Ideas innovadoras que transforman el mundo

La quinta edición de los Premios Fundación Mapfre distinguen a Kuvu (España), Lysa (Brasil) y ANA (México)

Neide Sellin (Lysa), Eduardo Fierro (Kuvu) y Airel Zylbersztejn (ANA), ganadores de los Premios Fundación Mapfre.
Neide Sellin (Lysa), Eduardo Fierro (Kuvu) y Airel Zylbersztejn (ANA), ganadores de los Premios Fundación Mapfre.

En una sociedad en constante evolución las necesidades y los problemas sociales también se transforman y requieren nuevos desafíos. Fomentar la integración activa de los mayores, facilitar el acceso a la vivienda de los jóvenes, conseguir la plena autonomía de las personas con discapacidad o garantizar la mejor atención a personas dependientes son a la vez viejos y nuevos problemas que necesitan de soluciones innovadoras. Con este fin lanzó la Fundación Mapfre sus Premios Fundación Mapfre a la Innovación Social, en colaboración con IE University como partner académico, que este año ha celebrado su quinta edición.

Los tres proyectos ganadores de esta quinta edición, en cada una de las tres categorías en que se dividen los premios, han sido: Kuvu (España), en la categoría de economía sénior; Lysa (Brasil), en prevención y movilidad, y ANA-Paz Mental (México), en mejora de la salud y tecnología digital (México). A la final accedieron nueve candidaturas, una por cada categoría y regiones que participan: Brasil, resto de Latinoamérica y Europa.

En abril de 2019, la startup vasca Kuvu impulsó su plataforma de alojamiento compartido que fomenta la convivencia intergeneracional con la unión de mayores de 55 años, dispuestos a alquilar una habitación libre en sus casas, con personas de otras generaciones que buscan un alquiler digno y asequible. El propósito es contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, incrementar sus ingresos y, principalmente, reducir la soledad no deseada.

Los galardonados reciben un premio de 40.000 euros para desarrollar sus proyectos

Hasta el momento, este programa opera en 55 núcleos urbanos en Madrid, País Vasco y Barcelona, con vistas a entrar próximamente en el mercado europeo; y dispone de una creciente comunidad con más de 270 personas propietarias y más de 2.000 inquilinos demandantes. Para Eduardo Fierro, CEO de Kuvu, “el galardón representa una oportunidad única para inspirar a otras organizaciones y para construir un mundo donde se valore y se promueva la diversidad generacional, que tantas ventajas aporta. El premio nos permitirá impulsar la plataforma y desarrollar una aplicación móvil que llegue a más usuarios”.

Lysa es el primer robot guía diseñado para proporcionar autonomía y seguridad y mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad, principalmente visual. Su creadora, Neide Sellin, maduró la idea cuando trabajaba de profesora de robótica (2006-2013), y en los ocho años que lleva desarrollando el proyecto ha evolucionado siete prototipos; hoy 24 de estos robots están siendo utilizados en Brasil.

Mediante órdenes de voz, la emisión de señales y directrices de navegación GPS, los sensores avisan cuando hay obstáculos por delante y colisiones en altura, buscando siempre alternativas para guiar al usuario por la ruta más segura para desplazarse. Lysa se vale también de inteligencia artificial y cuenta con una placa de memoria y entrada USB para cargar mapas y rutas que permiten su utilización sin conexión wifi. Se coordina además con una aplicación de móvil. Tiene una autonomía de ocho horas.

La sexta edición, que se abrirá en octubre, incluirá una cuarta región, Estados Unidos

“Espero servir de ejemplo para otras mujeres y animarlas a desarrollar productos tecnológicos que contribuyan a cambiar el mundo”, manifestó Neide Sellin, CEO de Lysa, tras la obtención del premio. “Creo que con este premio haremos historia, ya que proporcionaremos más autonomía y libertad a las personas con discapacidad visual en el mundo”.

ANA, plataforma creada por la empresa Paz Mental, surge por la necesidad de mejorar el modelo de atención domiciliario de pacientes dependientes. En México se han registrado más de 10.000 usuarios, de los cuales un poco más de la mitad son cuidadores, a los que en la plataforma se les denomina luces. La plataforma instruye y da formación a estas personas para que se conviertan en un modelo capaz de iluminar y guiar al enfermo durante su padecimiento. ANA guía y capacita a los cuidadores, monitorea a los pacientes, coordina a los miembros de la familia y se anticipa a emergencias médicas.

Ariel Zylbersztejn, fundador de ANA-Paz Mental, dedicó el premio a sus abuelos, “que fueron el germen de la idea. Verlos envejecer y cuidar a sus parejas fue algo que me inspiró. También se lo dedico a todas las personas con vocación de servicio que ayudan a miles de ancianos y adultos mayores a diario, dejándose la piel y el corazón”.

Los tres galardonados han recibido un premio individual de 40.000 euros para desarrollar sus proyectos, así como consultoría gratuita de EY, ofrecida a través de su fundación para ayudarles a crecer y ser más eficientes. También entrarán a formar parte de Red Innova, que fomenta el intercambio de conocimiento experto y contribuye al ecosistema de la innovación social.

La convocatoria de este año ha recibido más de 200 iniciativas, procedentes de 10 países distintos. La Fundación Mapfre ya prepara la sexta edición de los premios, cuya convocatoria se abrirá en octubre y para la que ha anunciado que ampliará su alcance para incluir una cuarta región tan potente en innovación social como Estados Unidos.

Nueve finalistas

A la final accedieron nueve candidaturas, una por cada categoría y región, que pasan a formar parte de Red Innova, para el intercambio de conocimiento experto.

Tucuvi ha desarrollado un sistema con inteligencia artificial que asiste a los pacientes con enfermedades crónicas a través del teléfono y proporciona información continua a los profesionales sanitarios.

Epistemic es una diadema que predice crisis epilépticas, ya que incorpora un electroencefalograma miniaturizado y un software de predicción de crisis.

Laddroller es una silla de ruedas eléctrica, un híbrido entre un exoesqueleto y una silla convencional, cambia de forma y permite elevar a su usuario como si estuviera de pie.

Smert, el código QR que ayuda a los servicios de emergencia a salvar vidas. Creado por bomberos chilenos, Smert es un sistema de gestión de emergencia, que almacena toda la información vital de un edificio en datos comprimidos en un código QR.

NAU es una plataforma que posibilita las relaciones intergeneracionales y se preocupa por el ocio y formación de los mayores.

Mais Vívida es una plataforma que conecta jóvenes y ancianos. Una iniciativa que mejora la calidad de vida de los más experimentados a través de la formación y las relaciones intergeneracionales.

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