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Capital riesgo

El fondo Aurica y la familia Beteré exploran la venta de los colchones Flex

Las valorciones de la compañía rondan los 500 millones

Álvaro Bayón

El histórico fabricante de colchones Flex ronda a los fondos de capital riesgo. Sus actuales accionistas, el fondo Aurica Capital y la familia Beteré, estudian poner en venta la compañía, según indican fuentes financieras a este periódico. Las valoraciones por la firma rondan los 500 millones de euros.

Aurica, el fondo de private equity que estuvo en manos del Banco Sabadell hasta el año pasado, explora la venta de esta participada, de la que tiene el 18%. El vehículo se hizo con esta participación en 2017, cuando adquirió la minoría de la colchonera que estaba en manos de Artá. Este fondo, que también fue propiedad de los March hasta que el año pasado se lo vendieron al equipo gestor, ostentaba un 26% de la firma. Vendió una parte a la familia, que alcanza el 80% del capital, y un 16% a Aurica, en una operación de 80 millones y que valoraba Flex en unos 300 millones.

Cinco años después de esta transacción ha llegado el momento en el que Aurica empiece a preparar la venta, que llegará previsiblemente a lo largo del año. Esta venta minoritaria puede ser aprovechada por la familia para desprenderse también de una parte de sus acciones e incluso ceder la mayoría de Flex. El proceso formal aún no se ha lanzado, pero todo apunta a que los Beteré volverán a confiar en la boutique financiera Impulsa Capital para pilotar el proceso, como ya ocurrió en 2017. No se descarta que se incorpore otra entidad financiera al proceso.

La compañía cerró el ejercicio de 2020 con un beneficio de 9,4 millones, el 3,5% menos que en el ejercicio anterior, y un ebitda superior a los 15 millones de euros. En ese ejercicio, el último con cuentas auditadas depositadas ante el Registro Mercantil, las cifras sufrieron por el efecto de la pandemia y del confinamiento. Los ingresos cedieron también un 14%, hasta los 304,95 millones.

La firma espera ofrecer a los posibles inversores unas cifras tanto para el ejercicio de 2021 como para el 2022 en el que se dé cuenta de haber superado ampliamente la crisis del Covid-19 y donde muestre también que no se ha visto afectada por la guerra de Ucrania, el alza de la inflación y los problemas en el suministro, que están lastrando a otras compañías del sector industrial. El objetivo es poder llevar las valoraciones incluso cerca de los 500 millones y por encima de los 300 millones a los que se tasó hace cinco años.

El ebitda registrado por la compañía en 2021 fue de 50 millones. Los ingresos ascendieron a los 372 millones.

Crecimiento

En este tiempo la compañía, cuyos orígenes están a principios del siglo XX y actualmente tiene una plantilla de cerca de 2.000 trabajadores, ha reforzado su presencia digital en pleno auge del comercio electrónico. De hecho, el año pasado adquirió la startup Marmota, comercializadora de equipos de descanso en internet y participada hasta entonces por Atresmedia y la aceleradora Antai.

También ha crecido con compras en el ámbito internacional. El año pasado también se hizo con el 51% de la compañía chilena ByL, especializada en la venta online en el país, y cuenta con una opción de compra por el otro 49% en 2024. Y en 2019 adquirió la canadiense Marshall Mattress, especializada en colchones de alta gama.

De los 304 millones en ingresos que obtuvo en 2020, el 42% supone el mercado español y otro tanto al mercado americano. Vende un 13% al resto de Europa y el 3% restante al resto del mundo. La compañía cuenta con plantas en California, Pensilvania y Toronto, en América del Norte. También está presente en Brasil, Chile, Reino Unido, China, Oriente Medio y Portugal, a donde deslocalizó en 2019 su histórica planta de Getafe (Madrid).

Una nueva era para Aurica

La trayectoria de Aurica dio un girro de timón hace justo un año, cuando su accionista, el Banco Sabadell, acordó la venta de la gestora a su equipo gestor, comandado por Ferran Conti,Ramón Mas e Iván Plaza. El banco retiene una participación minoritaria. Desde entonces, ha lanzado un nuevo de capital riesgo, de 200 millones, y ha puesto el cartel de se vende sobre su anterior vehículo. En este proceso ya ha traspasado el fabricante de seguidores solares STI Norland a la estadounidense Array Technologies por 600 millones de euros. Y busca hacer lo propio con Flex. Es actualmente propietario además de la compañía hortofrutícola Agrosol, la cadena de restaurantes Larrumba, el productor de materias primas para la industria del plástico Deltatecnic, el gestor de puntos de venta Winche, la firma de influencers Samyroad y la consultora tecnológica Babel.

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Sobre la firma

Álvaro Bayón
Redactor de la sección de empresas especializado en operaciones corporativas, banca de inversión y capital riesgo. Graduado en Estudios Hispánicos por la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Periodismo UAM-El País, ha desarrollado toda su carrera en Cinco Días, donde trabaja desde 2016.

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