telefónica para zonas rurales, en el que va a dar entrada a un socio; o la venta de Lyntia. Además, Vodafone apuntó la opción de ampliar los actuales acuerdos para compartir redes móviles.

La operadora también va a acelerar los planes orgánicos, entre los que figura elevar la marca low cost Lowi a los negocios de valor, con la inclusión de nuevos servicios; mejorar los retornos por el espectro y los impuestos, realizar más acciones para reducir costes por la vía de la digitalización en este ejercicio, tras completar el plan de reestructuración en el pasado año; impulsar las acciones de transformación; y explotar la oportunidad de la financiación de los planes europeos de recuperación que, en el caso de España, ascienden a 3.000 millones de euros con el Digital Toolkit.

De igual firma, Vodafone señaló que permanece abierta a alternativas pragmáticas que puedan crear o desbloquear valor. La compañía defendió que con los planes de digitalización y aumento de las eficiencias ha reducido los costes de cliente en los últimos tres años, de 1.100 a 900 millones de euros.

Ingresos

El movimiento de Vodafone en España llega tras un año en el que su filial registró unos ingresos totales de 4.180 millones de euros, un 0,3% más que en el año anterior. La operadora se vio favorecida por el crecimiento del 23% de los “otros ingresos”, entre los que figuran las ventas de equipos.

Por el contrario, los ingresos por servicios bajaron un 2%, hasta 3.714 millones de euros, como consecuencia del continuado impacto de la competencia en los precios y la reducción de las tarifas de terminación móvil, compensados por los mayores ingresos por roaming derivados del aumento de los visitantes a España. La presión competitiva parece haber ido en aumento, porque, entre enero y marzo, los ingresos por servicios bajaron un 5,1%, la mayor caída de todas las filiales europeas de Vodafone.

El ebitda ajustado después de arrendamientos (ebitdaal) se redujo un 1,1%, en términos orgánicos, hasta 957 millones de euros (en términos reportados bajó un 8,3%, por la salida del negocio de torres), mientras que el margen se redujo 0,3 puntos porcentuales, hasta el 22,9%. Vodafone advirtió de que el mercado español sigue siendo altamente competitivo en el segmento de los clientes de valor.

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