La subida de tipos tumba el rally de las tecnológicas desde la pandemia

La mayor parte de las cotizadas en el Nasdaq se deja la mitad de su valor

Caídas Nasdaq Pulsar sobre el gráfico para ampliar

Hasta hace bien poco el dinero era gratis, el futuro era pura tecnología y las Bolsas parecía que subirían siempre. Pero, tras años de políticas monetarias ultraexpansivas, las economías occidentales se han acabado sobrecalentando y los bancos centrales han tenido que empezar a echar agua en el motor (o en el ponche, elija la metáfora), en forma de subidas de tipos. Las caídas bursátiles están siendo generalizadas, pero especialmente en el sector tecnológico, con desplomes cercanos al 50% desde los máximos del último año.

Los síntomas de agotamiento de los valores tecnológicos comenzaron en noviembre de 2021, cuando la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunció hasta tres alzas de tipos para 2022, con los precios subiendo ya a tasas del 7%.

Las compañías de perfil tecnológico son especialmente sensibles a las subidas de tipos porque buena parte de su valoración actual tiene que ver con las previsiones de ingresos futuros. Cuando estos ingresos se contabilizan a valor presente, valen menos cuanto mayores son los tipos de interés. No es lo mismo recibir un millón dentro de un año si la inflación y los tipos rozan en el 0% que si los precios suben a una tasa del 9% y los tipos están en el 2,5% (como se espera que acaben en EE UU a final de año).

Uno de los indicadores que mejor ha recogido el desplome de las tecnológicas es el índice Nasdaq. De media, las compañías que componen este indicador se han dejado el 46,5% de su capitalización desde los máximos de los últimos 12 meses, de acuerdo con datos recabados por Bespoke Investment Group.

La caída a los infiernos de Cathie Wood, musa del sector

  • Ark Invest. Catherine Wood fundó hace ocho años la gestora de fondos Ark Invest, con la vocación de invertir en las compañías tecnológicas más punteras y disruptivas de cada sector. La inversora decidió utilizar la figura del fondo cotizado (ETF) como principal vehículo de inversión. 2020 fue su gran año, cuando su fondo Ark Innovation superó los 17.000 millones de dólares de activos bajo gestión y se revalorizó un 170%. El conjunto de fondos de la firma sobrepasó los 60.000 millones de dólares.
  • Apuestas. Entre sus grandes apuestas están el fabricante de coches eléctricos Tesla, la plataforma de videollamadas Zoom, el bróker de criptomonedas Coinbase o la firma de telemedicina Teladoc.
  • Desmoronamiento. Ya en 2021 comenzó a torcerse la rentabilidad del fondo y empezó a salir dinero. Con el desplome generalizado de las tecnológicas, las caídas de Ark Innovation se han agravado, superando el 79% desde sus niveles máximos. Solo en abril cayó un 29%.

Las caídas más severas dentro de este índice se corresponden con empresas de salud y biotecnología, que han perdido dos tercios de su valor desde máximos.

El Nasdaq, que llevaba años haciéndolo mejor que el índice general de la Bolsa de Estados Unidos, el S&P 500, ha dilapidado en los cinco últimos meses la gran ventaja que había cobrado desde el inicio de la pandemia, en marzo de 2020.

Bill Gurley, un famoso inversor de capital riesgo, explicaba recientemente que “toda una generación de empresarios e inversores en tecnología ha construido sus perspectivas basándose en la valoración proporcionada por una increíble racha alcista de 13 años. El proceso de desaprendizaje va a ser doloroso”. Una de las piedras de toque de este desplome fue lo sucedido hace tres semanas con Netflix. La compañía anunció el 20 de abril la primera caída de su historia en el número de abonados, y en un abrir y cerrar de ojos sus acciones de derrumbaron un 36%.

Pero no es solo un nombre. Amazon pierde un 32% desde sus máximos de abril. Meta (dueña de Facebook y WhatsApp), un 37% desde febrero. Alphabet cae un 19% en el último mes. Las otrora poderosas FAANG se tambalean como nunca antes se había visto.

La mayoría de los gestores de fondos intenta desligar el momento actual de la crisis provocada por el pinchazo de la burbuja puntocom, a principios de los 2000. “La situación es muy diferente. Es verdad que el sector tecnológico se ha visto dañado por la subida de tipos, pero creo que las correcciones están llegando a su fin. Ahora hay muchas compañías tecnológicas con modelos de negocio muy sólidos y que ganan mucho dinero”, apunta Dane Brook, gestor de fondos de Goldman Sachs.

De hecho, la parte que más ha sufrido del sector tecnológico es la de las compañías que aún no habían comenzado a dar beneficios. Estas acumulan un desplome medio del 68% en los últimos 12 meses.

Hasta que los tipos se normalicen y la inflación se contenga, parece que los inversores van a preferir el pájaro en mano que los beneficios futuros volando.

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